del libro de Mauricio Macri a la chance de un mano a mano con Horacio Rodríguez Larreta

del libro de Mauricio Macri a la chance de un mano a mano con Horacio Rodríguez Larreta


En la última semana de octubre Mauricio Macri sacará un nuevo libro. Se llama “Para qué”, un título tan sugestivo como el de su libro anterior “Primer Tiempo”. Lo escribió junto a Pablo Avelluto, ex ministro de Cultura, y contiene “reflexiones sobre liderazgo e ideas de cambio”.

Sacar un libro está en el abecé de cualquier político en campaña, aunque Macri sigue evadiendo esa posibilidad: “Es una decisión personal, no es una especulación sobre cuánto mido, ni tampoco una cuestión de revancha”, dice en la intimidad.

Nadie le cree del todo: Horacio Rodríguez Larreta está convencido de que Macri quiere ser candidato y se mueve como tal.

“Si Mauricio se presenta, yo también lo hago”, sostiene en privado.

Patricia Bullrich también desconfía de las intenciones de Macri de no ser candidato. Y en el kirchnerismo ven a Macri como la contracara perfecta de Cristina. Algunos referentes de La Cámpora lo llaman “el calabrés”.

“Si Cristina es nuestra Mick Jagger, Macri es el Jagger de ellos”, dice a este diario un dirigente K.

Macri está convencido de que aún ejerce el liderazgo de aquel 41% que lo votó en 2019.

“Si me presento, gano caminando”, dicen que dijo.

Néstor Grindetti es quien prepara las incursiones de Macri en la Provincia. Al menos una vez al mes hace caminatas por el Conurbano. Mauricio no tiene ninguna intención de aparecer como la cara visible de un hipotético diálogo con el Gobierno. La charla del senador José Torello -amigo del ex presidente desde el Newman- con Cristina Kirchner sucedió en julio y, según dicen,”duró treinta minutos y fue protocolar”.

Juliana Awada, la hechicera, también será novedad editorial: publicará “Raíces”, un libro dedicado a temas de bienestar. Como en aquel relato de Raymond Chandler,”una pareja de escritores”.

Horacio cree que el candidato del espacio se terminará imponiendo por los apoyos que consiga. Eso explica la foto del jueves con 150 dirigentes del PRO de todo el país. “Estaba el 90% del PRO a nivel nacional”, se entusiasman en su entorno. Larreta tiene el apoyo de Lilita Carrió, que aparece en los momentos clave, y tiene la intención de lograr un acuerdo con los radicales: apuesta a ganar fuerza para negociar, al final, con Macri.

Rodríguez Larreta, rodeado de dirigentes de todo el país, proyectando un plan para gobernar en 2023.

En la provincia de Buenos Aires su sector está en paridad con Kicillof por la gobernación; Larreta impulsa a Santilli, el mejor posicionado, y Macri promueve a Ritondo.

Patricia hace campaña cuidando los votos que Juntos tendrá que ir a buscar después de las PASO, lo que explica su cercanía con Javier Milei.

“No hay que condenarlo si después queremos ir a conquistar a los que lo siguen”, dicen en su espacio.

Bullrich es la más preocupada por la amenaza del oficialismo de cancelar las PASO. Eso la obligaría a competir con el aparato que maneja Rodríguez Larreta en la Ciudad. El PRO tiene, a la vez, un problema adicional: no tiene afiliados. Las fichas de afiliación que distribuyó Patricia, especialmente en la provincia de Buenos Aires, nunca fueron presentadas en la Justicia Electoral.

La llave para hacer ese trámite la tiene Jorge Macri, pero la presentación se demora hasta el infinito. Bullrich, entre tanto, confía en su carisma y en el trabajo sobre el territorio: “Patricia suma gente y Horacio suma dirigentes”, dicen en su entorno.

La posibilidad de eliminar las PASO

El fantasma de una maniobra del oficialismo eliminando las PASO dinamitaría la interna opositora. En la Cámara de Diputados los números son parejos, pero no es una misión imposible.

“Podrían alcanzar los votos”, le dijo a Clarín un radical que integra la mesa de conducción.

Tratándose de una modificación electoral, se necesita una mayoría de 129. En Juntos hacen la cuenta: “118 del Frente de Todos (incluyen a Cecilia Moreau que, siendo requerida una mayoria especial está habilitada para votar aun presidiendo el cuerpo), más 5 del bloque Provincias Unidas más Claudio Vidal, de Santa Cruz. Eso da 124. El resto podría venir de algunos del Interbloque Federal y la izquierda. Y hay que ver si no terminan apoyando Milei y Villarroel, argumentando el costo económico de las PASO.

“La tienen servida”, se preocupan los parlamentarios de Juntos.

Un experimentado dirigente peronista alineado hace más de una elección en Juntos, explica así el panorama global: “Podemos hacer una elección histórica en el 23, con el peronismo tocando un piso de 25%, sumando seis o siete municipios del Conurbano y tres o cuatro provincias”.

Para lograrlo los dirigentes deberían estar concentrados en buscar votos y no perder el tiempo con internas. Nadie tiene la vaca atada.



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Actualidad | Diario Digital

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