El gobierno empieza a entender cuáles son, y dónde están, las verdaderas fuerzas del cielo. Esta semana el interbloque de los 44 amigos que tiene en el Senado volteó por completo el capítulo del proyecto de inviolabilidad de la propiedad privada, que hundía el proyecto de Barrios Populares, Ley de Villas o como se le quiera llamar. El colectivo que coordina Patricia Bullrich, y que le asegura una mayoría cómoda al gobierno en el Senado, acordó eliminar ese proyecto rechazado por la Iglesia y sectores de la oposición. Es una derrota en donde más le duele al gobierno, que es la guerra cultural. La iniciativa de darle a los ocupantes de más de 6.000 villas de todo el país la propiedad de la tierra fue del papa Francisco y del gobierno de Macri, que gestionaron las organizaciones sociales del tridente cayetano que coordina Juan Grabois, hoy diputado del bloque Unión por la Patria. Es un programa que ya está escorado por el desfinanciamiento de la actual administración. La Iglesia logró frenar el golpe final dedicando una semana de encuentros en torno al primer aniversario de la muerte del papa Bergoglio, que surtió efecto. “- No es momento de avalar este tipo de medidas”, se escuchó en el interbloque. Quizás, dirán algunos, porque las fuerzas del cielo las maneja el finado pontífice en la conciencia de los legisladores. Otros admiten que es insoportable para un gobierno débil meterse con la Iglesia y un proyecto de marca Bergoglio. Ley de tierras, otra derrota El proyecto de protección de la propiedad privada —un empeño ocioso en un país como la Argentina donde está asegurada — sufrió otros cambios, también acordados por Los 44 que coordina Patricia. Modifica también los capítulos que se refieren a las prohibiciones de venta de tierras a extranjeros, especialmente en zonas de frontera. El proyecto proponía eliminar las restricciones. El consenso de Los 44 traslada la responsabilidad a las provincias, que determinarán cuáles son las condiciones para que extranjeros puedan comprar tierra. Y si están en zonas de frontera, las fuerzas armadas y de seguridad lograron imponer que puedan entrar y salir cuando lo requiera el servicio. Se mantiene siempre la prohibición de venta de tierras a Estados nacionales. La PASO no se va Estos cambios exponen un capítulo interesante de la agenda política marcada por el clima preelectoral y el juego de las expectativas. Primó la consigna que Bullrich llevó a la casa de gobierno: “- Si atropellamos, no sacamos nada”. Ya avisó que tampoco hay votos para eliminar las PASO. Y que, si se le hacen reformas al proyecto, tampoco insistan en que se agregue a la Boleta Única el tilde de lista completa. Este recurso es pedido por el mileísmo y también por algunos sectores de la oposición, que sueñan con un sistema de arrastre que conserve los efectos de la lista sábana. Pero hay partidos del interior que no quieren saber nada con que un candidato nacional a presidente, en el caso de coincidencia de fechas, arrastre las candidaturas provinciales. El proyecto también propone que cuando haya simultaneidad, las listas nacionales vayan adheridas a las locales. Si eso sale, no habrá tilde de lista completa. “Apoyamos la gestión, no la política” (Gobernadores) El gobierno se resigna a que los gobernadores van a separar las elecciones locales de las nacionales. La excepción es Buenos Aires. Kicillof aspira a una candidatura presidencial, y quiere que el distrito más grande del país lo empuje hacia arriba. Ese ánimo autonomista ha decantado las posiciones de los gobernadores amigos del gobierno, un grupo que tiene eje en el trío del norte Jaldo-Jalil-Sáenz. Le han comunicado al gobierno que van a apoyar lo que proponga la Nación en materia de gestión. Pero no habrá apoyo para la agenda política. El tucumano Osvaldo Jaldo ya adelantó su rechazo a la eliminación de las PASO. Las mismas dudas han expresado otros mandatarios, como el catamarqueño Raúl Jalil y el jujeño Carlos Sadir. Estuvieron este fin de semana en San Juan en una cumbre de la minería. Se sentaron con Diego Santilli, la hermana Karina y los primos Menem, frente a otros mandatarios de provincias mineras – el local Marcelo Orrego, Alfredo Cornejo, Maxi Pullaro y Martín Llaryora. Reclamaron que Nación acelere los RIGI (sigla que encubre una nueva versión de la promoción industrial que rigió con costos carísimos durante años) demorados y que se eliminen las retenciones a la exportación del litio y la plata. De política ni hablaron. Adorni, amargo caramelo de madera No está claro que el gobierno haya provocado el caso Adorni, más allá de las responsabilidades que le caben al funcionario. Pero lo aprovecha con éxito para darle a sus contradictores un caramelo de madera. Es la razón de la defensa a capa y espada. Desde que estalló el caso mantiene distraída a una buena parte de los medios de comunicación, y de la oposición, en el debate de los actos aún no probados del vocero-jefe de gabinete. Encima afectan a un funcionario intrascendente. Ni es vocero ni tampoco jefe de ningún gabinete. La fuerza con la cual se lo defiende aumenta la debilidad del gobierno, que entra en estado de parálisis. Ha intoxicado la agenda en el Congreso y dilata la gestión. Pero garpa porque encubre y demora el debate sobre problemas que necesitan solución. Adorni, prenda de cambio Otra ventaja que tiene la defensa de Adorni es que sirve para negociar con la oposición amigable. La convenció en diputados para que haya una sesión el próximo 20 de mayo con temas irrelevantes. Un grupo de la oposición dura se les adelantó con el pedido de una sesión especial para tratar el caso Adorni. La quieren el jueves de la semana que inicia, el 14 de mayo. No están seguros de tener los 129 votos para arrancar, pero les sirven las expresiones de minoría, en caso de que no lo logren. El grupo nuclea peronismo, Encuentro y Coalición, y discutieron la oportunidad de presionar con pedidos de informe. El debate sobre ese pedido de sesión desnudó que el gobierno busca dividirlos con el caso Adorni. Ante ese peligro los diputados de la Coalición Maxi Ferraro y Mónica Frade rompieron con el interbloque Unidos. Creen que los compromisos de esos bloques con gobernadores limitan su independencia. La Coalición no gobierna distritos y tiene la libertad para estos actos de emancipación. Dónde hay un líder Tanto el peronismo como el no peronismo carecen de un dirigente que asome con condiciones de liderazgo para unificar los electorados. La ventaja del peronismo es que no tiene que construir un electorado. Ya lo tiene, sacó 44 puntos en 2023 y 34 en 2025. El electorado del no peronismo, en cambio, es una construcción nueva para cada elección. Se juntó en 2023 para hacerlo ganar a Milei, decayó en 2025 cuando pasó de los 54 puntos del balotaje a los 41 puntos históricos del voto de Cambiemos. En dos años perdió electores que no se fueron al peronismo; se quedaron en casa y alimentaron una abstención récord. Es consecuencia de la crisis de liderazgo en las fuerzas mayoritarias que colapsaron en 2023. ¿Qué define a un líder? Primero que nada, que no es un gerente, a diferencia de lo que creen los tecnócratas. Un líder debe tener, ante todo, capacidad de identificarse con el electorado que aspira a representar. Hacer política es un negocio de representación, no de flautista de Hamelín. El líder tiene que hacer sintonía con capacidad profética y tener una visión que interprete los sueños de quienes aspira a representar. Se lo dice el personaje de The Devil Wears Prada que encarna Meryl Streep cuando descalifica a su adversaria: “– No sos una visionaria, sos una vendedora” (“You’re not a visionary, you’re a vendor”). Macri, el explicador embarcado por el Nilo De esto habrá explicado algo Macri este fin de semana en el exclusivo crucero al que fue invitado con otros dirigentes como Felipe Calderón y Matteo Renzi. Fue una conferencia itinerante a bordo del coqueto crucero Crystal Serenity que navegó por el canal de Suez, Egipto. Lo escucharon cerca de 300 empresarios y políticos que participaron en el Leadership Cruise 2026, organizado por el WTTC (World Travel & Tourism Council) para hablar de liderazgo y de cooperación en el turismo. El sector dice haber perdido ya US$ 600 millones por día desde que comenzó la crisis con Irán. El anfitrión fue el presidente de Egipto, El-Sisi, preocupado por uno de sus principales ingresos. Solos o en alianza 2027: Macri vs. los de abajo Este episodio que Macri compartió con algunos de sus hijos fue un descanso para lo que le espera en Buenos Aires. Tiene en agenda de recorridos por el país para movilizar el PRO para el proyecto de presentar el año que viene listas propias en todas las categorías. Apenas llegue en las próximas horas, tiene un compromiso con los legisladores del PRO de Buenos Aires y CABA. En esos dos distritos es donde le cuesta más el armado. Él sostiene que el PRO tiene que jugar solo, salvo que la alianza con otros partidos le pague políticamente. Pero los dirigentes intermedios de su fuerza en el área metropolitana prefieren repetir en PBA y CABA las alianzas exitosas con La Libertad Avanza del año pasado. En CABA, Jorge Macri querría ir a la reelección con Pilar Ramírez (ex PRO, hoy LLA) como vice. Hay quienes creen que Jorge tiene un entendimiento con Patricia Bullrich para que ella se dedique a una carrera nacional y no se meta en la ciudad. ¿Avalará esto Mauricio, que tiene todos sus intereses políticos en la CABA y no quiere compartirlos con nadie? Gobierna hace 20 años sin nadie que le haga sombra y puede querer seguir siendo el dueño exclusivo de la plaza. Un nuevo Cambiemos, pero con pata peronista El proyecto de Macri de presentar a un outsider como candidato del PRO tiene una tangente con el proyecto de sus ex armadores, Nicolás Massot y Emilio Monzó, que imaginan una recreación de Juntos por el Cambio con una pata peronista. No la hubo en 2015 porque se sacaron de encima a Sergio Massa, fruto de la convención radical de Gualeguaychú. Esta vez la pata peronista la podría aportar el outsider Jorge Brito, de cuya campaña se ha responsabilizado Monzó. Afirma que Brito ha dicho en privado que quiere ser candidato a presidente. Es afiliado del peronismo en el distrito Salta, donde tiene domicilio electoral. Monzó viene de entrevistarse con Axel Kicillof para explicarle el frente multipartidario que frene la reelección de Milei. Axel desembarcó el viernes en el segundo distrito con mayor cantidad de votantes, Córdoba. Hasta ahora lo acompañaba allí el exsenador Carlos Caserio. Pero esta vez fue de la mano de Rodolfo Daer, hombre fuerte del sindicalismo, que lo invitó a hablar en un congreso del gremio de la Sanidad. Es un sector golpeado por el gobierno, y mantiene una guerra con el oficialismo. Julio Alak, a su vez, había recibido en la semana a Miguel Pichetto, Emilio Monzó y Diego Bossio. Alak es uno de los cerebros políticos de Axel (hemisferio derecho) que además aspira a una candidatura a gobernador de Buenos Aires. Almorzaron en La Plata y especularon sobre la conveniencia de la unidad del peronismo para competir en representación del espacio. Hablan de un Frente en donde estén todas las expresiones del peronismo, pero con aliados de la UCR y de otras fuerzas. Un desafío a la elasticidad de la política. Source link Navegación de entradas Dólar blue hoy: a cuánto cotiza este sábado 09 de mayo Vence el congelamiento de la nafta y podría haber aumentos: los precios todavía están 15% atrasados