los motivos que explican la racha de triunfos que lo metieron en la pelea de la Liga

los motivos que explican la racha de triunfos que lo metieron en la pelea de la Liga


Veinte días atrás, en el entretiempo en la Bombonera entre Boca y Atlético Tucumán, el equipo de Hugo Ibarra estaba a 12 puntos de lo más alto del torneo. Un campeonato que se afrontó con tintes de transición, con un DT interino y un proceso de recambio de cara a 2023, ya sin urgencias de vuelta olímpica para sacar boleto a la próxima Copa Libertadores. Veinte días, apenas, pero con mucho en el medio: un Superclásico, la lesión de su mejor futbolista (Sebastián Villa) y una rotación en la cantidad de partidos en continuado. ¿El resultado? Boca está a un paso de lo más alto del torneo. ¿Qué pasó? Algunas clave que explican este momento.

Rossi sigue siendo decisivo. (Foto Mario Quinteros).

El arco y la defensa. En la antesala a esta racha de 5 triunfos en fila hubo un conflicto mediático por la renovación de Agustín Rossi, en la que su representante expuso cifras millonarias por una extensión de vínculo que no se firmó. El arribo de Sergio Romero como posible reemplazo y un arquero que debió mostrar su personalidad para no bajar su nivel. Lo hizo: con él como una de las figuras, el equipo logró revertir un escenario desfavorable en cuanto a los goles recibidos. De 8 goles en contra en los primeros 4 juegos con Ibarra como DT pasó a tener solo 3 en contra en los últimos 8 partidos. En la mayoría, el arquero fue decisivo. Y también subieron su nivel Advíncula, Figal y Fabra, además de tener en Marcos Rojo un referente que contagia desde la defensa. Y más: ahora las negociaciones para extender el contrato del arquero se reabrieron. 

Langoni, uno de los pibes que dieron la cara. (Foto: Maxi Failla)

Langoni, uno de los pibes que dieron la cara. (Foto: Maxi Failla)

Pibes que maduraron. La enorme cantidad de juveniles que promovió Boca en estos últimos años ahora los empieza a encontrar con una madurez clave. Porque Alan Varela (lleva jugados 65 partidos en el club) ya se adueñó del mediocampo, Cristian Medina, Aaron Molinas (decidió quedarse en el club en lugar de emigrar a Portugal) y Agustín Sández son piezas de recambio cuando se los necesita. Y ante la baja de Exequiel Zeballos. Irrumpió con fuerza Luca Langoni, quien marco tres goles y le dio a Boca 6 puntos ante Atlético Tucumán y Colón. No solo eso: también debutó el chico Maxi Salazar (el 19° chico que debutó de esta gestión) y tuvo pista Brandon Cortés, otra de las figuras de la Reserva. Ante las lesiones y bajas, los chicos del Boca Predio avanzaron incluso por sobre otros apellidos de recorrido.

Benedetto y su gol ante Lanús. (Foto Germán García Adrasti).

Benedetto y su gol ante Lanús. (Foto Germán García Adrasti).

Volvió Benedetto. Fueron meses complejos para el goleador, quien pareció quedar trabado en aquel partido de vuelta ante Corinthians por la Copa Libertadores en el que falló dos penales. Tras eso todo empeoró: ruido interno por la pelea de premios y un amague de no concentración, declaraciones que no cayeron bien en el vestuario, otro penal fallado contra Talleres, una pelea a golpes de puño con Carlos Zambrano, dos fechas afuera por sanción y diez jornadas sin convertir. ¿Cómo rompió con eso? Con su cabezazo ante River, en La Bombonera, para ganar el Superclásico. Con el hechizo resuelto, también aportó el gol del triunfo contra Lanús, sobre la hora. Con dos tantos le dio a Boca 6 puntos para crecer en la tabla y en la confianza. Es cierto: su nivel fue oportuno ante la baja en el rendimiento de Luis Vázquez, aunque el pibe con su gol sobre la hora contra Defensa y Justicia también cooperó en esta racha ganadora.

Boca volvió a hacerse fuerte de local. (Foto: Juan Manuel Foglia).

Boca volvió a hacerse fuerte de local. (Foto: Juan Manuel Foglia).

Efecto Bombonera. En este torneo Boca suma 6 caídas y dos fueron en casa (ambas con Sebastián Battaglia todavía como entrenador) pero desde el arribo de Ibarra eso se modificó. En Brandsen 805 conquistó 5 triunfos y una igualdad, le hicieron apenas 3 goles y además se sacó de encima a rivales de peso como Estudiantes, Atlético Tucumán y River. Un valor agregado que supo capitalizar mucho más desde lo emocional que desde lo futbolístico, en donde aun está en deuda. Pero incluso en escenarios adversos, el empuje de jugar en su casa le hizo sacar un plus. Es cierto: Boca también supo aprovechar cómo los rivales en la lucha por el título desperdiciaron oportunidades de escaparse cuando tambaleaba y ahora los de Ibarra descontaron todo lo que se pudo. Las derrotas al trote en Bajo Flores, La Paternal y Paraná no se repitieron jamás desde esa actitud en la Bombonera. 

¿Le alcanzará con esto? En la intimidad del club son cautos (incluso Ibarra se sinceró al marcar que para él Boca no era candidato) porque entienden que entre sanciones, lesiones y el cansancio inevitable de lo que será un calendario que tendrá una doble fecha entre semana en octubre y ahora el plantel quedó acotado. Y las victorias, así como llegaron en fila, se explicaron mucho más desde lo individual que lo colectivo. De lo que no hay duda es que la tormenta quedó atrás (y con él la urgencia que se necesitaba para la búsqueda de un entrenador principal) con un mejor clima también en la intimidad del grupo más allá de los asados en el predio,  y termine como termine el torneo, Boca volvió a decir presente en la pelea. Algo en lo que no podía permitirse no estar. 



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Actualidad | Diario Digital

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