Tanto Argentina como Uruguay festejaron esta semana sus modestas pero significativas primeras exportaciones dentro del marco del nuevo acuerdo de libre comercio entre el Mercosur y la Unión Europea (UE), que entró en vigencia de manera provisoria el pasado 1 de mayo y que espera un pronunciamiento de fondo de la Justicia europea. Los argentinos certificaron un primer cargamento hacia Europa de 22 toneladas de miel originada en Concordia, Entre Ríos, y certificada por el SENASA, con arancel cero. Y el gobierno uruguayo celebró el miércoles el envío de 28 toneladas de merluza procesada con destino a Lituania, también con arancel cero. En los próximos meses se esperan muchos más negocios. Tras 25 años de avances y retrocesos en las negociaciones, los cuatro miembros fundadores del Mercosur y los 27 países de la UE firmaron en Asunción el histórico acuerdo, que une un mercado de 700 millones de potenciales consumidores y representa en conjunto el 20% del PBI mundial. Aunque el proceso se ralentizó después de que eurodiputados remitieran el acuerdo al Tribunal de Justicia Europeo para una revisión legal, la base provisional permitirá intercambiar una minoría de productos con arancel cero, lo que resulta clave para darle dinamismo mientras se analiza la cuestión de fondo. Ursula von der Leyen presidenta de la Comisión Europea, con el presidente Santiago Peña, en Asunción, el pasado 17 de enero, donde dos días después se firmó el histórico acuerdo interbloques. Paraguay preside por este semestre el Mercosur “Una lógica de apertura guía nuestra relación hoy con Argentina y con la región”, empezó diciendo el embajador de la Unión Europea en este país Erik Høeg, el jueves durante los festejos por el Día de Europa (en realidad el 9 de mayo), y ante 800 invitados. “El acuerdo abre mercados, impulsa inversiones y está beneficiando ya desde esta semana a nuestros consumidores y a nuestras empresas”, remarcó en referencia a los primeros negocios dentro de un contexto incluso en el que el Mercosur -por sus diferencias de índole política- todavía no se han repartido cuotas. Acuerdos hacia adelante Sin embargo hay otro fenómeno positivo que se advierte. El impulso que Mercosur y UE tuvieron en los últimos meses activó una serie de negociaciones con otras regiones y países que también quieren firmar acuerdos con el bloque, no sin algunas trabas. Por empezar, los miembros del bloque conocido como EFTA (Noruega, Suiza, Islandia y Liechtenstein), que habían cerrado con Mercosur su acuerdo, están pidiendo ahora que los Congresos del bloque los ratifiquen. Y se aceleraron las negociaciones con Japón y Canadá, no exentas de problemas. Dos son las situaciones a destacar entre ellos. Por un lado, el gobierno de Sanae Takaichi se prepara para iniciar negociaciones comerciales con el bloque en busca de una asociación económica para diversificar mercados y asegurar cadenas de suministro estratégicas, en el contexto de la política de subas arancelarias de Donald Trump y también de las restricciones de China a sus exportaciones de tierras raras. Además, China y Japón atraviesan un momento de enormes tensiones políticas que repercuten en sus relaciones comerciales. El abastecimiento de minerales críticos, esenciales para industrias como la automotriz y la fabricación de instrumentos de precisión, movilizó el interés de regiones de todo el mundo por la Argentina y otros países ricos en tierras raras —los llamados minerales críticos, como el litio—, donde China también tiene una enorme presencia. Japón y los miembros del Mercosur mantuvieron dos reuniones este año para avanzar hacia un acuerdo. Desde aquí siempre piensan en venderles alimentos, como carne vacuna, pollo y soja, al mercado japonés. Erik Høeg, embajador de la Unión Europea, en el festejo por el día de Europa, esta semana, en la Bolsa de Cereales No todo es entendimiento. Dentro del gobernante Partido Liberal Democrático japonés hay reticencias en sectores vinculados a la industria agropecuaria porque, como ocurrió con la UE, temen que el ingreso de productos sudamericanos más baratos, sobre todo carne vacuna, afecte severamente a los productores locales. Conversaciones y rechazos en Canadá También la conversación telefónica que días atrás mantuvo Javier Milei con el primer ministro de Canadá, Mark Carney, debe leerse en ese sentido. Si bien, dos años después de asumir el poder, el libertario ve en los canadienses a un potencial socio estratégico en minería, energía y comercio, ya existen negociaciones entre Ottawa y el Mercosur para concretar un TLC. En el caso de Canadá, también reaccionaron los productores locales, como en su momento lo hicieron los de Estados Unidos por las cuotas adicionales de carne que Donald Trump le permitió a Javier Milei este año. En los últimos días, y en el contexto de las negociaciones con Ottawa, la Asociación Canadiense de Ganado Bovino y la Asociación Nacional de Feedlots salieron a manifestar su desconfianza frente a Brasil y la Argentina, dos de los mayores exportadores mundiales de carne vacuna. En el caso brasileño, además, productores y exportadores siguen atentos a las restricciones y cuotas recientes impuestas en el estratégico mercado chino. Javier Milei mantuvo una llamada telefónica con el primer ministro de Canadá, Mark Carney. “Canadá ya es uno de los mercados de carne vacuna más expuestos del mundo”, dijo Tyler Fulton, presidente de la asociación ganadera canadiense. Señaló que un 30% del consumo interno de carne bovina del país proviene de importaciones, por lo que las entidades rurales temen por los estándares sanitarios y de seguridad alimentaria del Mercosur. Entre tanto, el 16 de septiembre de 2025, en Río de Janeiro, los países de la Asociación Europea de Libre Comercio (EFTA o AELC) y el Mercosur firmaron el acuerdo de libre comercio que entró en proceso de ratificación parlamentaria en cada Estado miembro, con Suiza y Noruega avanzando en sus procesos internos. Se suponía que el acuerdo del Mercosur con la UE iba a apurar el de EFTA y viceversa, pero eso no ocurrió. Este elimina aranceles para más del 97% de las exportaciones recíprocas, en productos industriales y pesqueros, con un alcance que debería llegar al comercio de bienes, con capítulos en servicios, inversiones, compras públicas, propiedad intelectual y medidas sanitarias. Los embajadores de ambas regiones -en Argentina los más activos son el noruego Halvor Sætre y el suizo Andrea Semadeni-, peregrinan ahora por los respectivos congresos para acelerar un acuerdo de baja de aranceles y de enorme potencial en materia de inversiones, no solo para proveedores energéticos y el sector naviero, sino también para las pymes. Source link Navegación de entradas Dólar MEP hoy: a cuánto cotiza este sábado 09 de mayo Cambio de tendencia en los créditos para consumo: primera suba tras cinco meses en baja