“Todos fueron” o “nadie fue” o “él disparó” fueron algunas de las afirmaciones que resonaron en la sala de audiencias de los Tribunales de Lomas de Zamora después de ocho días de juicio. El debate terminó este lunes cuando el jurado popular consideró culpables a los acusados del crimen de Fernando Pérez Algaba (41), el empresario asesinado y descuartizado entre el 18 y el 19 de julio de 2023.
Maximiliano Pilepich (48), Matías Gil (31) y Nahuel Vargas (46) fueron considerados culpables de homicidio agravado por codicia, premeditación y por la participación de dos o más personas. El jurado dio un veredicto condenatorio y, según lo establece la ley, las partes deberán participar de una audiencia de cesura en la que definirán la pena. En este caso, parece ser apenas una formalidad porque la única pena posible es prisión perpetua.
El juicio empezó el 29 de junio con la selección de jurados y desde el 1° de julio hubo audiencias todos los días, incluso sábado y domingo, en un debate atravesado por el frío en el edificio por falta de calefacción y por las acusaciones cruzadas entre los imputados.
“La voz de Fernando fueron las pruebas”, aseguró Sebastián Queijeiro, representante de Rodolfo Pérez Algaba (62) el hermano de la víctima que transitó el debate con momentos de tensión y cruces con los imputados. Queijeiro ya había mencionado esa frase este domingo, cuando la repitió 12 veces a cada uno de los jurados al pedirles que condenen a los imputados.
Este lunes Rodolfo Pérez Algaba tuvo que dejar la sala después de cruzarse con el abogado defensor de Pilepich durante su alegato.
“Es un sentimiento super encontrado, satisfacción por el deber cumplido y mucha tristeza porque hay tres personas que van a pasar toda su vida en la cárcel. Además de las vidas arruinadas por el homicidio, se arruinan tres vidas más. Como sociedad perdemos todos, no hay nada para festejar pero sí la satisfacción deque este crimen atroz no haya quedado impune”, sintetizó Javier Baños, también representante de Rodolfo.
Durante la mañana los jurados escucharon atentos los alegatos de los abogados defensores. El domingo había sido el turno de la fiscal Marcela Dimundo y de los abogados del particular damnificado, en este caso Rodolfo Pérez Algaba (62), el hermano de la víctima, Javier Baños y Sebastián Queijeiro.
Tanto Queijeiro como Baños y Dimundo apuntaron contra un plan premeditado en el que Gil, Vargas y Pilepich formaron parte. Le pidieron al jurado que todos sean considerados culpables por el homicidio de “Lechuga”, cometido en el predio “Renacer” de General Rodríguez entre la tarde noche del 18 de julio de 2023 y la madrugada del 19 de julio.
Por el contrario, las defensas intentaron partir la acusación, asignarle roles a cada una de las partes y sembrar dudas sobre la investigación. Es que la acusación tiene una clave difícil de sortear: para alcanzar la condena necesitaban votos por unanimidad, algo que finalmente consiguieron.
Yamil Castro Bianchi, defensor de Matías Gil, llevó una rama de perejil para exhibirle al jurado. “¿Ustedes saben qué es esto? Esto es un perejil, igual que mi defendido. Matías Gil es un perejil, a la fiscalía le sirve para que le cierre el cuentito”, argumentó para pedirle al jurado que no considere culpable al hombre, que trabajaba como asistente y chofer de Maximiliano Pilepich.
Y concluyó: “Este pibe no hizo nada y quiero que se vaya con su familia, cuando estén decidiendo piensen que les puede pasar a cualquiera. Ustedes tienen que juzgar un homicidio, Matías no lo mató a Fernando y eso es lo que tienen que tener en la cabeza, el resto es porque fueron influenciados. Me quiero ir temprano, Matías Gil es no culpable, es un perejil”.
Las defensas, incluso las de Pilepich y de Vargas, coincidieron en quitar responsabilidad a Matías Gil en el asesinato, algo que la fiscalía y la querella sostuvieron durante la acusación. Gil estuvo en el predio “Renacer” después del crimen “mientras Fernando agonizaba”, aseguró Dimundo el domingo.
Maximiliano Pilepich.Mauro Da Silva, defensor de Nahuel Vargas, apuntó contra Pilepich pero decidió dejar de lado a Gil. “Hubo muchos momentos en los que sentí que me estaban tomando de boludo, pero es imposible que alguien supere a 12 personas”, empezó haciendo referencia a Pilepich que declaró en tres oportunidades durante el debate.
“Hay personas que nos parece que nos tomaron de tontos, con las cartas sobre la mesa el único que dijo la verdad fue Nahuel Vargas”, aseguró. Es que su defendido, al igual que durante la instrucción, describió la escena del crimen y aseguró que fue Pilepich quien mató a Fernando Pérez Algaba mientras él abría una ventana en el exterior.
“Si nos juntamos a organizar algo tan grande, el ABC es sacar la patente y no llevar el celular. ¿Por qué esa organización sólo cuenta para Pilepich? Porque, si sabían, los demás si tenían el teléfono y sus autos. Me parece que es una señal que nos tiene que llevar a la conclusión de que Vargas y Gil no sabían lo que iba a pasar, solo Pilepich lo sabía”, aseveró.
“Mi alegato va a ser breve, les quiero ahorrar tiempo. Les pido a ustedes que me ahorren el disgusto de creer que más de una persona es necesaria para apretar un gatillo”, cerró.
Matías Ezequiel Gil.Enrique Tonceda estuvo a cargo del alegato de la defensa de Pilepich y, tal como hizo él, apuntó contra Vargas como el tirador. Incluso buscó sembrar dudas en el jurado sobre una tercera persona involucrada en el crimen.
“Lo que les van a decir es que, con estas pruebas -que no hay- condenen a perpetua a estas tres personas. Yo lo que les voy a pedir es que su veredicto sea no culpable para Pilepich y para Gil, también para Vargas, porque no se han comprobado los agravantes que le imponen”, pidió Tronceda.
Y cerró: “No hagan el trabajo de la fiscalía, no hagan el trabajo de la Policía que no encontró nada. Hagan el trabajo por el cual juraron y tienen un compromiso ¿Hubo prueba? ¿Y si no mintieron? ¿Y si los mató otra persona? ¿Y si no fueron ellos y están amenazados? Yo fui abogado de los dos y las versiones no eran estas. Si no hay sangre, quizá los mataron en otro lado, y lo trajeron. Si están convencidos de que fueron, acúsenlos, pero sino están convencidos, el veredicto es no culpable”.
Después de ponerse de acuerdo en las instrucciones, alrededor de las 16, el juez Juan Manuel Rial les dio los lineamientos para que puedan ingresar a deliberar. Una hora después estaban poniéndose de acuerdo y, a las 19 se conoció la decisión.
