«Me colgaron el cartel de parricida»

"Me colgaron el cartel de parricida"


«Lo primero que quiero decir es que soy inocente. Amaba a mis padres, los extraño, estoy totalmente triste, dolido, completamente compungido». Con esa frase, Martín Santiago Del Río (47) inició su declaración para defenderse de la gravísima acusación que pesa en su contra: ser el autor del homicidio de sus padres, asesinados hace poco más de un mes en su casa de Vicente López.

El imputado declaró durante cuatro horas en la sede de la Unidad Funcional de Instrucción (UFI) Vicente López Oeste. Esta vez, lo hizo adelante de los fiscales (Martín Gómez, Marcela Semería y Alejandro Musso) y del juez de Garantías Ricardo Costa.

Ante ellos comenzó a relatar lo que hizo el lunes 22 de agosto, última vez que dijo haber visto a sus padres, José Enrique Del Río (75) y María Mercedes Alonso (72). Eso fue dos días antes del doble crimen.

«El teléfono estaba prendido, pero tildado, me pasó un montón de veces. Hace tres meses atrás se me cae el teléfono, lo mando al service oficial». De esa forma, Del Río explicó por qué durante las 17 y 19.30 del 24 de agosto no había utilizado el celular.


Martín Santiago Del Río, detenido por el crimen de sus padres en su casa de Vicente López.

Y agregó: «Al darme cuenta que estaba tildado, lo apago, lo dejo unos cuantos minutos y lo vuelvo a prender». Esa afirmación se contradice con lo que declaró la última vez, cuando afirmó que envió mensajes y mails.

Durante toda la indagatoria, el imputado «miró el piso, ni a su abogada, ni a los fiscales, ni al juez. Solo al piso», detalló una fuente a Clarín.

Otro punto en conflicto es que el sospechoso fue captado por cámaras de seguridad entrando y saliendo del edificio donde su suegro tiene un departamento en Belgrano.

«Salgo a tirar esa bolsa de basura a uno de los contenedores del Gobierno de la Ciudad, y a darle las sobras de comida a una mujer y dos nenitas, que por lo general, están en la zona», aclaró sobre su salida a pie durante unos minutos.

José Enrique Del Río (74) y María Mercedes Alonso (72) fueron hallados asesinados dentro de su auto, en un garaje de Melo al 1100, en Vicente López. Foto Facebook
José Enrique Del Río (74) y María Mercedes Alonso (72) fueron hallados asesinados dentro de su auto, en un garaje de Melo al 1100, en Vicente López. Foto Facebook

Como no las encontró, dijo que volvió «con una bolsa en la mano de tela» donde había llevado la comida. Los investigadores creen, sin embargo, que allí fue cuando descartó material que lo incriminaba y también aprovechó para ducharse.

Del Río, cuya abogada defensora es Mónica Chirivin, no solo intentó despegarse del doble crimen contando lo que había hecho el día que mataron a los papás, sino también al mostrarse dolido. «En un hecho que jamás pensé vivir, veo cómo la morguera retira dos bolsas negras con los cuerpos de mis padres», dijo.

Para él, el crimen de sus padres se debió a «una entrega de la casa de alguien que conocía el dinero que estaba en la caja fuerte, la cual se encuentra abierta y con las llaves puestas».

A su vez, aprovechó la declaración para apuntar directamente contra su hermano Diego (48) y lo señaló como el principal beneficiario de que esté detenido. El lunes posterior a los fallecimientos se reunieron por primera vez para hablar de los negocios familiares.

«Me pide explicaciones y anota en ese cuaderno todos y cada uno de los negocios que tenía mi padre y todos y cada uno de las cuotas que había que pagar. Cerca de las 11 y media de la mañana, saca una conclusión, que por cuatro o cinco años, no podía retirar un solo centavo de la sucesión de mis padres había», expresó.

Y destacó el mal vínculo que había entre Diego y su papá. «Claro está que si a mí me condenan en este juicio, pasaría a ser indigno y no entraría en la sucesión de mis padres. Yo no creo que esa sea su intención, pero los hechos me lo están demostrando».

Del Río dijo que su hermano «cobró cuatro pagarés por alrededor de dos millones y medio de pesos» que el padre se lo había cedido a él. Y cuestionó lo que había dicho Diego en una testimonial: «Dice que yo practicaba tiro en un polígono de tiro en la calle La Pampa. Les pido por favor que averigüen, yo no estuve en mi vida ahí«.

Asimismo, admitió ser legítimo usuario de armas, pero dijo no tener ninguna a su nombre. 

Mónica Chirivin, abogada de Martín Del Río. Foto: Luciano Thieberger.
Mónica Chirivin, abogada de Martín Del Río. Foto: Luciano Thieberger.

«Fui abandonado por mi familia, no tengo para pagar peritos. Mi hermano se niega a pagarlos, nadie me trae comida. Estoy comiendo la vianda que manda el Ministerio de Seguridad a la DDI de San Isidro», se quejó sobre la fractura familiar.

También habló sobre el pedido de divorcio de parte de su esposa y el patrimonio que tienen: «Mis bienes y mi dinero los deberá estar manejando mi mujer. Y mi hermano se debe haber apoderado de todos los bienes de mi padre y de mi madre, y míos».

Y enfatizó: «A mí me mataron en vida, me mataron a mis padres y me quemaron a mi familia, todos me odian y nadie me quiere ver. Me colgaron el cartel de parricida«. 

Tampoco se salvó de las críticas su amante, a quien acusó de extorsionadora. «Me envía un mensaje, ya fallecidos mis viejos, diciendo ‘esto fue un mensaje para vos, ahora van a venir por vos, y después por mí’, mensaje textual de ella», dijo. A su vez, señaló que la mujer estuvo cerca de la casa de sus padres luego de que los mataron.

«Yo le preguntaría si en en septiembre no ha ido a cobrar alquileres que me pertenecen, igual que mi hermano, mientras que yo estoy detenido. Mientras que yo estoy detenido, todo el mundo cobra y vive de lo mío«, destacó.

Sobre el camino que recorrieron juntos días antes del crimen, afirmó que «nunca hubiese elegido si hubiese ido solo, porque son de siete a ocho cuadras más».

La última cuestión sobre la que habló fue el horario de la muerte de sus padres. Criticó que primer informe forense determinó que los padres habían fallecido entre las 12 y 18 horas antes de la autopsia y luego la Policía Científica de la Provincia de Buenos Aires revisó el acta y la extendieron a 36 horas. Eso lo perjudicó y por eso pidió que otras fuerzas de seguridad hagan las pericias que faltan.

«En esta causa los fantasmas caminan por el supermercado«, ridiculizó, dado que su madre había ido a Carrefour dentro esas 36 horas previas a que la mataran.

El abogado, comerciante y ex policía José Enrique Del Río y su esposa María Mercedes Alonso fueron hallados asesinados -él de tres balazos y ella de uno-, el pasado 25 de agosto en el interior de su auto en el garaje de su casona de la calle Melo 1101.

EMJ



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