Un frigorífico invirtió $500 millones y ahora corre riesgo de paralizarse por las limitaciones del Banco Central

Un frigorífico invirtió $500 millones y ahora corre riesgo de paralizarse por las limitaciones del Banco Central


Las restricciones para importar insumos ponen en jaque a numerosas actividades económicas en Argentina. Tal es el caso del frigorífico Sodecar de Rafaela, que invirtió más de $500 millones en infraestructura y tecnología durante los últimos tres períodos apuntando a aumentar y mejorar la producción y hoy se encuentra en una situación crítica, a punto de paralizar las actividades.

La empresa emplea a 378 trabajadores, y su producción principal, el 85%, son los chacinados, fiambres y salazones que se comercializan en todo el país, mientras que el 15% restante corresponde a cortes de carne fresca vacuna que venden en carnicerías modelo de Rafaela y la región. Ahora, con las limitaciones impuestas por el Banco Central que no les autoriza la salida de pagos al exterior en plazos normales, sus proveedores no les están entregando los insumos necesarios para llevar adelante las actividades y varias líneas de producción corren riesgo de cierre. Según contó el gerente general de Sodecar, Rubén Burkett, si en tres semanas a 30 días no hay algún cambio que les permita concretar las importaciones, tendrán que parar las tareas.

«Todas las tripas son importadas, las de salchichas de viena, salames, salamines; también un aditivo de soja que se trae de Brasil que se usa en la jamonería cocida y otros insumos que no existen en Argentina. Como nos trabaron los pagos, los proveedores externos no nos quieren volver a cargar, nadie nos tiene confianza, y hay insumos que en menos de treinta días se nos agotan, hay líneas que se van a parar totalmente si no entran esos insumos», explicó Burkett. Y para peor, ya casi agotaron el stock.

Por otro lado, el gerente menciona la dificultad para proveerse de carne de cerdo tras las limitaciones para comprarla a Brasil. «En Argentina no alcanza la producción y siempre las grandes industrias hemos comprado un 15% a 20% de lo que uno produce desde Brasil pero eso está vedado porque al obligarte a hacer los pagos a 180 días, nos cortaron las entregas. Teníamos tres meses de stock que ya desaparecieron así que hace unos días tuvimos que empezar a bajar la producción y vamos a tener que hacer un día de suspensión de trabajo por semana porque la producción se reduce a la mitad al menos por ahora», indicó.

Rubén Burkett, gerente general de Sodecar.

En los últimos tres períodos, la empresa hizo una inversión en $500 millones: construyeron secaderos nuevos para salames, hicieron un depósito de congelados, están ampliando el sector de jamonería y levantando otro secadero más para salazones crudas, con el fin de aumentar la capacidad de producción en un 18%.

«Es muy triste, es una impotencia total, nadie nos da repuesta ni nos da soluciones, es lamentable que uno, después de tantas inversiones, de pensar en crecer-nosotros tomamos 40 personas en el último año- tenga que llegar a parar las actividades y afectar puestos de trabajo», manifestó Burkett.



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Actualidad | Diario Digital

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