el peruano Jackson Mora trae a la Argentina su evento FFC

el peruano Jackson Mora trae a la Argentina su evento FFC


El peruano Jackson Mora (47) hace apenas tres años que abandonó la competencia de las MMA, cuando el próximo 25 de septiembre se cumplan los tres años de su última pelea. Pero aún siente y vibra con el deporte como pocos, y todavía anda con ganas de «probarse» con los más jóvenes. Sin embargo, sabe que su lugar ahora es otro, y que se ha convertido en una especie de «pulpo» del deporte: es empresario, tiene una academia, da clases y es mánager de algunos peleadores, entre otras actividades.

En 2010, mientras se encontraba en su mejor momento como deportista, fundó el FFC (Fusion Fighting Championship) cuya edición número 53° se convertirá en el primer evento a realizarse en suelo argentino: será el próximo jueves 22 en el C. Complejo Art Media (Av. Corrientes 6271). La pelea estelar la protagonizarán el peruano Rodrigo Vera y el argentino Jonathan Martínez.

Antes de meterse en el mundo de las MMA, Jackson había apostado al fútbol, donde jugaba en las inferiores del Sporting Cristal de Perú. Con las divisiones juveniles pudo visitar varios países. «Siempre fui titular, en mi infancia y adolescencia, pero en el momento que tenía que estar bien tuve una lesión fuera del campo, en mi vida personal, y me truncó mucho tiempo», le dice a Clarín, antes de venir al país a ultimar los detalles de la velada.

«Cuando quise regresar después de los ocho meses ya no era el mismo. Me deprimí, me puse a estudiar, me cambiaron de equipo a la U (Universitario) y ya no era el mismo Jackson como futbolista. Fue el tema de la cabeza creo yo», detalla sobre el final de su carrera. Pero, sin saberlo y como se dice popularmente, ‘No hay mal que por bien no venga’, y allí se forjó el principio de una nueva.

El FFC 53 se realizará en Buenos Aires. Foto FFC.

Pasó a estudiar administración de empresas, se casó muy joven y luego se divorció. Recién a los 26 años fue a ver un evento de MMA y quedó impresionado. «Me dije ‘esto es lo mío’. Me puse a practicar y en los entrenamientos le ganaba a gente que era más antigua allí. Mi profesor de ese momento me decía que era deportista, que asimilaba más rápido todo«, cuenta sobre esa transformación.

Fue allí que empezó a competir, ganó su primera pelea y no paró más hasta los 44 años. «En ese momento dejé mi trabajo donde ganaba bien y eso me costó el matrimonio. Me puse a dar clases (de artes marciales) y fue la mejor decisión. Se perdió mi matrimonio porque no tuve el apoyo que esperé, pero ahora tengo una muy buena relación porque es la mamá de mi hijo y yo crecí como persona», rememora.

Y sigue. «Fue la mejor decisión que tomé, es algo que me hace feliz y crecí muchísimo. Crecer haciendo algo que te gusta es lo más satisfactorio. Yo todavía pienso que tengo el nivel de un peleador que está en actividad, y lo demuestro en entrenamientos con peleadores de mi equipo, pero ya me toca estar en la otra parte, más operativa de organización y representación. Es un deporte que lo único que le puedo dar es agradecimiento y me ha hecho muy feliz», se enorgullece.

A fuerza de sacrificio y trabajo duro, Mora se convirtió en «El Terco«, apodo que se lo adjudicó a Iván «El Pitbull» Ibérico, leyenda de las MMA de Perú, que vio cómo dio vuelta una pelea en la que lo estaban «masacrando». «Ahí me pusieron el Terco: te están pegando y sigues y sigues. Como dicen ustedes, con huevos», recuerda.

Durante su carrera llegó al abultado número de 54 choques (25G-25P-4E) por todo el mundo, y muchos de ellos con la elite, varios campeones, por ejemplo, el argentino Emiliano Sordi o el brasileño Bruno Cappelozza, ambos con cinturones de PFL.

«Es un récord mentiroso ese. Yo no medía con quién pelear. Por ejemplo, me llamaban un jueves y me decían que el sábado tenía que ir contra Fabio Maldonado, un ex UFC que ha peleado con Fedor (Emelianenko) y yo iba. No es un pretexto, pero es lo que pasó en algunas derrotas de mi carrera», detalla. Además, lamenta que no haya tenido a nadie que le maneje la carrera.

«También creo que tuve muchas peleas que he ganado y no me las han dado. Yo creo que es un récord mentiroso, pero es parte de la experiencia que uno tiene. Y peleé con lo mejor de lo mejor. En el FFC nadie escoge rival, ni siquiera para el dueño, que soy yo. Traje peleadores con nombre, hacemos peleas duras para todos. Yo podría traerme un ‘paquete‘, pero nunca ha sido así, porque además soy líder de un equipo y tengo que dar el ejemplo», asegura.

Su novia, la modelo Tilsa Lozano, es muy famosa en Perú. Hija de argentinos, vivió en la Argentina hasta los 16 años, y Jackson cuenta que la fama de ella también lo ayudó en su camino empresario. «Es muy famosa en el Perú y eso siempre también me abrió puertas en el deporte, en la prensa. Ha habido todo un paquete a raíz del deporte. En cualquier deporte que sobresales, te abre muchísimas puertas», estima.

El ascenso de FFC

– ¿Cómo fundaste FFC?

– Mi amigo Minotauro (Nogueira, ex peleador y leyenda de PRIDE y UFC) iba a dar un seminario a Perú y quería presentarse en algún evento para pelear en ese país. Ya tenía pensado en un evento y entonces lo creé porque en ese momento no había muchos, también para darle continuidad a peleadores y muchos compañeros que no tenían dónde competir.

Jackson Mora en el FFC. Foto FFC

Jackson Mora en el FFC. Foto FFC

Hice el evento en un bar, una discoteca reconocida, Minotaro salió a correr y se torció el tobillo. Me falló (se ríe)… Pero hice fue a verlo mucha gente. A raíz de eso le agarré el gusto. Hice un parate en el medio porque también competía, en ese momento estaba peleando seguido y viajaba mucho a Brasil. En 2013 lo reactivé con Valentina Shevchenko como cabeza estelar (es la campeona de peso mosca de UFC). Creo que la convencí de hacer la transición de muay thai a MMA para que peleé. Ella ya había hecho antes, pero no tenía muchas ganas. Le ofrecimos una muy buena bolsa para lo que nosotros solemos pagar. No duró mucho con nosotros, pero el Coliseo se llenó y todo el mundo fue a verla. De ahí ya partió para EE.UU.

Siempre hicimos de cinco a seis eventos por año. La única época que paramos fue en pandemia, pero tampoco mucho… Porque seguimos, y ahí entró la televisión, que fue lo que nos catapultó un poco a una mejor posición.

– Argentina no parece ser una plaza que deje dinero. ¿Hay un tema económico o es más prestigio?

– Yo tengo convenio con DirecTV y Movistar Deportes. Recibo pagos por los dos, tengo muchas marcas grandes que pagan en dólares y muchas empresas privadas que están apoyando esto. Es lo que me permite hacer los eventos afuera. Yo no me confío en la taquilla, es un adicional. Es más, estamos cobrando unos precios que no cobramos en Perú ni en ningún país donde lo realizamos (entre $4.000 y $7.500). Quizás por la situación, les puede parecer alto, pero haciendo la conversión en dólares es muy por abajo de lo que cobramos por este tipo de espectáculos.

Por suerte hacemos muy buenas carteleras, con inversión también en producción, en el staff, la organización. Es una logística muy costosa. Pero lo hacemos por prestigio y para seguir creciendo. Han salido grandes nombres de este evento. Argentina tiene gran material humano como peleadores. Han salido varios peleadores de acá para UFC, el último ha sido Esteban Rivobics, que fue campeón de nuestra organización. Hay un montón de peleadores argentinos que pasaron por acá y sabemos la calidad que tienen. Es una forma de difundir y darle exposición al deportista argentino. Este es un evento muy reconocido a nivel latinoamericano. Si hay una buena taquilla, bienvenido, pero el tema es prestigio más que otra cosa.

– ¿Y por qué Argentina?

– Es que Argentina tiene grandes peleadores, un gran talento y es un buen mercado, porque es una forma de hacer crecer este deporte con ese roce internacional que necesitan los peleadores peruanos, argentinos, chilenos, mexicanos, brasileños, etc. El peleador de MMA necesita roce internacional.

– ¿En qué otros países vas a incursionar?

– El 18 de noviembre tenemos planificado para Santiago de Chile y el 8 de diciembre en Ciudad de México. Ya realizamos en Guayaquil, Ecuador, y en México. En diciembre del año pasado lo hicimos en México, me fue muy bien y ahora estamos regresando. Ya pagamos el derecho de piso porque es un país muy caro, nada que ver con nuestra economía entre Perú y la Argentina. Nos posicionamos bien y vamos a regresar con más fuerza.

– Querés que FFC sea de los mejores eventos del continente…

– Yo pienso que ahora es el evento más regular y que más prestigio tiene por el nivel de las peleas que está realizando. Considero, no soy quién para ponerle un ránking, pero que somos de lo mejor en Latinoamérica. Por la regularidad que tenemos. Hacemos los eventos pase lo que pase, nunca cancelamos una fecha. A no ser que pase algo extraordinario, hasta ahora no hemos cancelado ninguna edición. Programamos una fecha y la realizamos pase lo que pase. Creo que eso nos ha puesto serios y nos ha dado credibilidad con los auspiciantes y el público.

jackson Mora, ex peleador y promotor de MMA de Perú. Foto Instagram

jackson Mora, ex peleador y promotor de MMA de Perú. Foto Instagram

– ¿Perú tiene más posibilidades en el deporte que en la Argentina?

– En Perú hay una movida más avanzada y las empresas apoyan mucho más. Pero también ayuda mucho la televisión. Ahorita estoy con dos canales, eso también ayuda que las marcas quieran exponer su producto y su nombre. Si no estuviese eso, no haría los eventos como los hago ahora, con una mejor producción y carteleras con más extranjeros. La televisión nos ayuda muchísimo. Yo prefiero auspiciar un evento televisado sin tanto público, que un evento lleno de 2.000 o 3.000 personas, que está muy bien, pero en TV llegás a millones. Y el rating nos ha respaldado y nos ha ido sumando marcas.

– ¿Y hay más público dispuesto a ver de MMA en Perú que acá?

– Yo creo que es mucho más, pero igual seguimos creciendo. La exposición que tenemos en televisión nos ayuda, además de que es un deporte que está creciendo muchísimo.

– ¿Cómo elegiste el lugar donde se va a hacer el FFC?

No estoy improvisando, hice un estudio de mercado. Mi suegro vive en Argentina y el primo de mi mujer es productor. Aparte, tengo muchos amigos allá. Tengo una relación laboral con Mariano Vera Moreira desde hace unos 13 años, él me trae muchos peleadores argentinos a Perú para los eventos y me ayudó a armar las peleas con matchmakers. La gente de DirecTV Argentina se contactó conmigo para transmitir mis eventos, mi hermana trabaja conmigo en la producción también. Ha sido todo un equipo. El evento va a ser de primera, van a ver una gran producción y, según lo que refleja la venta de las entradas, no va a entrar ni un alfiler. Va a reventar.

– ¿Por qué lo realizás un jueves?

– Con UFC todavía no puedo competir y va los sábados. El viernes hay mucho tránsito y la gente sale de trabajar y prefiere ir a tomarse una birra, en todos los países latinos… Y los jueves siempre me han dado muy buen resultado, sobre todo en televisión. Mientras el rating te respalde, para qué cambiar.

– Dijiste que arrancaste con esto cuando todavía estabas en tu mejor momento. ¿Cómo fue la transición?

– Difícil. En el 2010 estaba en mi mejor momento, pero también tenía el hambre de seguir creciendo y capitalizando la carrera que he tenido, porque era muy dura. Pensé que sería tonto que me retire y me dedique a otra cosa. Quise seguir con lo mío, ayudando a hacer crecer este deporte y transmitir mi conocimiento. Peleé en Rusia, Brasil, España, México, Argentina, Ecuador… Hubo un aprendizaje. Y también manejo muchos chicos, soy mánager de varios peleadores, entonces, tenía que seguir en esto. Gracias a Dios, con la continuidad y perseverancia que tuve siguió creciendo y FFC ganó un nombre a puro esfuerzo y trabajo.

-¿Cómo se llama tu academia?

– También como mi marca: FFC Team. Creo que en algún momento voy a tener que cambiarlo para no confundir al público. Es algo que con mi socio lo tengo mapeado, tengo muy buenos peleadores, un equipo muy fuerte, y debemos hacer el cambio para no confundir a la gente.

– ¿Seguís jugando al fútbol de manera amateur?

– Hasta los 25 años jugaba y era bueno, muy bueno. Pero en un momento mi cuerpo empezó a cambiar, gané masa muscular. Me mudé a un sitio donde la gente no jugaba al fútbol, medio más exclusivo, donde se dedican a otros deportes como el tenis. Entonces, le perdí un poco el gusto a la pichanga, como le decimos acá. Me dediqué a correr, a jugar al tenis, a maratones… otro tipo de deportes. Perdí eso porque soy de barrio, mi crecimiento fue en el barrio. En el barrio juegas en la pista, tenía eso, pero al ir creciendo como empresario y como persona, me fui a un sitio que las costumbres y las amistades cambiaron.



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