Los nuevos dueños de Vicentin tienen, ahora sí, despejado el camino jurídico para avanzar en el control de la agroexportadora que busca resurgir de las cenizas, luego de un “estrés financiero” declarado en diciembre de 2019 que fue evolucionando durante más de 6 años con conflictos de alto voltaje judicial, político y hasta económico social -con miles de argentinos manifestándose en las plazas de pueblos y ciudades, en plena pandemia- hasta que se otorgó el control a la corredora Grassi, en diciembre pasado. Lo nuevo de esta trama que parecía interminable es que las dos empresas que compitieron en el salvataje judicial (cramdown), Molinos Agro y Louis Dreyfus Company (LDC), desistieron de la apelación que habían presentado en disconformidad con el fallo de primera instancia del juez Fabián Lorenzini, quien homologó el acuerdo preventivo con los acreedores. Desde fines del año pasado quedó como una realidad jurídica que la causa no tenía sentencia firme, pero mientras tanto Grassi avanzó con la posesión de la empresa y empezó a efectivizar compromisos con los acreedores, en enero y un par de semanas atrás, con lo cual de hecho fue consolidando el plan de pagos homologado. Tal como anticipó Clarín una semana atrás, el Grupo Grassi venía confiado de que con los primeros pagos parciales a más de mil acreedores, iba a ser difícil que hubiera una revisión jurídica del salvataje, porque además pusieron las plantas en funcionamiento, con operatoria creciente, y mantienen una buena sintonía con la representación sindical de los trabajadores, y hasta con sus contendientes, que son vecinos y si bien compiten tienen también intereses sectoriales comunes. En ese sentido, desde días atrás se especulaba con un desistimiento de quienes también habían presentado las conformidades requeridas de parte de los acreedores, pero una hora después, por lo cual habían quedado relegadas en la consideración judicial según la Ley de Concursos y Quiebras. El desistimiento se efectivizó a través de cartas a la Comisión Nacional de Valores, a Bolsa y Mercados Argentinos SA y a A3 Mercados SA, en la cual el responsable de Relaciones con el Mercado de Molinos Agro SA, Carlos Javier Fernández Branca, informó que la empresa que representa “ha decidido desistir… del proceso concursal de Vicentin SAIC, en virtud de lo cual junto a LDC “han presentado la documentación necesaria para implementar dicho desistimiento”. De esta manera, la empresa fundada en 1929 por 4 hermanos que le pusieron su apellido, y llegó a ser la mayor exportadora de la Argentina, hace apenas una década, da una vuelta de página al mayor default privado de la historia argentina, pero con otros dueños que mantienen la identidad de marca, sólo agregándole el adjetivo “nueva”. En ese sentido, Grassi, una de las firmas acreedoras que más se enfrentó con los propietarios históricos durante los 6 años de disputa judicial, finalmente llegó a un entendimiento con trabajadores y ex directivos y avanza con la operatoria para que Vicentin recupere el dinamismo que la hizo crecer durante décadas. La clave, más allá de todo, será seguir cubriendo los pagos a los 1700 acreedores, desde productores a bancos, a los cuales Vicentin les quedó debiendo US$1.350 millones. En función de las quitas previstas, en enero se dio el primer paso con 600 acreedores de las categorías A2 y A3, que son los que acordaron abastecimiento directo con anticipo financiero, es decir los que entregaban soja y recibían un pago anticipado, de hasta 25.000 dólares. En ese caso, en vez de 10 dólares por tonelada como plus, debido a ese pago anticipado, reciben 7 dólares por tonelada y la recuperación del valor planteada es de hasta el 140% de la acreencia. En cuanto a los fideicomisos con entrega de mercadería, que representan acreencias por encima de los U$S 140.000.000 y nuclean a más de 900 acreedores, se comenzó a cumplir con los compromisos. Y en el contexto general de pagos totales por US$ 300 millones, que se deberían ir cancelando a lo largo de 10 años, este mes se realizó el primer pago, a los acreedores de la categoría A1, que optaron por la opción de abastecimiento de granos e incluye un plus sobre el precio actual de mercado para el producto entregado, que les permitiría recuperar hasta el 200% de sus acreencias. Source link Navegación de entradas ANSES: mujeres de 50 años y hombres de 55 pueden sumarse al plan de pagos para jubilarse