La Justicia de Salta condenó a dos empleados de una sucursal del Banco Nación de esa provincia por robar dinero de personas que realizaban operaciones bancarias.
El Tribunal Oral Federal N°2 halló culpables a ambos empleados por hechos cometidos en la sucursal de Orán y que quedaron registrados en las cámaras de seguridad.
Se trata de Silvia Verónica Castro, quien recibió una pena de dos años de prisión en suspenso mientras que su pareja Fernando Horacio Arias Knudsen tuvo una condena de seis meses en suspenso.
Fueron hallados culpables del delito de estafa en concurso ideal con incumplimiento de los deberes de funcionario público.
Los empleados retiraban algunos billetes de los fajos que los clientes entregaban al depositar, y Castro era quien se encargaba de trasladar el dinero hacia una máquina contadora ubicada fuera del campo visual de los depositantes, donde ocultaba parte de los billetes en un folleto publicitario de la entidad.
Las víctimas eran clientes habituales que depositaban grandes sumas, entre los que se encontraban importantes representantes de empresas locales.
El fallo también determinó que ambos deberán someterse durante dos años al control de la Dirección de Control y Asistencia de Ejecución Penal y abstenerse de consumir estupefacientes o abusar de bebidas alcohólicas, entre otras reglas de conducta.
La investigación se inició a partir de una denuncia presentada por la Procuraduría de Investigaciones Administrativas (PIA) el 29 de diciembre de 2023, que puso en conocimiento una serie de faltantes de dinero denunciados por clientes que habían realizado depósitos en la sucursal del Banco Nación de Orán.
Una vez que los fajos quedaban en poder de la cajera, esta los llevaba hasta una máquina contadora de billetes ubicada en un box contiguo, fuera del campo visual de los depositantes.
Según se acreditó durante el debate, antes de colocar el dinero en la máquina, la mujer retiraba algunos billetes de los fajos y los ocultaba dentro de un folleto publicitario del propio banco. En otros casos, realizaba la sustracción luego de una primera pasada por el dispositivo.
La disposición de las cajas y un vidrio esmerilado impedían que los clientes observaran el procedimiento. Ante los faltantes, los depositantes asumían que se trataba de un error propio y, en muchos casos, reponían el dinero sin efectuar un reclamo, ni desconfiar de la cajera que tenía una trayectoria de más de 30 años de trabajo en esa sucursal.
La investigación determinó que habrían realizado, al menos, 22 maniobras en 2023, de las cuales 20 atribuidas a Castro y dos a Arias Knudsen.
El tribunal de Orán consideró acreditados 18 hechos, de los cuales 17 correspondieron a la cajera y uno a su pareja.
