Imputan a policías por matar a un hombre que entró armado en la guardia de un hospital: así fue la reducción que produjo su deceso

Un hombre entró con un cuchillo y pidiendo ayuda en un hospital de Neuquén, tras haber consumido drogas. En la guardia, agentes policiales lo redujeron por considerarlo una amenaza, pero en esa acción, el paraguayo José Galeano murió. Tenía 47 años. Ocurrió en noviembre del año pasado.

Ahora, la Justicia puso la mira en los cuatro agentes de la policía neuquina que participaron del hecho y los imputó por homicidio simple con dolo eventual y exceso en el cumplimiento del deber. Un video registrado por las cámaras de seguridad del hospital y el testimonio de una testigo complican la situación de los policías.

El caso por el que serán juzgados los policías ocurrió durante la madrugada del 18 de noviembre del año pasado, cuando alrededor de la 1.20, Galeano ingresó al Hospital Horacio Heller muy alterado y a los gritos, tras haber consumido cocaína: llevaba consigo un cuchillo e ingresó al sector de la guardia pidiendo ayuda.

Muy exaltado, golpeó puertas y ventanillas del centro asistencial, cuchillo en mano y gritando que necesitaba ayuda. Afirmaba que estaba siendo perseguido y que querían matarlo.

Allí, efectivos intentaron disuadirlo, pero el hombre continuaba alterado y a los gritos. Tras un forcejeo, lograron que soltara el cuchillo, pero la posterior inmovilización física derivó en lesiones fatales.

El juez de garantías Luciano Hermosilla convalidó la acusación planteada por la fiscalía encabezada por la fiscal Lorena Juárez y Maximiliano Jávega, quienes inculparon a Marcelo Orellana, Gino Facci, Tomás Ontiveros y Milton Torrico por el delito de homicidio simple con dolo eventual en exceso del cumplimiento del deber.

En un principio había dos agentes más. Pero, el juez descartó provisoriamente los cargos formulados tras considerar que por el momento no existen elementos de sospecha suficientes en su contra. Hay un video y la declaración de un testigo que ayudó a reconstruir lo ocurrido y que complica la situación de los agentes policiales.

La fiscalía acusó a Orellana de derribar a Galeano y de utilizar fuerza excesiva: “presionó su torso y espalda con la rodilla con todo el peso de su cuerpo”, señalaron. Y remarcó que Facci sujetó las piernas de la víctima de manera muy violenta que le provocó fractura de costillas, según publicó Diario Río Negro.

Según la acusación de los fiscales, Ontiveros y Torrico se arrodillaron sobre la espalda de Galeano para mantenerlo boca abajo y esposado. Esto, a pesar de que la víctima gritó en reiteradas oportunidades que “no podía respirar”. Según esta versión, mantuvieron en esa posición al hombre de 47 años, durante más de 15 minutos hasta que perdió el conocimiento.

El informe del equipo forense reveló que las maniobras le causaron un traumatismo cerrado grave de tórax con neumotórax y fracturas bilaterales; un cuadro que los médicos del hospital no lograron revertir mediante la reanimación que le realizaron durante casi una hora.

Por lo pronto, el juez rechazó la suspensión preventiva de los agentes implicados solicitada por la fiscalía y Hermosilla libró un oficio a la Jefatura de Policía para ordenar un cambio de funciones de los cuatro policías.

Además, dictó la prohibición estricta de contacto entre los imputados y los testigos de la causa.

Tras producirse el deceso de Galeano, la Justicia comenzó con las investigaciones sobre el proceder policial. Y hay un testimonio de una mujer que complica la situación de los agentes, dijo que luego de ser reducida la víctima, le patearon la cabeza estando en el piso.

Según el testimonio de la testigo que se encontraba en la sala de guardia del hospital, confirmó que pese a que Galeano estaba en estado de exaltación, pero que no intentó dañar a nadie, y que la reducción se produjo rápidamente entre civiles y policías.

Varios testigos describieron que el accionar policial fue “desproporcionado”. “Ya en el piso, el hombre repetía sin parar que no podía respirar. Y tenía la rodilla de un policía en la espalda”, indicó la testigo.

La mujer contó que el episodio se desarrolló frente a la entrada de ambulancias y que pudo verlo todo desde el sector donde estaba siendo atendida.

El punto que más complica a los oficiales es al afirmar que, con la situación ya controlada, un policía le dio una patada en la cabeza.

Ahí el muchacho no habló más. Se desplomó”, confirmó. Minutos después, el equipo médico intentó reanimarlo durante casi una hora, sin éxito.



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