Quienes conocían a “Santiago” coinciden en definirlo como “un tipazo”. Se llamaba Ángel Rosendo Leguizamón, tenía 74 años y su apodo se había convertido en el nombre con el que todos los llamaban y hasta él mismo lo asumía, porque había nacido en la provincia de Santiago del Estero.
El jubilado, padre de tres hijos y abuelo de varios nietos, vivía solo en la calle Isarra al 5400, entre la avenida Echeverry y José Miranda.
Allí tenía una cancha de fútbol 5, con piso de tierra y techo de chapa, que era como el “Santiago Bernabeu” para los habitantes del barrio Matera, en Merlo. Ellos la llamaban “la canchita del Santi o la cancha del tinglado“.
La confianza que tenía con todo el mundo fue aprovechada de manera atroz por unos vecinos que lo torturaron y mataron para robarle este jueves 27 de agosto. No había ingresos forzados, por eso se cree que la víctima les abrió la puerta o estaba sin llave.
Hay cuatro detenidos -dos hombres y dos mujeres- que vivían a pocos metros de la víctima. Las cámaras de seguridad los delataron, ya que los registraron cuando salían de la casa con objetos robados, a las 12.30 del mismo día.
Por el crimen fueron arrestados Víctor Rubén Morganti (42), Ludmila Alejandra Montiel (25), Sergio Leonel Sánchez (38) y María Rosa Morganti (60).
A los dos primeros, que son pareja, los imputaron por homicidio, y a los dos restantes por encubrimiento. No obstante, los investigadores no descartan que haya más involucrados.
María Rosa Morganti es la madre de Víctor y suegra de Ludmila. Sánchez es amigo de ellos y estaba junto a ellos al momento de ser detenidos.
De acuerdo a fuentes policiales, Leguizamón presentaba heridas punzocortantes en el pecho y el cuello, además de un cable alrededor del cuello y las piernas atadas. Su muerte fue por asfixia.
En su casa había un desorden importante, evidencia de que buscaron dinero y objetos de valor. Además, le robaron su teléfono celular, en un escenario con evidentes signos de registro.
Tras el análisis de las cámaras de seguridad y las tareas de campo, la Justicia libró dos órdenes de allanamiento en las casas de las calles Miranda al 100 e Isarra al 5400, donde se produjeron las cuatro capturas.
Se secuestraron dos cuchillos en la escena del crimen y dos cuchillas en los domicilios allanados, donde también incautaron tres celulares, ropa y tres pares de zapatillas utilizados presuntamente en el hecho.
Según pudo saber Clarín, Leguizamón estaba separado, pero tenía un vínculo cordial con su ex esposa. Siempre se lo veía en el barrio en su Ford EcoSport.
Fabián, dueño de una gomería ubicada enfrente de donde vivía el jubilado, dijo a C5N que cuando los vecinos se agolparon frente a la casa, con la llegada de la Policía, los sospechosos “estaban ahí, preocupados supuestamente”, preguntando qué había pasado.
En el caso intervinieron agentes de la subcomisaría Barrio Matera de Merlo, del Grupo Táctico Operativo (GTO) y la Dirección Departamental de Investigaciones (DDI) de Morón.
El expediente está a cargo del fiscal Martín Schebes, de la UFI N°4 de Morón, que lo caratuló como “homicidio agravado por alevosía“, un delito cuya pena en expectativa es prisión perpetua.
