Las reservas netas del Banco Central subieron hasta los US$ 10.000 millones, la cifra más alta desde 2021, lo que le asegura al Gobierno las divisas que necesita para pagar los vencimientos de la deuda hasta el 2027.
Esto es consecuencia de que el propio Banco Central anunció que renovó los vencimientos de US$ 6.000 millones que tenía con bancos internacionales. Estas deudas, conocidas como “repos” vencían entre octubre 2026 y abril 2027, y ahora se alargaron hasta septiembre 2028.
En un comunicado, el Central informó que la operación se hizo con 10 bancos a una tasa de financimiento garantizado a un día, -conocida como SOFR- más 4% (equivalente a alrededor de 7,7% en la actualidad) y que se utilizaron Bonares como garantía.
Con esto, el BCRA tendrá un margen de intervención más amplio . “Esta medida fortalece su posición de liquidez en moneda extranjera y mejora la previsibilidad de su flujo de divisas, favoreciendo un funcionamiento ordenado del mercado de cambios local”, explicó la autoridad monetaria en un comunicado.
“Como consecuencia de esta operación, nuestra medición de reservas netas, que resta todos los pasivos en moneda extranjera del BCRA a menos de 1 año de plazo remanente (salvo por los de pósitos en Dólares del Tesoro, que no los restamos), pasa a ser positiva en US$ 10.000 millones”, consignó la consultora 1816.
De todos modos, las reservas netas volverán a bajar con el pago de Globales y Bonares de la semana que viene (por unos US$ 4.500 millones), pero eso se compensará muy pronto con la operación de deuda garantiza da por organismos internacionales.
1816 también aclara que la medición de reservas netas que hace el Fondo Monetario para medir las metas del acuerdo con Argentina resta todos los desembolsos del organismo, solo contempla pasivos del BCRA con plazo original menor a un año (sin importar el plazo remanente) y toma precios de diciembre 2025 para valuar activos y pasivos del Central.
Este cómputo no se ve modificada con el rollover de los repos (que tenían plazo original superior al año), de modo que continúa siendo negativa en US$ 4.200 millones.
Las reservas fuerpon un dolor de cabeza para el actual gobierno y los anteriores. Pero este año, de la mano de un mayor ingreso de divisas por las exportaciones y las colocaciones de deudas privadas que se liquidan ante el Banco Central, el clima cambió.
Parte del cambio se centra en que el Gobierno modificó su estrategia y se lanzó a comprar divisas, a tal punto que en lo que va del año embolsó casi US$ 11.300 millones. Esto permitió sobrecumplir la meta de reservas que se había establecido en el acuerdo con el FMI para junio por US$ 3.700 millones, y el país está a apenas US$ 800 millones de cumplir con la meta anual, que requería sumar US$ 8.000 millones en todo 2026.
“La principal con secuencia del rollover de los repos es que termina de confirmar que Argentina encarará el próximo año electoral sin riesgo de incumplimiento de sus vencimientos de deuda en moneda extranjera”, apunta 1816.
En el arranque de su gobierno, Javier Milei recibió al Banco Central con reservas netas negativas por US$ 11.000 millones. En lo que resta de este mandato, entre el Tesoro y el BCRA deben pagarle al sector privado y al FMI unos US$ 24.000 millones.
De ese monto, entre US$ 4.000 y US$ 5.000 millones lo aportarán los bancos internacionales, lo que baja el saldo a entre US$ 19.000 y US$ 20.000 millones.
Con las reservas netas en US$ 10.000 millones, más las compras que viene efectuando diariamente el Central y que ya superan los US$ 11.000 millones en lo que va del año “ya podemos afirmar sin riesgo a equivocarnos que la próxima administración recibirá un país cumpliendo sus compromisos externos y con un stock de reservas netas superior al que recibió la actual administración”, plantea 1816.
Para convencer al mercado de que el horizonte está despejado, el equipo económico anticipo el viernes que el próximo lunes el ministro Luis Caputo presentará el programa de financiamiento para cubrir los vencimientos hasta el final del mandato.
