Todo empezó el 20 de septiembre cuando, de acuerdo a una denuncia presentada el domingo, el actor Maximiliano Ghione (53) se contactó con Emiliano Tarragona (43) a través de la página Skoka, un sitio de oferta sexual para adultos.
Esa mañana, Tarragano viajó hasta su casa de Lehmann, en el departamento Castellanos de la provincia de Santa Fe. Se habría trasladado en un auto de aplicación por el que pagó 30 mil pesos. Ghione le habría trasferido ese dinero a las 5.30 de la mañana.
Lo que pasó adentro de la casa es exactamente lo que el fiscal Juan Manuel Puig, del Ministerio Público de la Acusación (MPA), tiene que determinar dentro de las próximas 96 horas para exponer delante del juez en una audiencia de presentación de pruebas.
De acuerdo a la versión de Tarragona, estuvo allí hasta pasado el mediodía. Consumieron cocaína y no tuvieron relaciones sexuales. “No se concretó la actividad sexual con motivo del consumo”, explicó a Clarín el abogado Carlos Farías Demaldé, que representa a Tarragona.
“Quería que se quede con él para concretar la relación sexual, mi cliente tenía temor, imaginate que esto pasó a las 7.30 y duró hasta más las 12”, explicó a este diario.
Además, reconoció que los dos consumieron cocaína y que la droga ya estaba en poder de Ghione, además de las armas.
En la denuncia presentada el domingo, el hombre aseguró: “El 20 de septiembre me presenté en Camporini de la ciudad Punta Lehman del departamento Castellanos para concretar un encuentro, pues el denunciado había contratado mis servicios de escort. Concretamos el encuentro por el cual me pagó una hora solamente, posteriormente consumimos drogas y él se empezó a perseguir, estaba muy paranoico”, describió Tarragona en la comisaría.
En esa versión dijo que él y el denunciado habían mantenido un encuentro sexual, algo que después su abogado negó.
Iniciada la causa, el fiscal Puig pidió una orden de allanamiento en la casa de Ghione donde secuestraron armas, algo que derivó en la detención del actor.
“Está detenido y el fiscal tiene 96 horas para llevarlo a audiencia ante un juez. La investigación recién comienza y se están evaluando las evidencias”, dijeron fuentes del MPA consultadas por Clarín.
“En un momento sacó dos armas de fuego, me dijo: ‘Mirá que están cargadas’, no me apuntó, pero lo hizo para intimidarme, no me dejaba salir, estaba privado de mi libertad, no podía ir, en total estuve 5 horas hasta que me pude ir”, dice la denuncia.
Luego intercambiaron una serie de mensajes donde empezó el reclamo de dinero. “Una vez ya en mi domicilio le empecé a reclamar por el dinero, él se negó a pagarme, me dijo: ‘No te voy a pagar ni una mierda’, también me trató de transa y me amenazó: ‘No vayas a despertar al diablo’ en sentido de que me podía pasar algo si lo molestaba.”, describió el denunciante.
Entre las capturas de mensaje presentadas ante la justicia se identificaron transferencias. Una con fecha 26 de septiembre de 2026 a las 22:31 por el monto de 150.000 pesos con remitente de Maximiliano Ghione. Los intercambios de mensajes registrados entre el 27 y el 28 de septiembre de 2026 en las aplicaciones WhatsApp y mensajes de texto muestran discusiones sobre la cantidad de dinero entregada, los gastos de traslado y el reclamo de cobros pendientes.
Tarragona hizo la denuncia “a los fines de obtener una medida de distancia”. Y dijo: “Tengo mucho miedo, el denunciado es un actor muy conocido, trabajó en novelas y más. En Lehman todos lo conocen, saben cómo es y tiene muchos contactos.”
De acuerdo a lo expresado por su abogado, ahora está con “tratamiento psicológico, por haber transitado una crisis muy traumática y tuvo que recurrir a un profesional”. Además, reconoció que tiene “un problema de adicciones”.
El hombre es de Buenos Aires, pero actualmente vive en Rafaela junto a su madre.
Los mensajes difundidos por el denunciante introducen una segunda discusión: de acuerdo a mensajes adjudicados a Ghione, Tarragona permaneció en la casa porque no podía irse o porque no conseguía transporte.
“¿Qué cosa te tengo que abonar? 3 horas que te quedaste porque no había DiDi? 150 mil pesos?”, figura en uno de los mensajes.
En otro intercambio, quien escribe desde ese mismo lado del chat sostiene: “Si sos trabajador sexual allá vos. Me trajiste falopa y te quedaste y hablaste y no paraste de hablar. Te pasé 40 lucas de remís más 90 mil y me dijiste ‘noooooo… como 90? Es mucho!’”. Y agrega: “No te amenazo, soy buena gente. No tengo plata y además no tengo por qué pagar algo que no me corresponde.”
