Temor de ruptura en la oposición por el avance K para suspender las PASO

Temor de ruptura en la oposición por el avance K para suspender las PASO


La oposición comienza a avizorar un nubarrón que puede sacudir el escenario político, modificar la matriz de Juntos por el Cambio, y derivar en una nueva coalición y un nuevo liderazgo. O bien, provocar una ruptura que pueda alimentar las chances del kirchnerismo de continuar en el poder. El Frente de Todos cuenta en la Cámara de Diputados con los votos necesarios para eliminar o suspender las PASO del 2023. Incluso, hasta podría superar el número de apoyos. 

La situación política del oficialismo se ha deteriorado. El atentado contra Cristina Kirchner, lejos de mejorar su imagen o desplegar sobre su figura un manto de bonhomía, la ha empeorado. Hay un descreimiento generalizado hacia el kirchnerismo que convive con limitaciones económicas básicas, y que convierten a la suba de precios en el peor de los males. El resto de los temas, poco importan.

Queda una sensación amarga para las huestes cristinistas detrás del intento de magnicidio. De acuerdo a la investigación judicial, los autores y mentores son un grupo de jóvenes, del Conurbano bonaerense, de clase baja. Un segmento sobre el que Cristina se creía su líder indiscutida y un público al que un gobierno peronista habría, por lo menos, cobijado. Ocurrió todo lo contrario. ¿Cuántos jóvenes como estos, con un fuerte rechazo a la vicepresidenta, hay? Tal vez allí resida, entre otros, el fenómeno de Javier Milei con un 15-20% de proyección nacional.

Con una inflación que se ubica en el 78,5% cuando aún faltan cuatro meses para terminar el año, y que estará en torno del 100%, no hay candidato oficialista que resista en las elecciones del 2023. Sobre todo, cuando el propio Sergio Massa hace figurar en el Presupuesto una inflación del 60% para el año próximo que, se sabe, será de mucho más porque es un año electoral y el “plan platita” no puede estar exento de la táctica oficialista.

En la Casa Rosada no mienten cuando Juan Manzur dice que no tiene ningún proyecto para eliminar las PASO, o cuando la portavoz, Gabriela Cerutti, que editorializa más de lo que informa, enfatizó que “el Gobierno no quiere eliminar” las primarias. En verdad, la movida se la atribuyen a los gobernadores peronistas. Fueron ellos los que en un documento reclamaron, unas semanas atrás, “redistribuir los recursos no imprescindibles –financiamiento de gastos electorales- a los efectos de promover transferencias directas para el desarrollo productivo y social”. Y el mandatario chaqueño, Jorge Capitanich, volvió a plantearlo en las redes hace dos días.

Liga de gobernadores reunidos con Axel Kicillof en La Plata Foto Telam

“El Gobierno por ahora no se quiere hacer cargo hasta no tener el número asegurado. Entonces dice que es una idea de los gobernadores. Sabemos que no es así, quieren romper a la oposición”, afirma un diputado de JxC.

Para reformar la ley electoral y sacar de juego las primarias, el oficialismo -que hoy tiene 117 diputados más Cecilia Moreau, que en este caos podría votar- requiere de 129 votos, por ser necesaria una mayoría absoluta. No importa cuántos legisladores haya en el recinto y si ese número es la mitad más uno. Tienen que ser, como mínimo, 129.

¿De dónde puede sacar los 11 votos que le faltan? De acuerdo con la minuciosa cuenta que lleva adelante Juntos por el Cambio, el terreno fértil para el kirchnerismo lo componen las 4 bancas de izquierda, los 4 liberales, los 5 del bloque Provincias Unidas de partidos provinciales y los 8 peronistas del Interbloque Federal.

De los 4 de izquierda, sólo un voto le sería casi imposible de obtener al FdT, el de Romina del Pla, del Partido Obrero, marcada por su coherencia y una actitud incorruptible. Pero los 3 restantes, Nicolás del Caño, Miriam Bregman y Pablo López, suelen dar quórum al oficialismo y a veces lo acompañan en algunas votaciones. Si bien las PASO son importantes para la izquierda porque es un esquema que les permite financiarse, lo cierto es que si consiguen reemplazar ese financiamiento –el kirchnerismo está dispuesto a todo- esos 3 votos irían para los K.

En la derecha, de los 4 diputados, 3 también se sumarían a la estrategia del Gobierno. José Luis Espert no entraría en esa lógica, pero sí Javier Milei y su otra legisladora, Victoria Villaruel. Carlos Kikuchi, asesor y estratega de campaña fue quien planteó que «en un país donde la mayoría de la gente no tiene para comer o comprar remedios, insistir con las Paso obligando a los argentinos a pagar con sus impuestos la interna de JxC, es de una falta de solidaridad e inmoralidad absoluta». En la oposición observan que Carolina Píparo, que ingreso con Espert, cada vez más se acerca a Milei.

De los 5 diputados del bloque Provincias Unidas, hay 2 de Río Negro que responden a Alberto Weretilneck que suele ser aliado del kirchnerismo; 2 de Misiones que responden al gobernador Oscar Herrera Ahuad; y 1 de Neuquén que Rolando Figueroa del MPN. Unos 4 o 5 están en condiciones de apoyar la eliminación de las PASO.

Finalmente el Interbloque Federal, compuesto por 8 bancas. Los 3 cordobeses que responden al gobernador Juan Schiaretti, ya deslizaron que están a favor de eliminar las primarias y acompañarán al Gobierno. Quien se ocupó de dejarlo en claro fue una de las diputadas y esposa de Schiaretti.

Facundo Manes y Juan Schiaretti. Foto Gobierno de Córdoba

Facundo Manes y Juan Schiaretti. Foto Gobierno de Córdoba

“Queremos ser claros: desde nuestro espacio político nunca estuvimos a favor de las PASO y al respecto, siempre mantuvimos la misma posición. Por eso, nunca las impulsamos en Córdoba y no somos nosotros los que ahora cambiamos de posición”, aseguró en su cuenta de twitter. Es impredecible, si el Frente de Todos concreta su objetivo de bajarlas, cómo influirá esta posición de los legisladores de Schiaretti en la elección a la gobernación de Córdoba, teniendo en cuenta el profundo antikirchnerismo de los cordobeses.

Según JxC, ya serían 13 o 14 los votos que obtendría el kirchnerismo y completaría 130 o 131, más que los 129 necesarios.

En ese mismo interbloque están los 2 socialistas de Santa Fe, que nadie duda están a favor de las primarias. Queda el interrogante si necesitarán de algunos de los 3 peronistas, Alejandro “Topo” Rodríguez, Florencio Randazzo y Graciela Camaño. Rodríguez, lavagnista, se manifestó a favor de cambio en el régimen electoral pero a partir de 2024, no ahora.

En Juntos por el Cambio no creen que si el kirchnerismo busca suspender las PASO puedan frenarlo judicialmente. Para que tuvieran alguna chance en ese terreno, debería ocurrir iniciado el cronograma electoral, con el argumento de la falta de tiempo. Pero si modifican la ley en diciembre, tendrán poco para hacer. En los pasillos de la Casa Rosada se viene escuchando que habría un intento durante el Mundial de Fútbol de Qatar.

“Hay dos hechos que pueden cambiar el escenario: si derogan las PASO o si Macri es candidato. En ambas situaciones, cambiaría la integración de Juntos por el Cambio, resumen en la oposición.

El oficialismo sabe, y la oposición también, que la falta de acuerdo y la interna que hay para dirimir los principales cargos, hacen muy difícil un acuerdo sin PASO.

A modo de ejemplo, sólo a nivel presidencial, Gerardo Morales, Facundo Manes, Horacio Rodríguez Larreta, Patricia Bullrich y Mauricio Macri deberían aceptar como herramienta decisoria una encuesta.

“Es legítimo que alguien quiera competir porque no cree en las encuestas. Larreta cuando compitió con Gabriela Michetti estaba 10 puntos abajo y sin embargo ganó. Diego Santilli y Facundo Manes estaban empatados al iniciar la campaña y Santilli terminó imponiéndose por casi 20 puntos”, apunta un dirigente del PRO. Ocurre que hay otros factores que pesan, además de la imagen, como los acuerdos políticos, que pueden inclinar la balanza más allá de las encuestas. No es en absoluto decisiva una encuesta con 3 o 4 puntos de diferencia.

¿Puede romperse Juntos por el Cambio si no hay PASO? Nadie en la oposición asegura que eso no puede ocurrir. Si bien podría recrearse una suerte de consenso acerca de qué conviene más para la oposición, o quién debería ser el candidato a presidente y a vice, es probable que alguno de los aspirantes quede al margen y termine compitiendo por afuera, con otro partido o con otros aliados como Milei. Y Juntos por el Cambio dejaría de ser el espacio que es hasta ahora.

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