Los Pumas mostraron una buena reacción pero cayeron ante una gran Sudáfrica

Los Pumas mostraron una buena reacción pero cayeron ante una gran Sudáfrica


Si, como dijo Michael Cheika en varias oportunidades desde que asumió en su cargo, el objetivo final es el Mundial de Francia, el entrenador australiano debe haber sacado después del partido ante Sudáfrica por la quinta fecha del Rugby Championship al menos dos interesantes conclusiones. A saber: Los Pumas es un equipo que puede dominar durante casi un tiempo entero a los propios campeones del mundo cambiando su imagen gracias a una actitud muy diferente.

Si al seleccionado le falla parte de su columna vertebral durante un tiempo (o más), difícilmente pueda aspirar a algo serio en el máximo torneo.

El análisis no se debe reducir sólo a esos dos puntos que terminaron marcando, en definitiva, la derrota por 36 a 20. Sino que se necesita ser mucho más amplio para, justamente, tratar de encontrarse el 9 de septiembre de 2023, ante Inglaterra en Marsella, en el debut mundialista, con la mejor versión del equipo. Ello, finalmente, para Cheika, su staff, los jugadores y todo el universo del rugby argentino, es lo que cuenta.

Con la vista en 2023. Michael Cheika, DT de Los Pumas, afirma que el objetivo del equipo es el Mundial del próximo año. Foto: Marcelo Carroll.

Fue un partido algo raro el que se jugó en el Libertadores de América-Ricardo Bochini. Porque claramente Los Pumas mostraron dos caras bien distintas. Fueron dos versiones de un mismo equipo. ¿Y qué cambió para pasar de un primer tiempo plagado de infracciones, de sufrir ante el poderío físico de los Springboks, de no poder avanzar, de cometer errores como el que le posibilitó al astuto y rápido Jaden Hendrikse encontrar una estancia para apoyar su try debajo de los palos, a un complemento en el que los argentinos mejoraron en el contacto y le pusieron una mayor velocidad a su traslado?

Lo que se modificó fue la actitud. Y allí, en ese aspecto, es necesario marcar un párrafo destacado para los ingresados Tomás Cubelli y Matías Moroni, que contagiaron al equipo para ir hacia adelante. Uno, en la conducción de los forwards; el otro, buscando aparecer por todos lados para cerrar una muy buena tarde en lo individual luego de aprovechar el redoble de Kremer y apoyar con angustia y suspenso un try que puso a Los Pumas apenas dos puntos abajo en el marcador y todavía con bastante tiempo -más de 20 minutos- para dar vuelta la historia.

De entrada Los Pumas se encontraron con el ADN del juego sudafricano, quienes históricamente hicieron del rigor físico sobre el adversario una religión. Aún así, el equipo se mantuvo en el juego y en el resultado durante los primeros 20 minutos hasta que los Springboks aceleraron, el propio Hendrikse apoyó y el árbitro neocelandés James Doleman decretó el try penal y la tarjeta amarilla a Carreras que dejó al local sin su conductor.

A partir de ese momento, el seleccionado entró en un torbellino de nervios e imprecisiones que no hicieron más que permitir que los ganadores sacaran una buena diferencia de 16 puntos (22-6) producto de tres tries -hubo un tercero del enorme Malcolm Marx tras el empuje coordinado del maul ofensivo- que pudieron ser, al menos, uno más. Fueron 20 minutos flojos en los que falló la concentración y la circulación. Sometido físicamente -en cualquier reagrupamiento la primera célula sudafricana ganó siempre un par de metros, tras la salida de las formaciones móviles el Springbok que se desprendió con la pelota siempre avanzó, los forwards argentinos no pudieron quebrar el primer tackle-, Los Pumas no hicieron pie en ese pasaje del partido y lo terminaron pagando.

Sudáfrica se mostró siempre muy atento para cortar los avances de Los Pumas. Foto: Marcelo Carroll.

Sudáfrica se mostró siempre muy atento para cortar los avances de Los Pumas. Foto: Marcelo Carroll.

Un segundo tiempo encendido

Pero llegó la segunda mitad y el equipo se encendió en la disputa y en el contacto. Mostró otra cara. Aún sin una positiva conducción de Carreras -del apertura se habla cuando hay que nombrar a una parte muy importante de la columna vertebral de un equipo de rugby-, Argentina jugó con variantes por afuera, le agregó vértigo a sus movimientos y así, luego de 20 minutos a pura insistencia pero sin poder concretar, en apenas 180 segundos un try penal por un tackle alto de Smith a Cubelli cuando estaba a punto de apoyar y la conquista de Moroni, se puso en partido.

Estaba para la heroica, pero los Springboks jugaron los últimos 10 minutos como lo que son, uno de los tres mejores equipos del mundo, y terminaron llevándose la victoria. La recuperación empezó con una pesca notable de Steyn, el penal, el line, el maul y el try de Damian de Allende. Y terminó de sellarse con la conquista sobre la bandera de Mark, el mejor hooker del mundo que coronó una tarde fantástica en la que jugó los 80 minutos con una intensidad altísima, se adueñó del scrum y fue salvaje en el juego suelto.

A 10 del final, Los Pumas apoyaron dos tries y se pusieron a dos puntos de Sudáfrica. El estadio de Independiente vibró por un rato ante la hazaña de la remontada hasta que apareció el campeón del mundo. Foto: Marcelo Carroll.

A 10 del final, Los Pumas apoyaron dos tries y se pusieron a dos puntos de Sudáfrica. El estadio de Independiente vibró por un rato ante la hazaña de la remontada hasta que apareció el campeón del mundo. Foto: Marcelo Carroll.

En definitiva, los Springboks ganaron porque son superiores a Los Pumas. Individual y colectivamente. Y porque los argentinos no pudieron hacer en buena parte del partido lo que se había planificado en la semana: jugar en el campo adversario -sólo se logró en los primeros 30 minutos del complemento-, tener un tackle agresivo, hacer lenta la pelota, involucrar a mucha gente rival en las formaciones y evitar que los conductores del rival manejen el juego. De esa manera, la chance de ganarle por cuarta vez en la historia a Sudáfrica -cuarta en los últimos siete años- quedó lejos al final.

El sábado habrá una nueva oportunidad. Será en Durban, en el Kings Park, donde Los Pumas consiguieron aquel histórico primer triunfo en 2015, con las leyendas del 65 en las tribunas y en la previa del Mundial de Inglaterra. Quizá se repita. Siempre habrá con qué soñar.

El resumen del partido



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Actualidad | Diario Digital

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