Diego Gastón Esteban Aguirre (47) escuchó los gritos. Su patrón, dueño de la distribuidora de bebidas “Daniela”, salía del negocio cuando lo cruzaron para robarle. Entonces el empleado intervino y empezaron los disparos: los vecinos escucharon tres, pero uno solo alcanzó para herir a la víctima en la mano, la clavícula y el pecho. Se murió antes de que llegara la ambulancia.
Por el crimen detuvieron a cinco personas en San Justo, partido de La Matanza, acusados de participar en el asalto y homicidio.
Entre ellos hay un bombero de la Ciudad asignado a la Estación Central de Villa Crespo y un cadete de la Policía de la Provincia de Buenos Aires, a punto de recibirse de la Vucetich.
El crimen ocurrió el viernes en avenida Juan Manuel de Rosas al 5650, entre las calles León Gallo y Ambrosetti, en San Justo, en la puerta de la distribuidora en la que Daniel trabajaba hacía unos cinco años.
Justo al lado funciona en lavadero desde el que escucharon los disparos y salieron a ver qué estaba pasando. La víctima ya estaba en el suelo junto a una camioneta Toyota SW4 y el dueño del negocio pedía ayuda.
Fueron dos los hombres armados que interceptaron al dueño antes de que se subiera a su camioneta para robarle un bolso con dos millones y medio de pesos, según declaró.
El informe preliminar de la autopsia determinó que la víctima presentaba lesiones en la mano, el tórax y la axila, causadas por un proyectil calibre .45.
“Lo veía siempre trabajando, todos los días. Era un laburante como nosotros“, dijeron los testigos. Aguirre vivía en Florencio Varela junto a su familia y era padre de una beba de apenas dos meses.
La investigación, a cargo del fiscal Diego Rulli, de la fiscalía especializada en Homicidios de La Matanza, permitió identificar los autos utilizados por los sospechosos para escapar.
Quedaron registrados por las cámaras de seguridad en un Fiat Grand Siena con una patente que no correspondía y que había sido denunciado como robada el 29 de junio en Aldo Bonzi. Ese auto fue abandonado en Madariaga al 3800, a unos 600 metros del lugar del robo.
Los sospechosos cambiaron de vehículo y pasaron a un Renault Logan de color gris. Fueron hasta el bar Shisha, en la avenida Arturo Illia, también en San Justo.
En ese lugar, integrantes de la Dirección de Delegaciones de Investigaciones y de Gabinetes Tácticos Operativos detuvieron a cinco hombres.
Los identificaron como Sergio Nicolás Díaz (32), propietario del Renault Logan; Marcos Antonio González Martínez (27); Javier Bartolomé Sanabria Díaz (54); Matías Nahuel Díaz (25), cadete de la Bonaerense a punto de egresar de la Vucetich; y Gabriel Alejandro Miranda (41), bombero con estado policial asignado a la Estación Central de Villa Crespo.asignado a la Estación Central de Villa Crespo.
En el interior del Renault Logan había una pistola Bersa Thunder calibre 9 milímetros, correspondiente al arma provista por la fuerza al oficial Miranda. Además, secuestraron un Chevrolet Cruze.
El fiscal Rulli dispuso la realización de pruebas de dermotest a los detenidos y ordenó allanamientos en domicilios de las localidades de González Catán, Isidro Casanova, Villa Celina y el barrio Las Achiras. No encontraron un arma compatible con el calibre usado para cometer el crimen.
La causa fue caratulada como “robo agravado por el uso de arma de fuego” y “homicidio agravado por haber sido cometido en poblado y en banda“.
Los detenidos serían indagados en las próximas horas.
