Alfonso Prat-Gay, delante de Néstor Kirchner, el día que salió del Banco Central

Alfonso Prat-Gay, delante de Néstor Kirchner, el día que salió del Banco Central

—Alfonso, estás cometiendo un error.

Alberto Fernández, jefe de Gabinete de Néstor Kirchner, miraba al jefe del Banco Central, Alfonso Prat-Gay. El Presidente escuchaba.

—Quizá me equivoque, la Historia lo dirá —respondió el economista—, pero no podés decir que no te avisé. Lo habíamos hablado con tiempo en la semana.

—Te pido por favor…

La conversación la cerraría minutos más tarde Kirchner con unas palabras.

Eran eso de las diez de la noche del jueves 16 de septiembre de 2004. Los tres estaban reunidos en la Rosada. Si bien una semana más tarde Prat-Gay dejaría de ser presidente del banco, Kirchner activaría una short list ahí nomás para reemplazar a Prat-Gay no bien cruzó la puerta de salida del despacho esa noche: Javier González Fraga y Martín Redrado eran los candidatos.

Si se tiene en cuenta que este viernes vence el mandato de Miguel Pesce en el Banco Central (completa el mandato que se inició en 2016 con Federico Sturzenegger), el retrato de aquella época tiene cierta similitud al de hoy: Presupuesto, FMI y Banco Central figuraban en la agenda central por aquel momento.

Si bien la salida de Prat-Gay se concretó aquel jueves, no fue inesperada, como le dijo el economista al jefe de Gabinete esa noche. Es que ambos ya se habían reunido el lunes y el martes. Fernández dejó de todos modos la resolución del trámite para el final.

—Alfonso, tenemos que hablar del tema.

— Estamos pasados de tiempo, Alberto.

— Pero es el 23 que termina el mandato.

— Hubiera sido bueno enviar una señal antes.

—Bueno, pero venite igual.

El jefe de Gabinete y el economista conversaron sobre el desafío por delante. En el Banco Central vencían los cargos del presidente, vice y cuatro directores. Y de estos cuatro, se barajaba que tres de ellos que ingresarían al banco responderían a Kirchner: Waldo Farías, titular de la Lotería y ministro de Economía de Santa Cruz cuando el Presidente era gobernador; Miguel Pesce, entonces titular de la Sindicatura, y Zenón Biagosh.

Prat-Gay apuntaba no solo a mantener la presidente y la vice. Estaba también a favor de introducir cambios en cuanto a la selección e idoneidad para los cargos. “Es una oportunidad”.

—Dame 24 horas— le dijo Fernández.

Al día siguiente, el martes, el jefe de Gabinete y Prat-Gay volvieron a reunirse. No cambió nada.

— Le comento a Néstor.

—No lo expongas—dijo Prat-Gay—. Ya sabés que bajo estas condiciones no sigo.

Pasó el miércoles. Y llegó el jueves.

Prat-Gay fue citado a las 19 en la Rosada para hablar con el Presidente, quien estaba con un pie en el avión para asistir a la Asamblea de la ONU donde el principal tema de su exposición sería la renegociación de la deuda. Kirchner expuso durante casi cuarenta minutos temas de economía. “Le apasionaba, entendía más que el promedio de los políticos”, recuerda Prat-Gay. Y le pidió que se quedara en el cargo otros seis años.

Prat-Gay le respondió que le agradecía, pero que los directores debían ser nombrados con algún requisito de idoneidad, una manera elegante de plantear que quería poner a un hombre de confianza suyo en el banco. También le comentó Prat-Gay a Kirchner que la estrategia del canje de la deuda era errónea y no veía posibilidades de que la negociación saliera bien para el país.

Eso enfurecía a Lavagna, quien había estado hablando con Kirchner el día anterior (miércoles) y Fernández en la Rosada también.

Alfonso, sos un tipo de principios y yo soy un tipo de principios. No te voy a obligar a trabajar contra tus principios y vos no vas a obligarme a cambiar mis principios. De modo que te agradezco los servicios prestados —respondió Kirchner.

Ese mismo jueves Lavagna estaba en el Congreso presentando el proyecto de Presupuesto 2005 (PBI 4%, superávit primario 3% del PBI y no habría reducción de IVA).

Contó Lavagna en sus memorias.

“La presentación del proyecto en el Congreso se alteró por un llamado que me hizo Kirchner”.

—¿Ya le dijiste?

—¿Qué cosa?

El día anterior, el miércoles, “habíamos acordado que utilizaría esa oportunidad de estar en el Congreso para anunciar que Alfonso Prat-Gay, sería confirmado como presidente del BCRA al terminar el período que fijaba la ley, el 23 de septiembre de 2004”.

Apuráte y venite para acá porque lo eché a la mierda, después te explico— dijo Kirchner, según reprodujo Lavagna.

Kirchner reconocía la labor de Prat-Gay, lo dejó entrever en su momento con los suyos. “Está jugando bien el pibe”, había comentado ese mismo año sobre el economista de 39 años. El FMIhabía dicho que la inflación iba a ser 35% en 2003 y Prat-Gay les dijo que eso era imposible, que sería menos de 20%. Finalmente fue menos de 4%.

Kirchner llamó esa noche, luego de conversar con Prat-Gay y Fernández, a Martín Redrado, vicecanciller. Dijo que sí. Y Pesce fue su 2.



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