La Laver Cup vende entradas que superan los 40.000 euros para la despedida Federer, pero está en duda su presencia

La Laver Cup vende entradas que superan los 40.000 euros para la despedida Federer, pero está en duda su presencia


Roger Federer anunció hace algunos días su inminente retiro del tenis. El suizo, de 41 años, compartió una emotiva carta en sus redes sociales en la que contó que su cuerpo, cansado por las más de 20 temporadas en el circuito y por las duras recuperaciones tras las tres operaciones en la rodilla derecha (la última, en agosto del año pasado), le mandó un mensaje claro y que sentía que era hora de terminar su carrera profesional. «La Laver Cup en Londres será mi último torneo ATP», aseguró.

La cita quedó fijada: ese certamen, que él mismo ideó y que se jugará entre el viernes y el domingo próximo en el O2 Arena de la capital inglesa, será la última función del ex número uno del mundo, ganador de 103 títulos y 20 Grand Slams y uno de los más grandes jugadores de la historia, para muchos, el mejor. Aunque este domingo, se encendió una duda: ¿jugará realmente Federer el torneo o apoyará a sus compañeros del equipo Europa desde el banco? Según declaraciones de su preparador físico Pierre Paganini, Roger -que llegó este domingo a Londres- aún no lo decidió

«Será probablemente una decisión de último momento, entrenó mucho para probarse, reunir el máximo de información y entender si jugar es una buena idea o no», afirmó Paganini en una charla con el diario suizo Blick.

La declaraciones de quien conoce mejor que nadie el físico del Federer -empezó a trabajar con el suizo en su etapa de juvenil y desde 2000 forma parte de su equipo-, se sumaron a las palabras de Severin Lüthi, entrenador de Roger desde 2007, quien también había hablado con cautela sobre su presencia en la Laver.

«Va a intentar jugar, bien sea un singles o en el dobles, ya veremos. Quiere estar en el equipo e intentar jugar», le había dicho Lüthi al periodista Simon Graf.

Habrá que esperar, entonces, hasta el fin de semana para saber si Federer se despedirá del tenis dentro o fuera de una cancha.

Para esta quinta edición, el suizo estará acompañado por un Dream Team. Porque en el equipo Europa están también el español Rafael Nadal, el serbio Novak Djokovic y el escocés Andy Murray, los otros integrantes de los Cuatro Fantásticos, y el noruego Casper Ruud, flamante número dos del mundo, y el griego Stefanos Tsitsipas, sexto del ranking. El italiano Matteo Berrettini (15°) será el suplente.

Con la camiseta roja del Resto del Mundo -con los hermanos John y Patrick McEnroe como capitán y subcapitán- jugarán Diego Schwartzman (17°), el canadiense Felix Auger Aliassime (13°), el australiano Alex De Miñaur (22°) y los estadounidenses Frances Tiafoe (19°), Taylor Fritz (12°) y Jack Sock (43° en dobles). Otro norteamericano, Tommy Paul (29°), estará listo para entrar en caso de necesidad.

Los europeos, capitaneados por los suizos Björn Borg y Thomas Enqvist, ganaron todas las ediciones jugadas hasta ahora.

La de septiembre del año pasado, disputada en Boston, fue la única en la que Federer no jugó. Es que el suizo había dado por terminada su temporada tras su derrota en los cuartos de final de Wimbledon frente a Hubert Hurkacz (su último partido oficial) y ya había pasado por el quirófano para su tercera operación en la rodilla derecha. Se dejó ver en una de las jornadas de acción en el TD Garden, caminando con dificultad y con la ayuda de muletas.

Desde entonces, encaró una dura recuperación, que no progresó como él y su equipo esperaban. Y el jueves pasado, anunció que ya no volverá a jugar profesionalmente. 

Nadal y Federer jugaron un dobles juntos en Praga 2017. ¿Se repetirá este año? Foto EFE/EPA/MILAN KAMMERMAYER

Sus fanáticos están ilusionados con poder disfrutarlo otra vez -por última vez- con una raqueta en mano, deslumbrando con ese talento extraordinario que lo transformó en leyenda mucho antes de que anunciara su retiro. Y quizás también disputando un dobles con Nadal, su clásico rival, con quien ya formó parejas en la Laver de Praga 2017, en el debut del certamen.

¿Les cumplirá Roger el sueño? ¿O el público deberá conformarse con verlo en el banco, alentando y coacheando a sus compañeros, como hace cada vez que disputa este certamen?

La locura por las entradas y el formato de la Laver

La posibilidad de ser testigo en primera persona del último partido en la carrera de Roger Federer fue una tentación muy grande para muchos y las entradas para las cinco sesiones de la Laver Cup (una diurna y una nocturna el viernes y el sábado y una única el domingo) está agotadas en el sitio de venta oficial. Allí solo quedan disponibles algunos lugares para presenciar los entrenamientos del jueves, a 22,5 libras esterlinas (casi 37 mil pesos) cada uno. Aunque, como suele ocurrir con este tipo de eventos, sí se pueden comprar todavía tickets en páginas de venta no oficiales, aunque a precios increíblemente inflados.

En el sitio Viagogo, por ejemplo, la entrada más barata disponible -en el sector más alto del estadio y para la sesión diurna del viernes, la menos convocante- cuesta casi 380 euros, unos 54 mil pesos. Un ticket para sentarse bien cerca de la cancha en la jornada nocturna del sábado sale unos 26 mil euros, por arriba de los tres millones y medio de pesos. Y la más cara, una suite para esa misma sesión, cerca de 44.500 euros, es decir, más de seis millones de pesos.

Esos valores son muy superiores a los que se ofrecieron en la página oficial, con tickets que arrancaban en 18 libras (algo menos de 3 mil pesos), los más económicos de la diurna del viernes; y llegaban hasta 510 (unos 83 mil pesos), los más caros de las otras. Ni siquiera los paquetes para presenciar todas las sesiones -que se vendieron por anticipado- alcanzaron valores similares a los de los sitios no oficiales: los más costosos salían 2.420 libras (unos 395 mil pesos).

A pesar de los precios astronómicos, Federer tendrá su despedida a estadio lleno, en la quinta edición de un torneo que, aunque no es un evento oficial de la ATP (no entrega puntos para el ranking), suele convocar a las más grandes estrellas del circuito.

El certamen consistirá en 12 partidos, nueve de singles y tres de dobles, distribuidos en tres días. Cada victoria del viernes vale un punto; una del sábado entrega dos y cada triunfo del domingo, tres. El primer equipo en llegar a los 13 se consagra campeón.

Cada uno de los seis jugadores que integran un equipo -tres clasificados por ranking, en la actualización posterior a Roland Garros, y tres elegidos por el capitán- tiene que jugar entre uno y dos partidos individuales. Y al menos cuatro integrantes tiene que disputar algún dobles. Todos los matches se juegan al mejor de tres sets, con un desempate de 10 puntos si se llega a un tercer parcial. 



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Actualidad | Diario Digital

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