La compra de dólares de los ahorristas repuntó en abril y casi se duplicó en relación con marzo: fueron US$ 1.500 millones, la cifra mensual más alta desde octubre, el mes de las elecciones legislativas nacionales. Aún así, la demanda de divisas del público, en promedio, sigue 60% por debajo de los meses anteriores a esos comicios. La información fue dada a conocer el miércoles por la noche por el Banco Central en su Informe de Política Monetaria (IPOM), un reporte trimestral que retomó la autoridad monetaria y que funciona como “guía” sobre el diagnóstico que hace el BCRA sobre la marcha de la actividad, la inflación y de su política monetaria y cambiaria. En ese informe incluyó datos anticipados sobre la demanda de divisas por parte de los ahorristas, que es un número que suele conocerse a fin de mes. Las cifras, de todas formas, son dispares porque ese reporte sobre el Mercado de Cambios toma en consideración otros usos de divisas. En el IPOM solo se contemplaron las compras de billetes, sin gastos de tarjeta o pagos de viajes. Para abril, el BCRA ubicó ese número en US$ 1.500 millones, lo que implica una aceleración en el monto de compras de personas. En febrero y marzo había sido de US$ 800 millones en cada caso. En términos mensuales, de esta forma, abril representaría el mes con mayor cantidad de divisas adquiridas por ahorristas desde octubre (US$ 3.500 millones). Los meses preelectorales estuvieron marcados por una muy fuerte demanda dolarizadora entre las personas. En promedio, los ahorristas le exigieron al mercado US$ 2.500 millones por mes desde abril del año pasado, cuando se levantó el cepo, hasta octubre. Desde ese momento, el promedio mensual cayó a US$ 900 millones, una baja de 63%, medido por el BCRA. En su informe, el Central marcó como la novedad más relevante, más allá del monto que compran los ahorristas, el hecho de que permanezcan en el sistema financiero local, lo que no implicaría una “salida de capitales”, sino que son dólares que pueden ser prestados por los bancos. En ese contexto, de los US$ 1.500 millones que las personas compraron en abril, US$ 400 millones se fueron del sistema financiero o fueron girados a cuentas bancarias en el exterior. “La demanda de dólares de las familias se redujo drásticamente tras las elecciones legislativas y una parte significativa del ahorro en dólares se mantuvo depositada dentro del sistema financiero local. Este fenómeno de dolarización on shore (que no constituye salida de capitales) es una novedad que favorece la reducción del riesgo macroeconómico y mejora la estabilidad financiera”, consideró el BCRA. Las empresas demandan más dólares Otro dato relevado por el IPOM publicado este miércoles está relacionado a otro actor de la economía que comenzó a ser “demandante” de divisas: las empresas. Desde este año, las multinacionales pueden girar dividendos a sus casas matrices de acuerdo a los balances de 2025 que sean presentados y aprobados. Fue una de las medidas de flexibilización del cepo anunciadas hace algo más de un año. En ese sentido, el Central actualizó el número de dólares que les habilitó a las compañías para el pago de utilidades al exterior. En los primeros cuatro meses del año fueron algo más de US$ 1.500 millones. Los principales sectores fueron petróleo y gas, por un lado, y minería. “Hoy las empresas operan con libertad cambiaria para los pagos de importaciones, deuda externa y, a partir de estados contables auditados para 2025 en adelante, además se regularizan los pagos de dividendos”, mencionó el BCRA. En comparación con los años anteriores, los primeros cuatro meses de 2024 ya acumularon más envíos de dólares de multinacionales a casas matrices que en 2018 y 2019. Aún está algo por debajo de los US$ 2.860 millones de 2017 y US$ 4.130 millones de 2016. Tarjetas de crédito en dólares siguen en récord El uso de tarjetas de crédito para hacer pagos en dólares continúan en niveles récord de los últimos años, también de acuerdo a información del Banco Central. El uso de tarjetas en dólares se mantiene en números récord. Foto: Martin Bonetto A fines de abril el saldo abierto de tarjetas en moneda extranjera fue de US$ 802 millones, uno de los valores más altos de los últimos años. En los últimos días de enero ese volumen de saldos abiertos en dólares para los plásticos había alcanzado los US$ 870 millones, que según la consultora financiera 1816 es el número más alto de la historia. Según fuentes del sistema financiero, está explicado principalmente por viajes al exterior y, en segundo lugar, por compras por sistema courier. Una porción mucho menor son pagos de servicios de streaming, que se facturan en moneda extranjera. El uso de dólares fue incluso mayor, porque esa cifra en cuestión no contempla los pagos hechos con tarjeta de débito ni a través de billeteras virtuales, como pueden ser todas las que adhieren al sistema Pix, por ejemplo, para abonar gastos en Brasil. El BCRA estima que el 70% de los gastos en dólares se cancelan luego con divisas propias ahorradas por esos clientes bancarios. Desde un banco de primera línea aseguraron que parte de la explicación a los número récord de pago en dólares con tarjeta es que el pago directo en moneda extranjera hace al cliente ahorrar el “recargo” impositivo de 30%. “La gente tiene incentivos a sacar los pasajes de avión en páginas de afuera directamente en dólares y eso amplía un poco más la estadística”, mencionaron. Source link Navegación de entradas Mercado Libre cerró una alianza con Aerolíneas Argentinas para llegar más rápido a la Patagonia Privatizaciones: el Gobierno pone en marcha la venta de Aysa: cuánto espera recaudar