FERNANDO BAEZ SOSA

MENSAJE DE LA UAR

18/ENE/2021

A un año del crimen de Fernando

Pidieron justicia y “ratificaron su compromiso para erradicar las acciones violentas” del deporte. Ocho imputados irán a juicio por el asesinato ocurrido el 18 de enero de 2020.

A través de las redes sociales, la Unión Argentina de Rugby pidió justicia a un año del asesinato de Fernando Báez Sosa cometido por 10 rugbiers en enero del año pasado, en Villa Gesell.

“A un año del crimen de Fernando Báez Sosa, la Unión Argentina de Rugby acompaña a sus familiares y amigos en el dolor y en la búsqueda de justicia. Asimismo ratifica su compromiso para erradicar el discurso y las acciones violentas, dentro y fuera del deporte.”, se puede leer en el tuit de la cuenta oficial.

Unión Argentina de Rugby@unionargentina

A un año del crimen de Fernando Báez Sosa, la Unión Argentina de Rugby acompaña a sus familiares y amigos en el dolor y en la búsqueda de justicia. Asimismo ratifica su compromiso para erradicar el discurso y las acciones violentas, dentro y fuera del deporte.

10:04 a. m. · 18 ene. 2021·Twitter Web App

Es que este crimen, y varias acciones violentas protagonizadas por rugbiers, pusieron en tela de juicio el rol de los clubes como formadores y se empezó a cuestionar qué hacía la dirigencia del deporte para frenar los discursos discriminadores y las acciones violentas.

En diálogo con el diario La Nacion, el videpresidente de la UAR, señaló que el rugby tuvo “actitudes suicidad” y que perdió mucha credibilidad en estos últimos años. Lo hizo en referencia a los tuits xenófobos y racistas de algunos integrantes de Los Pumas, pero con plena conciencia de que sus declaraciones también abarcan otro tipo de episodios.

El rugby dejó de tener la valoración que tenía. Eso es lo que no ha asumido el hombre de rugby. El rugby argentino tuvo una actitud suicida. La valoración negativa de la sociedad fue muy fuerte. El rugby argentino tiene que estar orgulloso de lo que hizo la UAR. Cuando pasó lo de los tuits, el rugby argentino tendría que haber tomado una actitud más reflexiva. Están lastimando algo que funciona bien. Después, hay cosas mejorables y perfectibles. Lo malo sería no hacerse cargo”, señaló Ariel Mammana.

Por otro lado, Mammana señaló que la UAR debe mejorar la comunicación: “Creo que la UAR tiene una pésima comunicación de todo lo que no tiene que ver con Pumas y Jaguares. Si hay una percepción negativa, la hay porque estamos comunicando muy mal. Eso genera una percepción equivocada del otro. También tenemos que mejorar la comunicación con las uniones y con nosotros mismos. Hacerla más desestructurada. No hay nada que ocultar”, finalizó.

Fernando tenía 19 años y lo mataron a golpes en Villa Gesell. (Foto: TN.com.ar).

Los detalles del caso Fernando Báez Sosa

El crimen de Baéz Sosa fue calificado como “homicidio doblemente agravado por su comisión con alevosía y por el concurso premeditado de dos o más personas” y en noviembre pasado, luego de diez meses de investigación, la fiscal Verónica Zamboni presentó ante el juez David Mancinelli, a cargo del Juzgado de Garantías de Villa Gesell, la requisitoria de elevación a juicio contra los ocho imputados, jugadores de rugby en el club Náutico Arsenal Zárate.

Ellos son: Máximo Pablo Thomsen (20 años), Ciro Pertossi (20), Enzo Comelli (20), Matías Franco Benicelli (21), Blas Cinalli (19), Ayrton Viollaz (21), Lucas Pertossi (21) y Luciano Pertossi (19).

Por: TN.com.ar

Por su parte, Juan Pedro Guarino y Alejo Milanesi están libres pero involucrados en la causa, con un pedido de sobreseimiento por parte de la fiscal, quien consideró que no cuenta con las pruebas suficientes para demostrar que los acusados participaron de la agresión contra Báez Sosa, algo que definirá el magistrado cuando confirme la elevación a juicio.

Hubo también un “sospechoso número 11″, cuya identidad fue confirmada en septiembre, y que nunca fue detenido ni imputado.

La familia de Fernando pide justicia

Graciela Sosa, la madre de Fernando Báez Sosa, el joven asesinado por un grupo de rugbiers en Villa Gesell el 18 de enero de 2020, volvió a pedir este domingo justicia para su hijo. Lo hizo al hablar durante un acto en el Parque Rivadavia, en el barrio porteño de Caballito, donde la familia y los amigos de Fernando organizaron una colecta solidaria de alimentos y útiles escolares a casi un año de su muerte.

En un breve discurso y acompañada por su esposo y padre de Fernando, Silvino Báez, dijo que seguirá adelante con su reclamo hasta que se haga justicia.

“Tratamos de salir adelante porque no puedo abandonar el caso de mi hijo”, sostuvo. Y afirmó: “Debo ser fuerte para que se haga justicia por él”.

Graciela Sosa dijo que “un año atrás, mi hijo me llamaba y estaba feliz en Villa Gesell. Y sin embargo -siguió- hoy no está conmigo, ya no puedo darle un abrazo. Mi hijo no está, nunca volverá”.

“Jamás volveré a abrazarlo y besarlo y hablar con él ni compartir el Día de la Madre ni las fiestas navideñas, ni Año Nuevo, ni nada. Por culpa de esos asesinos. Lo dejaron sin nada”, indicó.

Con un megáfono y con un cartel que rezaba “Justicia por Fernando, asesinado en Gesell” que mostraba su marido, Graciela Báez dijo que a pesar de todo “seguimos fuertes, con la ayuda de todos ustedes, para seguir pidiendo justicia”.

Fuente: TN

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FERNANDO BAEZ SOSA

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Uno por uno, cómo es la situación de los rugbiers en el expediente

Ocho imputados irán a juicio por el asesinato ocurrido el 18 de enero de 2020 en Villa Gesell. Cuál es la responsabilidad que recae sobre cada uno y cómo está la causa.

A un año del crimen de Fernando Báez Sosa, ocho de los 10 rugbiers implicados en la causa están imputados como coautores del delito de “homicidio doblemente agravado por alevosía y por el concurso premeditado de dos o más personas”, quecontempla como pena la prisión perpetua. Actualmente, cumplen la preventiva en la alcaidía 3 del penal de Melchor Romero, en La Plata.

El 17 de noviembre, con el pedido de elevación a juicio, concluyó la etapa de investigación. La Unidad Funcional de Instrucción (UFI) 6, a cargo de la fiscal Verónica Zamboni, acumuló toda las pruebas testimoniales, grabaciones, audios, indagatorias, filmaciones, autopsia, pericias científicas, geográficas y gps de celulares, entre otras. Y requirió al juez de Garantías David Mancinelli que los detenidos sean juzgados por el asesinato, ocurrido en la madrugada del 18 de enero de 2020 en la puerta del boliche Le Brique, en Villa Gesell.

El magistrado debe definir la fecha de inicio del juicio, que -según se especula- no será antes de julio o agosto de este año. La responsabilidad de los ocho rugbiers que se sentarán en el banquillo se divide en dos: están los que participaron de la paliza criminal y los que impidieron que los amigos de Fernando y otros presentes pudieran auxiliarlo. En el primer grupo se ubican Máximo Thomsen, Ciro Pertossi, Enzo Comelli, Matías Benicelli y Blas Cinalli. En el segundo están Luciano Pertossi, Lucas Pertossi y Ayrton Viollaz. Para la fiscal, todos tienen el mismo grado de responsabilidad.

Alejo Milanesi Juan Pedro Guarino, los otros dos rugbiers que estuvieron esa noche, fueron desvinculados de la causa. Pasaron tres semanas detenidos junto a sus amigos, aunque luego se los liberó por falta de pruebas. La fiscal Zamboni los imputó entonces como “partícipes necesarios”, hasta que hace dos meses pidió su sobreseimiento.

Hubo también un “sospechoso número 11″, cuya identidad fue confirmada en septiembre, y que nunca fue detenido ni imputado.

El rol de cada rugbier en la golpiza que terminó con la vida de Fernando

Máximo Thomsen

Máximo Thomsen. (Foto: Twitter Julieta Rossi)

Tiene 20 años, es el líder del grupo y uno de los más complicados en su situación procesal: las pericias apuntan a que fue quien le dio la patada mortal a Fernando. Según el estudio escopométrico, una huella identificada en el rostro del joven asesinado correspondía con la impronta de las zapatillas que el imputado utilizó ese día.

Como deportista, “Machu” -así lo apodan- era el más destacado entre sus compañeros. Al igual que ellos, se formó como rugbier en el Arsenal Zárate Rugby y desde 2017 jugaba en el Club Atlético San Isidro (CASI), pero fue suspendido como socio tras conocerse su detención por el crimen. Estudiaba en un profesorado de educación física y aspiraba a ser kinesiólogo de alto rendimiento.

Los videos que se viralizaron horas después del asesinato lo muestran en la escena del crimen, caminando nervioso de bermudas y camisa desabrochada, mientras Fernando, a sus espaldas, estaba tendido en el suelo.

Ciro Pertossi

Ciro Pertossi. (Foto: Twitter Julieta Rossi)

Tiene 20 años y es otro de los acusados más comprometidos en el expediente: al menos tres testigos lo reconocieron como quien “le pegó a Fernando en la cabeza, cara y pecho cuando ya estaba en el piso”. Una cámara de seguridad lo capturó mientras se chupaba los dedos con sangre al ser interceptado por personal policial.

Casi una hora y media después del ataque, escribió en el grupo de WhatsApp que compartía con el resto del grupo: “Chicos, no se cuenta nada de esto a nadie”. Según la fiscal Zamboni, “esta conversación podría tratarse de un planteo o pacto para guardar silencio entre ellos mismos sobre lo sucedido; corroborando ello la participación de todos en el hecho, como así también la total premeditación”. Es hermano de Luciano Pertossi y primo de Lucas Pertossi, otros dos detenidos por el asesinato.

Lucas Pertossi

Lucas Pertossi. (Foto: Julieta Rossi)

Tiene 21 años y es el mayor del grupo. La fiscalía determinó que registró con su iPhone la secuencia del ataque, desde que fueron expulsados del boliche hasta que él mismo dejó de grabar la golpiza para agredir a un amigo de Fernando. Diez minutos después del ataque, envió un audio al resto de la banda: “Estoy acá cerca donde está el pibe y están todos ahí a los gritos, está la policía, llamaron a la ambulancia. Caducó”. Es primo de Luciano y Ciro Pertossi.

Luciano Pertossi

Luciano Pertossi. (Foto: Julieta Rossi)

Tiene 19 años y es el menor de los imputados. Testigos del expediente lo reconocieron como uno de los atacantes de Fernando y distintas filmaciones lo muestran en la escena del crimen. Es hermano de Ciro Pertossi y primo de Lucas.

Matías Benicelli

Matías Benicelli. (Foto: Julieta Rossi)

Tiene 21 años. Una serie de cotejos de ADN determinaron el hallazgo de sangre de Fernando en su camisa. Además fue señalado como partícipe del crimen por diferentes testigos: uno lo acusó de haber sido atacante directo de Fernando, otro lo observó agrediendo a un amigo del joven asesinado y un tercero declaró que también fue arengador, y que le gritaba insultos y amenazas a la víctima.

Le abrió la puerta a la Policía a las 10.30 de aquel 18 de enero, luego de que se ordenara la aprehensión de los rugbiers en la casa que alquilaban en Villa Gesell.

Enzo Comelli

Enzo Comelli. (Foto: Twitter Julieta Rossi)

Tiene 20 años. Según consta en el expediente, al ser detenido presentaba un “hematoma sobre el labio inferior”. La fiscalía lo acusó de haber atacado “premeditadamente” a Fernando.

Los investigadores establecieron además que fue quien “le propina en la secuencia fílmica golpes a otros sujetos masculinos que se encuentran en el piso y luego observa de cerca la golpiza que recibe la víctima”.

Blas Cinalli

Blas Cinalli. (Foto: Twitter Julieta Rossi)

Tiene 19 años, es el segundo más joven del grupo y las pruebas que forman parte del expediente lo sitúan como “agresor directo de Fernando”. Material genético compatible con el suyo fue encontrado en la uña del dedo meñique de Fernando, quien lo habría lastimado al intentar defenderse.

En el requerimiento para la elevación a juicio se constató que “golpea a unos sujetos que se encuentran en el piso”.

Ayrton Viollaz

Ayrton Viollaz. (Foto: Twitter Julieta Rossi)

Tiene 21 años y es el único del grupo que no tenía teléfono celular: lo había vendido para juntar dinero y poder viajar con sus amigos. Según la fiscalía, existen pruebas que lo ubican junto a Fernando “pudiendo quizás tratarse de un agresor directo”.

Varios testigos lo señalaron como arengador. Y aparece cerca de Thomsen en la puerta del boliche en los videos que se viralizaron horas después del crimen,

Alejo Milanesi

Alejo Milanesi. (Foto: Twitter Julieta Rossi)

Tiene 19 años. Fue detenido junto al resto de sus amigos, pero recuperó la libertad tres semanas después por falta de mérito y el 17 de noviembre, la fiscal Zamponi solicitó su sobreseimiento. En el documento donde la fiscal solicitó la elevación a juicio se indica que “se halla en una zona más alejada del altercado”.

Sin embargo, Fernando Burlando y Fabián Améndola, abogados de la familia Báez Sosa, alegaron que la eventual responsabilidad de Milanesi en la “coautoría funcional” del crimen debe definirse en un proceso oral.

Juan Pedro Guarino

Juan Pedro Guarino. (Foto: Twitter Julieta Rossi)

Tiene 19 años. Fue apresado junto a los otros rugbiers, pero al igual que Milanesi, fue excarcelado por falta de mérito tres semanas después del asesinato. Estaba imputado como “partícipe necesario”, pero la fiscal pidió su sobreseimiento.

El “sospechoso N°11”

Identificado como “TC”, nunca fue detenido ni imputado. No alquilaba la casa en Villa Gesell junto al resto del grupo, sino que había viajado con sus padres a la ciudad balnearia y la noche del crimen estaba en el boliche. Tras un análisis de las cámaras de seguridad de la zona y de testimonios, se confirmó que salió de Le Brique 11 minutos después que el resto de los imputados. “Solo observa todo lo sucedido (el cual no resulta imputado en autos, ni ha sido identificado durante la investigación como agresor)”, describió la fiscalía sobre su participación.

Fuente: TN