La investigación por las 71 dosis de cocaína que aparecieron en el monedero de un nene de dos años en Córdoba ahora busca determinar de dónde salió la droga y quién se la entregó a los padres del menor, que están detenidos.
El dato que llama la atención a los detectives antinarcóticos es que ninguno de los dos sospechosos tenía antecedentes por este tipo de delito ni estaban mencionados en alguna investigación paralela en curso.
“Esto recién comienza porque los padres no estaban siendo investigados, no tenían antecedentes”, explicó a Clarín una fuente policial.
Este miércoles, durante el allanamiento realizado en la vivienda familiar, fue detenido el padre del chico, de 22 años. Allí se encontró marihuana y otros elementos que fueron incorporados a la causa. La madre había sido detenida el día anterior, luego del hallazgo de las 71 dosis de cocaína en el centro de cuidado infantil. El nene, en tanto, quedó bajo el cuidado de su abuela materna.
Ahora, la pesquisa intenta reconstruir el recorrido de la droga hasta llegar a la familia y establecer qué personas pudieron haber intervenido. Desde la Fuerza Policial Antinarcótico (FPA) de Córdoba no descartaban realizar nuevos allanamientos a medida que avance la causa.
La fiscal de la causa, Paulina Lingua. confirmó a Clarín que este jueves por la tarde los padres continuaban detenidos.
La búsqueda del origen de las dosis ocurre además en un territorio donde los investigadores ya realizaron otros procedimientos vinculados al narcomenudeo.
La familia vive en el barrio Ampliación Cabildo, en Córdoba capital, una zona que desde la FPA describen como “bastante vulnerable” y de bajos recursos.
“Hemos tenido varios allanamientos en el barrio. Se está investigando si hay puntos de venta allí”, señalaron desde la fuerza.
A su vez, desde la FPA recordaron otro procedimiento en otro barrio en el que un hombre fue detenido cuando llevaba droga en una mochila vinculada a su hijo, que concurría a un jardín. “No es lo diario, pero hemos tenido esos casos en Córdoba, no nos sorprende”, explicaron.
Entre las hipótesis que se analizan está también la posibilidad de que el menor haya sido utilizado para trasladar la droga hasta el centro de cuidado infantil. Ninguna arista está confirmada hasta el momento.
El caso también generó una intervención inmediata de la Secretaría de Niñez, Adolescencia y Familia (SENAF). Desde el organismo explicaron a Clarín que el centro de cuidado infantil está ubicado en un barrio vulnerable y que, por sus condiciones, allí existe una fuerte presencia estatal.
Al lugar concurren 69 chicos y había sido recientemente reinaugurado. El protocolo se activó inmediatamente a partir del accionar de los trabajadores del establecimiento. “Son todas familias de la zona”, señalaron desde la SENAF.
Al día siguiente del episodio, el centro volvió a abrir sus puertas y las familias se acercaron para hablar con los docentes. Desde el organismo explicaron que la intención es que los chicos puedan continuar asistiendo. “Estaban todos preocupados”, dijeron desde SENAF a este diario.
Incluso se evaluó la posibilidad de cerrar el establecimiento, pero esa decisión habría dejado a casi 70 familias sin el servicio de cuidado que necesitan para trabajar.
Por su parte, el ministro de Seguridad de Córdoba, Juan Pablo Quinteros, destacó para Clarín el accionar de los docentes y de la Policía: “Advirtieron la situación de inmediato y dieron aviso”.
“El narcotráfico no puede entrar a un jardín ni poner en riesgo a un niño de dos años. Vamos a seguir actuando con toda la firmeza que la situación exige y no vamos a permitir que quienes lucran con la droga pongan en riesgo a los chicos”, agregó.
