La revolución de los datos vino a ayudar al manejo agronómico

La revolución de los datos vino a ayudar al manejo agronómico

“Desde los inicios del movimiento CREA, la metodología por excelencia para aprender sobre agricultura ha sido la implementación de ensayos experimentales y, gracias a ellos, aprendimos a mejorar el manejo de los cultivos y aumentar la productividad”, comentó Gustavo Martini, responsable del Área de Agricultura de CREA, durante una charla ofrecida en el ámbito de Networking del Congreso CREA 2022.

“Pero en los últimos tiempos, la informática y la posibilidad de almacenar grandes cantidades de datos en formato digital irrumpieron como una aproximación alternativa y complementaria a la experimental”, añadió.

La red CREA no fue ajena a ese impulso y desde fines de los ‘90 diversos grupos y regiones comenzaron a recolectar y almacenar de manera digital datos de manejo de sus cultivos. Cinco años atrás se procedió a sistematizar y homogeneizar las diferentes bases de datos con el propósito de crear una sola que concentre todos los registros.

En ese marco, a partir de 2018 los datos agrícolas relevados en las diferentes regiones CREA comenzaron a registrarse en un formato único (DAT CREA) con el propósito de sistematizar el proceso de generación de información relevante para las empresas productoras de granos.

“DAT se convirtió así en el más colaborativo de los proyectos de la historia de la red CREA: más de 2000 empresarios y técnicos contribuyen campaña tras campaña para enriquecer una base de datos agrícolas sin igual en cuanto a cantidad y calidad”, expresó Martini.

“Gracias a DAT, estamos multiplicando la capacidad de análisis y disminuyendo los tiempos de generación de información y conocimiento. Esto redunda en un aprendizaje más eficiente e implica poder contestar más preguntas en menos tiempo”, apuntó el referente CREA.

En la actualidad, DAT cuenta con registros de más de 250 variables de manejo agrícola recolectados durante 25 campañas en más de 270.000 lotes, que en conjunto suman 17 millones de hectáreas. Es decir, la base dispone de un volumen de datos lo suficientemente significativo como para realizar análisis sólidos.

“Cada unidad de manejo es un lote o ambiente de producción único, lo que nos da la posibilidad de analizar cada variable asociada a esa unidad con el propósito de entender cómo funcionan los sistemas de producción a lo largo del tiempo”, explicó María Paolini, líder de DAT CREA.

De todas las variables de manejo comprendidas en DAT, un 30% son de carácter obligatorio para todas las zonas CREA, mientras que el porcentaje restante responde a particularidades propias de cada zona y bien a cultivos específicos, como puede ser el caso de caña de azúcar, garbanzo o arroz.

“DAT es un producto hecho a medida, que se ajusta a cada región dentro de ciertos parámetros estandarizados, definidos por técnicos referentes agrícolas CREA”, indicó Paolini.

El progresivo crecimiento de la base de datos va generando la posibilidad de contar con información de gran calidad, que contribuye a alimentar las necesidades de diferentes proyectos y unidades de CREA, permitiendo –por ejemplo– conocer la distribución geográfica de malezas problemáticas y las estrategias de manejo más utilizadas en cada zona.

La correlación de multiplicidad de variables, algunas de las cuales en un futuro quizá puedan monitorearse incluso en tiempo real, permitirán concretar análisis robustos que complementen y enriquezcan los datos obtenidos en ensayos a campo.

El equipo de DAT CREA está trabajando en el diseño y armado de una nueva plataforma –denominada DATex– que se propone sistematizar los datos generados por la red de ensayos de todas las regiones CREA con el propósito de incorporarlos a la base de datos nacional.

Además está trabajando en el desarrollo de un sistema informático que, a partir de los datos cargados por cada empresa CREA, permita generar informes personalizados y automatizados, de manera tal de facilitar el seguimiento propio y comparado de indicadores clave para tomar decisiones.

DAT empezó también a vincularse con áreas de Ganadería y Lechería de CREA para determinar parámetros básicos por recopilar en aquellos lotes de producción con destino a consumo animal. Y además resulta útil para calcular indicadores ambientales (como EIQ) en el marco de la Gestión Ambiental CREA (GAC) y realizar análisis económicos.

“Al mismo tiempo, DAT nos permitió generar vínculos con investigadores científicos y referentes de otras instituciones para analizar cuestiones más complejas. Actualmente estamos trabajando con la Universidad Nacional de Río Negro, en el marco de las becas postdoctorales CREA-Conicet; con el Laboratorio de Análisis Regional y Teledetección, con la Universidad Nacional de La Plata y, recientemente, con el equipo de Global Yield GAP Atlas de Argentina”, informó Paolini.

En estos días, el equipo de DAT CREA está trabajando en la simplificación de la carga manual de datos con el propósito de hacer más amigable e intuitiva la plataforma de uso actual y vincularla con plataformas digitales de seguimiento de cultivos. En un futuro –no tan lejano– el objetivo será también incluir datos registrados en tiempo real por sensores ambientales, estaciones meteorológicas y maquinaria agrícola.



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Actualidad | Diario Digital

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