Hay robos que necesitan planificación detallada y la intervención de muchas personas. Esto provoca, indudablemente, que las organizaciones criminales deban confiar en cada uno de sus integrantes, sean “del riñón” o vinculados para cumplir un rol hasta cometido el hecho.
Pero también existen personas que se arrepienten de lo que formaron parte y deciden contarlo. Esto sucedió en el fallido golpe boquetero en la sucursal del Banco Macro de San Isidro, en agosto de 2024.
Utilizando un nombre de fantasía, una persona envió en agosto de 2025 un mail a la entonces ministra de Seguridad de la Nación, Patricia Bullrich, en el que identificó con nombre y apellido al cerebro detrás del intento de robo y, según sus palabras, fue la misma persona que elaboró otros hechos similares décadas atrás.
“La cabeza del túnel fallido e intento de robo al banco y responsable de muchísimos robos más se llama Eduardo Ripa, argentino de 59 años, 1.75 m de estatura, ojos celestes, rubio casi pelado y delgado”, describió el hombre, quien firmó el mail como Jorge Viera de Mora, un nombre obviamente falso.
El hombre sostuvo que Ripa (60) trabaja con su hijo, Cristian Ripa (31) y que desde una oficina ubicada en el centro porteño organizaron el ataque fallido y también robos a un edificio en el barrio de Recoleta. Padre e hijo terminaron presos a fines de octubre pasado.
Como parte de la banda, el arrepentido también señaló a Alejandro Quiroga (56) y a Roberto Pesca (62), ambos uruguayos.
El intento de robo se descubrió en agosto de 2024, luego de que un repartidor escuchó como desde debajo de la tierra una varilla golpeó su camioneta, lo que derivó en una investigación a cargo del fiscal general adjunto de San Isidro Patricio Ferrari y de la fiscal Carolina Asprella.
Los investigadores descubrieron un túnel de 150 metros desde un galpón hasta la puerta del banco, en pleno casco histórico de San Isidro.
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La ministra de Seguridad visitó el túnel cavado por delincuentes en el intento de dar un golpe al banco Macro en el norte del GBA.
En dos juicios abreviados fueron condenados Alejandro Israel Rosendo López, Nicolás Ignacio Carpani Romero, Alan Lorenzo Rodríguez, Carlos Andrés y César Cazenave Peña.
“Industria criminal muy bien organizada”
“Quiero confesar que yo estaba a cargo de la ventilación del túnel y estoy arrepentido. Viendo como Eduardo Ripa nos usó de conejillos de indias y nos hace pagar los platos rotos, mientras él y los demás (los verdaderos autores) siguen libres e impunes con todo el apoyo policial que tiene Ripa”, señaló el misterioso autor del correo que delató al cerebro de la banda.
El túnel fue descubierto justo frente a la sucursal. Foto: AFP.Esta persona afirmó que Ripa “a través de los años ha convertido el delito en una industria criminal muy bien organizada” y describió que trabaja con dos empleadas domésticas a cargo de seleccionar víctimas para robarles en sus departamentos, con un cerrajero para ingresar a las casas y hasta con un policía de investigaciones que avisa si dieron aviso al 911.
“Mi relato es totalmente verificable y comprobable. Deben llevar esta investigación de una manera hermética y con un grupo de investigación serio y que no sea corrupto. Créame que se va a asombrar con los resultados de dicha investigación y van a desmantelar una amplia organización delictiva de ladrones en connivencia con policías, de la cual Eduardo Ripa es el artífice”, denunció.
Nicolás Carpani Romero, uno de los condenados por el fallido golpe.El arrepentido también se refirió al día del robo y a que la organización no era la primera vez que realizaba un túnel para robar un banco. En marzo de 2010, según la denuncia, fueron los autores del robo de la sucursal del Banco Macro del barrio de Congreso.
También aclaró que el día que se descubrió el túnel en San Isidro aparecen Ripa y Quiroga en una filmación observando todo el procedimiento desde la vereda de frente al banco. Además, indicó que Pesca fue quien tenía la varilla desde abajo de la tierra.
También explicó cómo iban a sortear el tema de la seguridad dentro de las bóvedas del banco. Para “burlar la alarma sísmica”, tenían a una persona a cargo del sector de bóvedas de varias entidades de la firma, de nombre Sergio.
La varilla que derivó en el hallazgo del túnel.Describió que tres custodios trabajan en el sector del monitoreo bancario y que eran los encargados de dar aviso a la Policía. Según el relato, tenían que pasar “sin novedad” en los registros. Obviamente, eran parte de la organización.
“Con sacar a estos tres custodios del centro de monitoreo bancario de sus puestos usted evitaría el próximo robo a un banco que ya se está gestando”, le dijo a Bullrich en el mail.
“Le podría contar cientos de robos y delitos del señor Eduardo Ripa y su organización, pero por precaución de velar por mi integridad física solamente me presentaré a declarar cuando tenga usted bajo custodia a estas personas. Cuando me presente declarar diré absolutamente todos los delitos del señor Ripa desde hace muchos años hasta la fecha. Tengo mucho temor a las represalias, por favor”, finalizó el mensaje.
La conversación con D’Alessio
“¿No hay gente confiable?”, pregunta Marcelo D’Alessio, el abogado mediático, desde la cárcel de Ezeiza, donde está cumpliendo una condena de 13 años de cárcel por asociación ilícita, espionaje ilegal y extorsión. Del otro lado de la línea telefónica está Eduardo Ripa.
Esta conversación se produjo poco después de otro robo boqueteros frustrado en una sucursal del banco Macro en Chivilcoy, en diciembre de 2025. Y forma parte de la investigación que lleva adelante el fiscal Ferrari.
“¿Qué es lo que vos sentís que está fallando? ¿Mano de obra, mala? ¿No hay buena mano de obra? ¿No hay gente confiable?”, le dice D’Alessio a Ripa, quienes se referían a otro golpe fallido.
Para los investigadores, Ripa también estuvo detrás del boquete en Chivilcoy, que no llegó a concretarse gracias a una denuncia anónima que alertó a la Policía.
Marcelo D’Alessio, el abogado preso.Sobre la “mano de obra”, D’Alessio hace referencia a las personas que Ripa contrató para llevar a cabo ambos golpes.
“Es como decís, tal cual. Estás haciendo vos realmente un planteo bárbaro, yo también lo hago. De repente después de lo que me pasó allá me había tomado una pausa prudente para repensar, para volver, para cambiar la forma, la regla, la estructura, para ver qué se soltó, qué se me fue, qué factor se me soltó de la mano”, reflexionó Ripa en la llamada.
“Y volver a intentarlo con otras reglas, otras normas, otras formas, y porque es la única manera de tener éxito, viste, si seguís haciendo lo mismo te va a pasar lo mismo”, se sinceró con D’Alessio, quien le dijo que quizás había que “importar de más lejos la mano de obra”.
