Se reanudó el histórico período de julio-agosto del Papa en sus vacaciones veraniegas en la sede de Castel Gandolfo, a sesenta kilómetros al sur de Roma, que existe desde el siglo XVII. El lunes, León XIV llegó por la tarde a la Villa Pontificia para iniciar su período de reposo hasta fines de julio, con una segunda visita estival entre el 15 y el 17 de agosto.

El antecesor del Papa, el argentino Jorge Mario Bergoglio, no utilizó la Villa Pontificia y, además, convirtió el Palacio Apostólico —que durante siglos albergó a los pontífices— en un museo. León XIV recuperó ahora la antigua tradición. Hasta ahora, utilizaba otra villa como albergue.

“Gracias, estoy muy contento de estar entre ustedes y espero poder pasar las próximas semanas con un poco de reposo, un poco de oraciones, otro poco de lecturas y, espero, un poco de deporte aquí en Castel Gandolfo. Les agradezco la acogida, gracias por ser hermanos y hermanas”, dijo desde el balcón de la residencia a la multitud de vecinos que lo saludó en la plaza central.

Las audiencias privadas de todo el mes de julio han quedado suspendidas. Tampoco habrá audiencias generales. El calendario ordinario se reanudará el 30 de julio.

El calendario prevé una segunda estadía en Castel Gandolfo entre el 15 y el 17 de agosto, que incluye una Santa Misa en la parroquia pontificia el 15, día de la Asunción de la Virgen María, y, sucesivamente, la celebración del Ángelus. El 17 de agosto, tras una recitación mariana dominical, el Pontífice regresará definitivamente al Vaticano, concluyendo así su reposo estival.

Las Villas Pontificias surgen en un área de “extraordinaria estratificación histórica”, que se extendía desde la antigua villa del emperador Domiciano (81-96 d. C.) en un complejo monumental de 14 kilómetros cuadrados hasta el lago Albano. El feudo fue incorporado a los bienes de la Santa Sede en 1604.

Con el fin del Estado Pontificio, llegó un largo período de abandono para las más de sesenta Villas Pontificias. El conjunto renació a comienzos del siglo XX.

El Papa León XIV dijo que espera practicar deportes. Dedica los martes al descanso en Castel Gandolfo. Existe una piscina construida para que nadara, por prescripción médica, Juan Pablo II. El Papa tiene también a disposición varios caballos: es un buen jinete y juega al tenis.

Ya en 1934 había sido trasladado al complejo el Observatorio Astronómico Vaticano, confiado a los padres jesuitas.

En los últimos años, el complejo fue progresivamente valorizado como espacio cultural y espiritual, también a través de iniciativas como el Borgo Laudato Sí, impulsado por el Papa Francisco en 2023, que incluyó varios jardines.

Jorge Mario Bergoglio decidió en 2016 transformar el Palacio Apostólico en un complejo museal, abriendo al público los apartamentos pontificios y la galería con los retratos de los Papas desde el siglo XVI hasta nuestros días. Su idea era valorizar los espacios como bienes culturales compartidos.

Ahora, la decisión de reabrir el Palacio Apostólico a la residencia estival representa un regreso a la tradición. León XIV ocupará la Villa Pontificia hasta el 27 de julio, cuando regresará a Roma.



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