28 de diciembre de 2020

SPUTNIK V

ALERTA VACUNA RUSA

28/DIC/2020

Se demora la publicación de datos de la Sputnik V en revistas científicas internacionales

Según autoridades de Salud la información iba a aparecer la semana pasada en medios especializados

Está demorada la publicación de datos de la vacuna rusa Sputnik V contra el coronavirus en revistas científicas internacionales. Aunque la secretaria de Acceso a la Salud Carla Vizzotti afirmó desde Rusia que la semana pasada iba a publicarse en The Lancet “el segundo reporte interino” de las dosis eso no sucedió, y recién se difundiría a principios de enero.

El jueves llegaron las primeras Sputnik V a la Argentina, un lote de 300 mil que se distribuyen en todo el país y que empiezan a aplicarse desde el martes. La semana pasada la Anmat recomendó la aplicación de estas dosis, y el ministerio de Salud aprobó el uso de emergencia de las inmunizaciones contra el COVID-19.

La aplicación de las dosis será previa a la publicación en medios especializados internacionales de la información científica de la vacuna.Vizzotti, una de las funcionarias que viajaron a Rusia para definir los detalles del traslado de las dosis, había afirmado a mediados de mes que la semana pasada se publicaría en The Lancet “el segundo reporte interino”. Aunque eso no ocurrió.

Los datos se difundirían a principios de enero según fuentes del Fondo Ruso de Inversión Directa, encargado de la financiación de la inmunización, que es desarrollada por el Centro Nacional Gamaleya de Investigación Epidemiológica y Microbiológica.

Desde asociaciones y sindicatos de la Salud afirmaron que pese a los escasos datos publicados sobre la vacuna rusa igualmente se la aplicarán. El presidente de la Asociación de Médicos Municipales de la Ciudad Jorge Girardi sostuvo que aunque les gustaría “tener más información” de las dosis accederán a que se las den.

La titular de Cicop Marta Márquez, que lidera el gremio de profesionales de la salud de la provincia de Buenos Aires, manifestó al igual que Girardi que deberían “recibir más información” sobre la Sputnik V. Planteó igualmente en diálogo con Clarín, que son profesionales de la salud y que la postura que tienen “es que hay que vacunarse”.

El Kremlin anunció que Putin se dará la vacuna

Luego de la marcha atrás inicial, el presidente de Rusia se dará la vacuna Sputnik V. El anuncio lo hizo el vocero del Kremlin Dmitri Peskov, que comunicó que Putin “dará a conocer él mismo” el momento en que se la aplicará. El funcionario consideró que la voluntad de Putin de inocularse demuestra “el nivel de confianza en esta vacuna y su fiabilidad”.

A mediados de mes el presidente de Rusia afirmó en conferencia de prensa que no se iba a aplicar la Sputnik V porque tiene 68 años y hasta ese momento no estaba recomendado el uso de estas inmunizaciones en personas mayores de 60, en un anuncio que generó revuelo en el Gobierno. Aunque a horas de que empiece la vacunación en la Argentina el ministerio de Salud de Rusia aprobó el uso de estas dosis para esta franja etaria.

Fuente: TN

VACUNA AUTORIZADA PARA MAYORES DE 60

26/DIC/2020

Rusia autorizó la vacunación a mayores de 60 años con la Sputnik V

Hasta ahora la vacuna rusa, que comenzó a usarse masivamente en el país el pasado 15 de diciembre, solo se aplicaba a personas de entre 18 y 60 años

El Ministerio de Salud ruso autorizó la vacunación contra el coronavirus para los mayores de 60 años con el inmunizante Sputnik V, cuya eficacidad para dicho grupo etario fue ratificada el viernes por el Centro de Epidemiología y Microbiología Nikolai Gamaleya.

«El Ministerio de Salud aprobó cambios en las instrucciones de uso del medicamento. La vacuna Sputnik V ha sido aprobada para todas las personas mayores de 18 años. Así, los ciudadanos mayores de 60 años también podrán vacunarse contra el coronavirus», dijo el titular de Salud, Mijail Murashko, a la cadena pública Rusia 24.

Hasta ahora la vacuna rusa, que comenzó a usarse masivamente en el país el pasado 15 de diciembre, sólo se aplicaba a personas de entre 18 y 60 años.

Muchas personas se quejaron a través de las redes sociales porque Moscú suministraba masivamente el inmunizante a otros países antes que a sus propios ciudadanos

Tal como informó el viernes el Centro Gamaleya, el funcionario señaló que los últimos estudios realizados determinaron que la Sputnik V no producía efectos adversos en los mayores de 60 años.

«Se hicieron análisis clínicos sobre el uso de la vacuna Sputnik V en mayores de 60 años. Los expertos confirmaron su seguridad y eficacia», dijo Murashko, citado por la agencia de noticias rusa Sputnik.

La semana pasada el presidente ruso, Vladimir Putin, explicó en su conferencia de prensa anual que no podía vacunarse porque su edad, 68 años, no se lo permitía.

«Yo atiendo a las recomendaciones de nuestros especialistas y por eso por ahora no me he puesto la vacuna, pero lo haré sin falta cuando sea posible», dijo entonces el mandatario.

La semana pasada el presidente ruso, Vladimir Putin, explicó en su conferencia de prensa anual que no podía vacunarse porque su edad, 68 años, no se lo permitía

Estas declaraciones generaron polémica, principalmente en la Argentina, el primer país extranjero en autorizar la vacuna Sputnik V el 23 de diciembre, día en que llegó un avión con las primeras dosis al país.

En tanto, en Rusia, muchas personas se quejaron a través de las redes sociales porque Moscú suministraba masivamente el inmunizante a otros países antes que a sus propios ciudadanos.

En respuesta, el primer ministro ruso, Mijail Mishustin, anunció el viernes que el Gobierno suministrará casi 6,5 millones de dosis de Sputnik V a sus centros médicos entre enero y febrero de 2021.

«Nuestra misión ahora es incrementar el volumen de producción de la vacuna contra el coronavirus para abastecer a todas las regiones de nuestro país», afirmó.

La Sputnik V mostró una eficacia del 91,4% en el último control efectuado en la tercera fase de los ensayos clínicos, datos que, según el director del Centro Gamaleya, Alexandr Gintsburg, «permiten afirmar con seguridad que (Sputnik V) es altamente eficaz y totalmente segura para la salud».

Entretanto, con los 29.258 positivos detectados en la últimas 24 horas, Rusia suma ya 3.021.964 casos de Covid-19 y ocupa el cuarto lugar en el mundo, detrás de Estados Unidos, la India y Brasil, por número de contagios.

Además, se registraron otros 567 decesos, lo que elevó a 54.226 el número de fallecidos en el país desde el inicio de la pandemia.

Fuente: TELAM

¿MALA PRAXIS POLITICA?

23/DIC/2020

Coronavirus: temor por la cifras de contagios y dudas por las vacunas, dos síntomas de mala praxis política

La reacción oficial frente a una expansión del virus fue cargar sobre algunos comportamientos sociales. Ninguna referencia sobre las conductas del poder. Mientras, se destaca el viaje a Moscú sin despejar interrogantes. Y se buscan reflotar otras tratativas

Los últimos registros sobre la evolución del coronavirus y la increíble saga de las vacunas –no sólo la Sputnik V- parecen confluir en un punto: exponen los costos por los errores del Gobierno y a la vez, demandan de manera creciente respuestas políticas. El tema es cómo. El viaje a Moscú para asegurar una primera y módica tanda de vacunación es consecuencia directa de la intención de dar un vuelco rápido en términos de imagen y contención. Y el alerta por las cifras de contagios y muertes acelera la ansiedad por algún resultado esperanzador. Por ahora, el resultado es desconfianza, al revés de lo que demanda la incertidumbre social.

Los mismos motivos determinaron en Olivos la decisión de reanimar las negociaciones con Pfizer, con final abierto y hasta con versiones de algún tipo de inexplicable gestión diplomática informal para allanar las tratativas. Las fuentes coinciden sí en un punto: Alberto Fernández decidió tratar de desempantanar las conversaciones, luego de que Ginés González García prácticamente las diera por irremontables. En este caso, aportaría oxígeno a un panorama restringido por el propio Gobierno a la apuesta por la vacuna rusa.

// REPORTE 22/DIC/2020 COVID-19 ARGENTINA

No está claro cómo terminará esta pulseada, centrada al parecer en dos puntos: razones legales referidas a las responsabilidades de la empresa y del Estado argentino, y –directamente ligadas- cuestiones de logística para el transporte internacional hasta Ezeiza. Más allá de cuál sea el desenlace, asoma un interrogante político antes que jurídico o sanitario: ¿por qué a esta altura y después de tantos meses ese capítulo no fue resuelto, para bien o para mal? Resulta difícil de explicar semejante arrastre de indefinición, luego de un inicio prometedor con pruebas locales.

El ministro de Salud, cuestionado en el circuito oficialista con pesadumbre, quedó como la expresión de un nuevo desajuste. Y ayer mismo, expuso la peor reacción posible frente a las estadísticas diarias sobre contagios y muertes por coronavirus. Volvió a descargar culpas en la sociedad, como si los comportamientos sociales no tuvieron relación alguna con las contradicciones del mensaje oficial, no sólo la letra sino y sobre todo los propios comportamientos del poder.

Ginés González García. Salió a advertir sobre un crecimiento de los contagios por coronavirus

El Gobierno extendió en el tiempo una cuarentena razonable en el inicio, agotadora y poco útil después, hasta empezar a convalidar las flexibilizaciones de hecho. Lo muestran las estadísticas. La dureza contra cualquier crítica era parte del mismo cuadro, en lugar de articular un manejo flexible de las restricciones. El oficialismo apenas se contenía frente a las protestas opositoras, hasta que rompió cualquier esquema con movilizaciones propias para “recuperar la calle”. La increíble despedida a Diego Maradona coronó el desmanejo: no se trata de los supuestos contagios masivos o del alivio porque no ocurrieron –no estarían comprobados-, sino de su impacto como quiebre final y simbólico del discurso oficial. Desigualdad entre el poder y el común de la gente.

Frente a los que viene ocurriendo especialmente en la última semana y en la perspectiva del fin de año, Ginés González García recurrió al discurso del temor. “Si seguimos con lo que estuvimos haciendo estos últimos días, las cosas no van a mejorar. La segunda ola puede pasar mucho antes”, dijo. Sonó otra vez a ejercicio disciplinador.

El ministro aparece a la vez como vocero y como voz devaluada. En medios oficiales, suben y bajan las versiones sobre un recambio en Salud. Se verá. Pero de hecho y desde los inicios de la cuarentena, ese ministerio se convirtió en la expresión más visible de un doble comando, con poder a la vista del segundo escalón formal. Carla Vizzotti, virtual viceministra, ocupa un lugar de enorme peso.

Una de las contradicciones más ruidosas fue provocada por ese funcionamiento. El ministro puso en duda las fechas sobre el plan de vacunación con la Sputnik V, mientras su vice era parte de las negociaciones y gestiones más reservadas con Moscú. Se admite el malestar oficial por aquel episodio, cuyas estribaciones reaparecieron en medio de las versiones sobre recambios en el Gabinete. Ese cuadro fue recreado más de una vez desde los días de marzo en que el Gobierno dio un giro brusco y pasó de la subestimación a la cuarentena dura.

Lo de la vacuna es un dato político mayor. Desde hace meses, y por encima de intentos variados para instalar una “agenda pospandemia”, el Presidente apuntó razonablemente a colocar en primer lugar toda gestión para asegurarse la provisión internacional para un plan masivo de vacunación. El primer capítulo destacado lo escribió al anunciar el esfuerzo privado entre la Universidad de Oxford y AstraZeneca. Luego aparecieron Pfizer, tratativas con China y creció la opción de Rusia.

En el Gobierno se quejan de la “politización” del tema, en particular del acuerdo por la Sputnik V, cuando en rigor parece más bien un efecto de repercusión amplia antes que una discusión entre fuerzas políticas. Pero aún así, no podría mostrarse ajeno a las connotaciones hasta de internas y la falta de información clara, con contradicciones e interrogantes todavía no saldados sobre autorizaciones y aplicación en todas las franjas etarias.

“Operación Moscú”. Esa leyenda lucían los barbijos de la tripulación del avión que partió en el anochecer de ayer hacia Rusia. Intento de para vestir el primer embarque de vacunas. Alerta sobre las cifras de contagio, con carga de advertencia hacia la sociedad. Una nueva entrega de paternalismo en lugar de contención sanitaria.

Fuente: INFOBAE

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