Juicio por Maradona: Luque volvió a declarar, Gianinna entró en crisis y se interrumpió la audiencia


La décima jornada del segundo juicio por la muerte de Diego Armando Maradona (60) terminó este jueves de manera abrupta luego de que en plena declaración del neurocirujano Leopoldo Luque (45), éste exhibió un video de la autopsia que provocó una crisis nerviosa de Gianinna Maradona, una de las hijas del “Diez”.

“¡Hijo de puta!”, le alcanzó a gritar Gianinna antes de retirarse de la sala. Luque pidió perdón, pero a instancias de Fernando Burlando, abogado de la hija de Maradona, se solicitó un cuarto intermedio ya que su cliente estaba “en una crisis de nervios”.

Minutos antes ya se había retirado de la sala del Tribunal Oral en lo Criminal (TOC) N° 7 de San Isidro Claudia Villafañe, ex esposa de Maradona y madre Gianinna y Dalma.

La jornada comenzó con un pedido del juez Alberto Ortolani a todas las partes para que revean la lista de testigos ya que solo declararon 17 personas.

“A este ritmo, con dos jornadas semanales, va a ser dificultoso llegar a buen puerto. El calendario original era de tres”, aclaró ante el pedido.

Tras ello, y una demora de 40 minutos, ingresó Mario Schiter, el médico especialista en terapia intensiva que atendió a Maradona durante la crisis de salud que tuvo en Punta del Este, en enero de 2020, debido a una intoxicación por consumo de cocaína.

El médico habló en varios momentos sobre ramas generales de la medicina, principalmente pacientes con problemas cardíacos, y también sobre la salud de Maradona, puntualmente.

El testigo señaló que luego del viaje que realizó con el paciente a Cuba para su rehabilitación en 2000 no volvió a verlo hasta 2020, cuando desde la Clínica Olivos lo llamaron para una interconsulta previo a la operación del hematoma subdural.

Querían mi opinión de la excitación psicomotriz”, detalló Schiter quien aseguró que en ese momento no dejaron ver al paciente, internado en plena pandemia del coronavirus.

El testigo aseguró que sabía que Luque era su médico de cabecera, pero que no tuvo contacto con él durante los días que Maradona permaneció en la Clínica Olivos, donde aclaró que el paciente recibió una buena atención.

Luego indicó que Maradona “no estaba de alta clínica, sino de alta hospitalaria” y que debía continuar su tratamiento, a su parecer, en un centro de rehabilitación de tercer nivel, “que son centros de menor complejidad, pero con aparatología y médicos”.

“Hasta el momento del alta se hizo todo lo que se tenía que hacer”, manifestó el médico, quien actuó como veedor por parte de Villafañe en la autopsia al cuerpo de Maradona.

Sobre ese procedimiento, el médico descartó una muerte por un infarto masivo. También declaró que tres litros de ascitis (agua en el abdomen) “no era exagerada” y que en pacientes que atiende a diario “con dieta y diurético en 48 horas desaparece”.

“A Maradona le hicieron una reanimación cardiopulmonar post mortem”, afirmó.

Claudia Villafañe también estuvo presente en la audiencia de este jueves. Foto: Francisco Loureiro.

La declaración del testigo fue apoyada por imágenes de Maradona muerto. Pero, a diferencia de lo que ocurrió con la declaración de Luque, tanto Gianinna como su madre se retiraron de la sala antes de que se exhibieran.

“Estaba tratado para evitar descompensaciones, pero se suspendió ese tratamiento porque no lo veo en las historias clínicas”, sostuvo, Schiter y añadió que “jamás se debe suspender la medicación para la hipertensión arterial porque puede derivar a una insuficiencia cardiaca latente”.

La discusión entre la fiscalía y la defensa

El interrogatorio al médico Schiter estaba dirigido por el fiscal general adjunto Patricio Ferrari. Pero en varios momentos del cuestionario fue interrumpido por los defensores de Luque, Francisco Oneto y Roberto Rallín.

El neurocirujano Leopoldo Luque (45) declaró pro sexta vez en el debate. Foto: Francisco Loureiro.

Minutos antes el juez Gaig les llamó la atención por una risa que escuchó por parte de los defensores.

El fiscal estaba indagando sobre la ortopnea, que es la dificultad para respirar en personas con características como la de Maradona, con un by pass realizado y con insuficiencia cardíaca. Y Oneto lo interrumpió nuevamente, lo que provocó la reacción de Ferrari.

“Es insoportable trabajar así”, sostuvo el fiscal, enojado por detener varias veces el testimonio de Schiter. Entonces, Gaig tomó la palabra y los apercibió por segunda vez a Oneto y Rallín “por reírse interrumpir y objetar sin sentido, como mecanismo para interrumpir el testimonio del testigo”.

Por su parte, el juez Pablo Rolón agregó que las palabras de su colega es la de los tres jueces. “Usted parece que tiene sus propias reglas”, le dijo Gaig a Oneto.

“Nosotros objetamos y ustedes hicieron a lugar a esas objeciones”, contrarrestó Rallín, antes de pasar a un cuarto intermedio para bajar la tensión en la sala.

Una vez reanudada la audiencia, uno de los defensores del enfermero Ricardo Almirón tomó la palabra y pidió al tribunal que la próxima vez que se interrumpa el testimonio de un testigo se finalice con el cuestionario ya que desconocía si tuvo contacto con otras personas, su celular o alguna de las partes.

Enojado con el planteo, Rolón tomó el micrófono y fue tajante en su postura: “Este tribunal es transparente. Sus dichos me ofenden. Tendría que haberlo dicho antes, lo vamos a tener en cuanta, pero no dude de la transparencia de este tribunal”.

La declaración de Luque y el llanto de Gianinna

Tras el escándalo del final y la abrupta salida de Gianinna en plena crisis de nervios, Luque se disculpó: “Pido perdón, no fue mi intención”, tras lo cual, continuó con su testimonio basado en la declaración del médico Carlos Casinelli y Schiter.

“No terminó la autopsia y tenían diagnóstico de certeza. Schiter dijo ascitis, así que no estuvo de veedor sino realizó un diagnóstico final”, señaló.

Fernando Burlando, abogado de Dalma y Gianinna Maradona. Foto: Francisco Loureiro.

En ese momento, Burlando, que había salido detrás de Gianinna, regresó a la sala y pidió la palabra: “La victima está en crisis, quiere estar en el juicio y no puede estar, pido un cuarto intermedio hasta que se mejore y puede ser que no sea hoy. La situación que se dio fue muy violenta. En la práctica diaria no nos damos cuenta de lo que vemos. Pido, además, que un médico que la vea. Por un acto de decencia podía decir que iba a pasar esto y esto no ocurría. Tiene todo el derecho como víctima”.

Ante esta situación, Pedro Di Spagna, uno de los profesionales de la salud imputados, ofreció asistirla. Pero el juez Gaig tomó la palabra y definió un cuarto intermedio hasta el próximo martes.



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