Un cargamento de más de 143 kilos de cocaína oculto en el tanque de combustible de un camión fue descubierto luego de una investigación que derivó en la detención de tres personas, dos de nacionalidad boliviana y una peruana, que formaban parte de una narco banda que distribuía droga en el conurbano y en la Ciudad de Buenos Aires.
La investigación comenzó luego de la detención en abril del año pasado de cinco personas que fueron descubiertas con 120 kilos de cocaína distribuidos en 115 paneles en 10 allanamientos realizados por la Estación Departamental de Policía de Berazategui.
La particularidad es que los ladrillos de cocaína que tenían en su poder llevaban el sello de delfín, lo que significa que es droga de máxima pureza, y estaban cubiertos con papel carbónico y doble papel aluminio.
Entre los primeros detenidos estaban tres hombres conocidos como “El Boli, “Pepe” y “Copita”, además de dos jóvenes que se dedicaban a la venta como “soldaditos”.
La causa, a cargo del juez federal 3 de Morón, Juan Manuel Culota, y la Secretaría N° 11 de Leonardo Cano, continuó para determinar más implicados en la comercialización y distribución de drogas.
De esta manera, luego de análisis de comunicaciones, de horas de filmaciones de cámaras de seguridad y tareas de campo, se confirmó que la droga llegaba desde Bolivia a los barrios de Villa Soldati y Bajo Flores, en la Ciudad de Buenos Aires.
Desde allí eran trasladadas al conurbano, más precisamente a las localidades de Lanús, La Matanza y General Rodríguez. También eran enviadas a la zona del microcentro porteño para su posterior fraccionamiento y venta.
Uno de los puntos de guardado de la droga eran galpones. En el procedimiento del año pasado fue el “Galpón de Pepe”, en General Rodríguez, el lugar donde la policía secuestró droga y un camión Scania utilizado para el traslado.
Este jueves, los detectives llegaron hasta un tinglado de la calle Pedernera al 1400, en Lanús, al sur del conurbano, donde vieron ingresar otro camión Scania junto con dos Fiat Cronos, uno blanco y el otro color plata.
Esos dos vehículos formaban parte de los autos utilizados por parte de la organización narco criminal a través de filmaciones en lugares como Parque Avellaneda, donde se los ven subiendo y bajando de los rodados.
Con el aval de la Justicia federal, se montó un operativo por parte de la Policía de Berazategui, que finalmente detuvieron el paso del Fiat plateado y realizaron un allanamiento de urgencia en el galpón.
Como resultado del operativo se logró el secuestro de 143,202 kilos de cocaína que estaban escondidos en 120 paneles en un doble fondo ubicado en el tanque de combustible del camión.
Esta situación motivó a que el operativo sea bautizado como operativo “Combustible Blanco”.
Elena Marta Gutiérrez Vallejos, boliviana de 40 años, alias “La Tía”, es una de las tres personas detenidas. El apodo hace referencia a su cargo dentro de la organización: es el número tres en importancia jerárquica.
Según la jerga, el “Abuelo” es el que produce la droga y el máximo referente dentro de una organización. El “Papá” es quien baja la droga. Luego van los “Tíos” son los que la distribuyen, mientras que los “Bebés” son las que la venden.
Otro de los detenidos fue identificado como John “El Macho” Camacho Ledezma, de nacionalidad boliviana y de 30 años, y quien cumplía el rol de chofer.
El tercer y último detenido es Noe Mauro Benítez Zabaleta, peruano de 29 años que tiene domicilio en la villa 1-11-14 de Bajo Flores.
