El presidente de Colombia, Abelardo de la Espriella, prometió durante su campaña combatir con mano dura a los grupos criminales responsables del narcotráfico. Apenas dos días después de su toma de posesión, las Fuerzas Militares realizaron dos incursiones que dejaron al menos seis muertos.

El ejército mató a cuatro miembros de la disidencias de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) en una zona rural amazónica del departamento de Meta.

Se trata de un mando de una de una facción de las desaparecidas FARC y tres de sus subordinados, se informó el domingo.

Las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia se desintegraron en 2016. Sin embargo, las denominadas “disidencias de las FARC” son facciones y grupos armados irregulares formados por excombatientes que rechazaron los acuerdos de paz.

Alias “Ruso” o “Alemán”, jefe principal de la “Estructura 28”, murió durante una operación en una zona rural del departamento del Meta, en el centro de Colombia, declaró De la Espriella en un video difundido en redes sociales.

El mandatario aseguró que se trata de un “importante golpe” por tratarse de un experto en explosivos y responsable de ejecutar acciones contra otras disidencias rivales con las que disputa territorio para sus actividades ilícitas.

Dicha facción es parte de la estructura ilegal que se encuentra bajo el mando de alias “Iván Mordisco”, uno de los hombres los más buscados de Colombia, a quien De la Espriella le exigió entregarse a la justicia o afrontar las consecuencias.

El mandatario dio a conocer la noticia dos días después de asumir el cargo y menos de 24 horas después de concluir una jornada de violencia en el país, la cual incluyó un ataque con explosivos que destruyó una estación de peaje en una concurrida ruta suroeste del país y dejó a dos soldados con heridas menores.

En otro operativo militar en el departamento de Antioquia, en el noroeste colombiano, el ejército abatió el domingo a dos miembros de una facción del Clan del Golfo señalada por el asesinato de cuatro soldados en 2024, aseveró el presidente. Otros cuatro integrantes fueron detenidos.

“No habrá tregua para los bandidos y los vamos a cazar”, afirmó De la Espriella.

El mandatario de inclinación conservadora anunció que, como parte de su estrategia de seguridad, aplicará una mayor presión militar para combatir al crimen organizado, un cambio drástico en comparación con la política de su antecesor Gustavo Petro, quien apostó por los polémicos diálogos de paz.

Panamá reforzó la seguridad fronteriza tras los ataques de grupos armados en la vecina Colombia, según anunció el gobierno panameño.

Panamá y Colombia comparten una frontera de 266 kilómetros en la Selva del Darién, un territorio inhóspito frecuentemente utilizado por inmigrantes indocumentados y particularmente peligroso debido a la presencia de bandas criminales.

Agentes del Servicio Nacional de Fronteras (Senafront) y del Servicio Nacional Aeronáutico y Naval (Senan) han incrementado su presencia en la frontera para “reforzar la vigilancia y el control del territorio”, declaró el Ministerio de Seguridad de Panamá en un comunicado.

En Panamá existe temor de que cárteles como el Clan del Golfo o la guerrilla del Ejército de Liberación Nacional (ELN) puedan infiltrarse desde Colombia si las hostilidades se intensifican bajo el gobierno de De la Espriella.

Con información de Associated Press, ANSA y RFI





Source link

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *