La Comisión Europea dio este martes el primer golpe al acuerdo comercial entre el Mercosur y el bloque europeo, apenas dos semanas después de que el trato entrara en vigor de forma provisional a falta de la ratificación del Parlamento Europeo. La Comisión Europea publicó la tarde del martes un documento que podía parecer anodino, el de los países que han demostrado que cumplen con la normativa europea en materia de resistencia antimicrobiana. Es decir, que no usan antibióticos ni otros productos prohibidos en Europa en la producción de animales de ganadería. Pero el documento no era tan anodino porque en el mismo no aparecía Brasil. Eso significa que a partir del próximo 3 de septiembre quedan totalmente prohibidas en el mercado europeo las exportaciones brasileñas de bovinos, equinos, aves, huevos, productos de acuicultura, miel y otros derivados de origen animal. La legislación europea prohíbe el uso de antimicrobianos para promover el crecimiento o aumentar la productividad en la ganadería, así como la utilización de antibióticos reservados para tratamientos humanos. Brasil tiene a partir de ahora poco más de tres meses para demostrar que sí cumple con la normativa europea y no usa productos antimicrobianos en la producción ganadera. La Comisión Europea confirma que está en contacto con las autoridades brasileñas para intentar resolver un problema que nadie había detectado hace dos semanas cuando se anunció a bombo y platillo la entrada en vigor provisional del acuerdo. El acuerdo comercial entre el Mercosur y la Unión Europea tiene salvaguardas que permiten suspender ciertos apartados, pero nadie esperaba en Bruselas que se sacara a Brasil de una lista en la que estaba incluido desde hace años. Argentina, Paraguay y Uruguay sí aparecen en la lista porque, según la Comisión Europea, sí cumplen en su producción ganadera con las normas que fija la Unión Europea para importar productos del campo. Fuentes parlamentarias favorables al acuerdo temen que la Comisión Europea esté buscando todos los resquicios posibles para mostrar que está pendiente de cualquier violación del mismo para suspenderlo. Sería una estrategia frente al Parlamento Europeo, porque cuando dentro de poco más de un año (es el plazo previsto) el acuerdo llegue a los eurodiputados se espera una mayoría a favor del mismo, pero apretada y que podría virar hacia un voto negativo si durante este período hubiera escándalos relacionados con las importaciones del sector ganadero o del campo en general de los países de Mercosur. La diplomacia brasileña respondió en una nota que la medida europea la recibía “con sorpresa” y que el gobierno brasileño ya trabaja para tomar “todas las medidas necesarias para revertir esta decisión, volver a la lista de países autorizados y garantizar el flujo de ventas de estos productos al mercado europeo, al cual exporta desde hace 40 años”. Brasil defiende que tiene un “sistema sanitario sólido y de calidad reconocida internacionalmente”. Bruselas aplica a los productos importados los mismos requisitos que a los producidos en territorio europeo y considera que la resistencia antimicrobiana es “una de las mayores amenazas de salud pública de nuestro tiempo”. Representantes de la Asociación de Granjeros Irlandeses, contraria al acuerdo con Mercosur, denunciaron ante la Comisión Europea que habían viajado a cuatro estados brasileños en 2025 y que habían podido comprar antibióticos sin controles. Source link Navegación de entradas Un nuevo brote viral. Los mismos errores una y otra vez La princesa Kate viajó a Italia, en su primera visita oficial al exterior desde el cáncer