Cientos de jóvenes provenientes de Marruecos probaron este sábado repetir el asalto a la frontera con España de hace dos semanas pero, esta vez, el gobierno marroquí frustró el intento.

Un cordón militar blindó Castillejos -Fnideq, en árabe-, la última localidad marroquí antes del confín con la ciudad española en territorio africano de Ceuta. E impidió que los inmigrantes, en su mayoría subsaharianos, pudieran descender de las colinas hacia la valla fronteriza.

Los antidisturbios subieron a la colina, lanzaron gases lacrimógenos y hubo forcejeos con aquellos jóvenes que insistían en continuar su marcha hacia la frontera con España. Hay más de 300 detenidos.

El 30 de julio, unas 80 mil personas entraron ilegalmente a Ceuta de las cuales unas 10 mil aún permanecen allí.

Muchos se asentaron en la playa del Trampolín, donde montaron chozas junto al mar. Hace una semana se contabilizaban unas quince. Este sábado ya eran 80.

El ingreso multitudinario de hace dos semanas fue el resultado de un operativo organizado a través de las redes sociales y apelando a información falsa como que la frontera estaba abierta o que ningún extranjero que ingresara en territorio español por mar podría ser devuelto a Marruecos.

La mayoría de quienes cruzaron a España llegó a nado. La travesía le costó vida a más de cien inmigrantes que se ahogaron mientras intentaban alcanzar las costas de Ceuta.

Este sábado 15 de agosto estaba la mira de las fuerzas de seguridad, tanto españolas como marroquíes, luego de que se descubriera la propagación de grupos de Facebook, WhatsApp y Tik Tok en los se incentivaba a recrear el ingreso multitudinario de hace dos semanas.

“Hermanos, al atardecer y al amanecer del día 15 todo el mundo entra” o “La gente que quiera venir el 15 que rece. Dios los va a ayudar a entrar”, eran algunos de los mensajes que fueron interceptados y alertaron a los gobiernos, a ambos lados de la frontera, para endurecer la seguridad.

Este fin de semana, España reforzó los operativos en Ceuta y en Melilla, las dos ciudades autónomas que, a pesar de encontrarse en territorio marroquí, están bajo soberanía española desde los tiempos de los Reyes Católicos.

Marruecos las reclama como propias y suma a la lista a las islas Canarias -que también integran el mapa de España-, el Sahara Occidental, partes de Argelia y de Mauritania.

Marruecos reaccionó este sábado como no lo hizo en el aluvión de ingresos ilegales a España del 30 de julio.

Esta sospechosa inactividad marroquí alimentó especulaciones respecto de quién podría estar detrás del operativo llamada que desbordó Ceuta y dañó políticamente al presidente español Pedro Sánchez.

No se descarta que el eje Marruecos-Estados Unidos-Israel haya podido estar involucrado.

Las relaciones entre el rey marroquí Mohamed VI y el presidente estadounidense Donald Trump están más melosas que nunca. Mohamed VI acaba de darle el nombre del jefe de la Casa Blanca a una ruta de más de mil kilómetros y Marruecos sonaba como posible destino para mudar las bases militares en suelo español que Sánchez no permitió a Trump utilizar para bombardear Irán.

La crisis migratoria en Ceuta no sólo golpea puertas adentro al actual gobierno de coalición progresista que gobierna España -que hace un mes y medio puso en marcha una regularización extraordinaria de inmigrantes- sino que alimentó el rechazo que la ultraderecha, tanto española como europea, sostiene respecto de las políticas migratorias de Sánchez.

El ingreso masivo en Ceuta provocó que la primera ministra italiana, Giorgia Meloni, aplicara controles a los visitantes no europeos que lleguen a Italia provenientes de España.

“No estamos librando ninguna batalla contra España. Simplemente controlamos cuidadosamente las llegadas y ya hemos impedido el paso a personas que no tenían derecho a entrar en Italia”, justificó la medida el ministro de Relaciones Exteriores italiano, Antonio Tajani, en una entrevista concedida a la prensa italiana.

España retribuyó con la misma moneda y controla, en aeropuertos y puertos, a quienes llegan desde Italia.

“En lugar de preocuparse por nosotros, España debería preocuparse por Marruecos. Es ahí donde se originan los problemas, no en nuestros controles, que sirven para impedir que inmigrantes ilegales y, peor aún, potenciales terroristas, lleguen a Europa”, agregó Tajani en declaraciones al diario Corriere della Sera.



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