23/DIC/2020

El coronavirus llega al último continente que estaba libre

Chile confirma 36 casos en la Antártida

Hasta el 21 de diciembre, la Antártida era el único continente al que el coronavirus no había llegado, la última frontera a la pandemia. Pero ya la ha atravesado. Chile ha informado de un brote de COVID-19 en la base Bernardo O’Higgins Riquelme, después de que 36 personas dieran positivo al test de la COVID-19.

De los 36 positivos confirmados, 26 son militares chilenos y los otros diez son contratistas civiles que estaban realizando trabajos de mantenimiento en la base, según un comunicado del Ejército chileno recogido por las agencias de noticias. Fueron sometidos al test después de presentar síntomas del nuevo virus.

Se encuentran “aislados” en Punta Arenas, una ciudad del sur de Chile, donde están siendo “constantemente monitoreados con el apoyo de la autoridad sanitaria de la Región de Magallanes y Antártica Chilena”.

El Ejército chileno añade que hasta ahora su diagnóstico es favorable “sin ningún tipo de complicación asociado a la COVID-19”.

Lo que todavía no está claro es cómo se infectaron exactamente, ya que ni los medios de comunicación nacionales, ni el comunicado de prensa del Ejécito chileno, precisan cómo llegó el nuevo virus a la Antártida.

La base de Bernardo O’Higgins fue construida en 1948 y lleva el nombre de una figura clave en el establecimiento de la independencia del país, es la segunda base chilena establecida en la Antártida y presta apoyo constante a todo tipo de investigaciones científicas.

Su ubicación es remota. Se encuentra en el extremo más septentrional de la Península Antártica, una zona de difícil acceso alejada de las bases de Australia situadas al este de la Antártida.

Sin embargo, hay una base alemana en la zona, la GARS O’Higgins. Euronews se ha puesto en contacto con el Centro Aeroespacial Alemán (DLR) que dirige la estación y está esperando comentarios.

¿Cómo pudo llegar el virus a la Antártida?

“Mi conjetura (y es simplemente eso) es que la infección original ocurrió en Chile antes de la salida, o a bordo de un barco o avión durante el tránsito hacia la base”, explica a Euronews, Alan Hemmings, experto en la Antártida de la Universidad e Canterbury.

“Una vez que hay una sola persona infectada en la base, los lugares cerrados y la proximidad favorecerían presumiblemente su difusión más amplia”.

Y añade: “en este sentido, las estaciones antárticas no se diferencian de los buques, ni tampoco de los lugares de trabajo o las casas de descanso en nuestros países de origen”.

Los contagios se confirman pocos días después de la visita a la base del buque “Sargento Aldea” de la Marina chilena y de que tres de sus más de 200 tripulantes dieran positivo. La hipótesis que baraja la prensa chilena es que esto pueda haber sido el origen del contagio.

Esta es una cronología de los hechos de los que informa el Ejército chileno:

  • El buque de la marina chilena “Sargento Aldea” sale de Punto Arenas el 27 de noviembre para dirigirse a la Antártida con más de 200 tripulantes. Todas las personas se someten a una prueba de PCR y todos dieron negativo.
  • El buque se queda en la Antártida hasta el 10 de diciembre, después de lo cual regresa al puerto chileno de Punto Arenas.
  • En Punto Arenas, parte de la tripulación desembarca el 10 de diciembre. Dos de ellos dan positivo el 14 de diciembre.
  • El 16 de diciembre: Todos los que siguen a bordo se someten a una prueba de PCR y el buque implementa una cuarentena preventiva en su puerto de origen en Talcahuano.
  • Mientras tanto, varias personas en la base antártica informan de tener síntomas de la COVID-19; 36 de ellos dan positivo.
  • El 21 de diciembre, el Ejército chileno publica un comunicado de prensa notificando los casos en la base Bernardo O’Higgins Riquelme.
  • La estación de investigación es evacuada y desinfectada. Los que dan positivo son puestos en cuarentena en Punto Arenas.

Chile, uno de los epicentros del coronavirus

El continente helado se blindó al turismo en marzo y donde hay casi medio centenar de bases internacionales, se produce cuando Chile se alista para una eventual segunda ola después de Navidad.

La primera consecuencia del primer brote es que “será un shock para todos los que esperaban que la Antártida siguiera estando libre de la COVID”, indica Hemmings.

“Reforzará lo que entiendo que ya es el caso, que el personal no viaja o no permite la visita a otras bases; y reforzará la importancia de todas esas medidas que los ciudadanos de todas partes están siendo instados a seguir: distanciamiento social, lavado de manos frecuente, máscaras, etc”.

Con 589.189 casos totales en nueve meses y 1.699 muertos, Chile atravesó el pico de pandemia en junio, llegando a ser uno de los países con más contagios diarios del mundo.

La capital, Santiago, en la que viven más de 7 millones de personas, pasará las fiestas de Navidad y Año Nuevo en cuarentena tras un aumento de un 15 % en el número de contagios nuevos diarios en las últimas dos semanas.

Fuente: EURO-NEWS