Durante el remate de Cabaña Santa Rosa, de la familia Bellocq, realizado en Tres Arroyos, se concretó la venta del 50% de la propiedad del toro Angus llamado “Alvaro” en $300 millones, un valor que constituye un récord para la ganadería nacional.
Álvaro es un reproductor de genética propia de Cabaña Santa Rosa, hijo de “Mateo” y de una vaca perteneciente a la nueva generación del plantel de donantes de la cabaña.
Su destacada performance en las principales pistas de la raza durante 2026 contribuyó a posicionarlo como uno de los toros Angus más valorizados del año: fue Gran Campeón Macho Colorado en la última Exposición Angus de Otoño y obtuvo el premio de 3° Mejor Toro en la última Exposición Rural de Palermo.
De esta manera, logró dos de los principales reconocimientos en las dos exposiciones nacionales más importantes de la raza realizadas en lo que va del año.
La operación representa un valor de aproximadamente US$ 200.000 por el 50% del reproductor, lo que permite dimensionar la magnitud alcanzada por la transacción. Como referencia, durante 2025 Select De Bernardi había adquirido el toro Brangus “Mafioso” en US$ 180.000, en otra de las operaciones de mayor valor registradas en la genética bovina argentina. En el caso de Álvaro, los US$ 200.000 corresponden exclusivamente al 50% de la propiedad.
El reproductor fue adquirido por un consorcio de criadores y cabañeros de La Pampa, que contará con el uso exclusivo del toro durante el primer período de extracción de semen, hasta fines de este año. A partir de 2027, la genética de Álvaro quedará disponible para su comercialización más amplia.
Alfredo Bellocq, propietario de Cabaña Santa Rosa y dueño de Álvaro, destacó la singularidad del ejemplar y el interés que despertó entre los compradores. “Yo creo que Álvaro son esos toros que aparecen muy de vez en cuando. Es un toro único y creo que puede hacer un aporte importante al Angus nacional”, señaló.
Bellocq remarcó que la venta del 50% del toro estuvo acompañada por una fuerte puja. “Hubo mucha puja, varios consorcios lo quisieron comprar, inclusive personas físicas que lo quisieron comprar”, explicó.
En ese sentido, destacó también el resultado general de la subasta, con “muy buenos valores” y una importante presencia de cabañeros interesados en los productos de Santa Rosa.
“Nos reconforta que los cabañeros vengan a buscar nuestros productos porque creo que es una manera de difundir lo que nosotros hacemos”, agregó Bellocq.
Del otro lado de la operación estuvo Néstor Peinetti, de Cabaña Don Cesario, quien junto a un grupo de criadores y productores, se quedó con el 50% de Álvaro. Peinetti contó que la posibilidad de adquirir el ejemplar había sido analizada previamente con el grupo, junto con su hermano Alfredo y el asesor Ariel Macagno, quien venía siguiendo de cerca al toro.
“La idea era tratar de llevarlo, no a este número, pero a veces en los remates pasa esto”, reconoció Peinetti.
“Fui a Palermo a verlo, lo revisé y el toro me sorprendió. Estamos ante un toro distinto. Un toro que puede hacer historia”, afirmó. Y explicó que la decisión de llegar hasta ese valor estuvo basada en la convicción de que Álvaro puede tener una trayectoria destacada como reproductor.
“Fuimos hasta ese precio porque estamos convencidos de que puede hacer una carrera muy importante. Apostamos a que el toro nos dé un salto de calidad en lo que venimos haciendo”, sostuvo.
