La localidad correntina de Itatí está conmocionada por la muerte en una adolescente que viajaba como acompañante en una moto que se despistó cuando la conductora intentó atender un llamado. Apenas unos minutos antes, Daiana Luján Rojas había apagado las velitas en el día de su cumpleaños 16, cuando una amiga la invitó a dar unas vueltas antes de ir a dormir. El trágico accidente ocurrió este domingo, pasadas las 22.30, sobre la calle Fray Juan de Gamarra, casi Obispo Luis María Niella, muy cerca de la Basílica de Itatí. Daiana y Romina retornaban de la Costanera a alta velocidad en una motocicleta de baja cilindrada. La conductora perdió el control al querer atender un llamado telefónico de su mamá, que trabaja en un local gastronómico de la ciudad. La moto dio contra el cordón cuneta, Daiana salió despedida e impactó contra una parrilla metálica ubicada sobre la vereda. Ninguna de las dos llevaba casco, algo habitual en Itatí. Daiana falleció en el lugar, antes que llegara la ambulancia del hospital; mientras que la conductora sufrió lesiones leves. “Venían derecho, es inexplicable lo que les sucedió”, sostiene, desconsolada, Mirian Lugo, tía y madrina de Daiana. La muerte de la adolescente paralizó a la pequeña localidad que está recostada sobre el río Paraná y es el centro de peregrinación de todo el noreste argentino. Este lunes por la mañana el desfile de vecinos fue incesante por la sala velatoria y por la tarde, los estudiantes de la Escuela Parroquial Obispo Luis María Niella realizaron un cordón de honor frente a la basílica para darle el último adiós. Daiana era la segunda de cuatro hermanos y a fines de 2025 había sido mamá. “El año pasado se descompensó en el colegio y cuando la llevaron al hospital vieron que estaba cursando el tercer mes de embarazo. Su hija nació con seis meses de gestación y estuvo dos meses en neonatología porque era una beba prematura extrema”, contaron familiares de la adolescente. Con el apoyo del colegio, Daiana pudo acompañar el proceso de internación de su hijita y luego, con apoyo de docentes particulares, se puso al día con sus estudios. Este año finalizaba la secundaria y a algunos allegados les había adelantado que quería convertirse en oficial de Policía, carrera que cursa su hermano mayor. Para la familia de Daiana el fin de semana había sido especial. El sábado a la noche festejaron el cumpleaños de uno de sus hermanos menores, Danilo. Y apenas el reloj marcó la medianoche, los saludos fueron para ella. Hincha de Boca, Daiana era buena alumna, muy reservada y tenía un círculo de amistades acotado. Las tardes las pasaba en el polideportivo practicando cestoball. Integraba el equipo sub 17 del Club de Pesca de Itatí y estaba federada. “Era una chica muy seria, de carácter fuerte”, la recordó Ana María, su entrenadora. “La conocí cuando empezó el secundario en la Escuela Parroquial. Ahí practicábamos handball. Ella era una muy buena arquera”, contó. “Estamos muy golpeados por lo que pasó. Este fin de semana tenemos partido y nos dieron la posibilidad de postergarlo, pero sus compañeras de equipo decidieron salir a competir porque eso le hubiera gustado a ella”, sostuvo la docente de educación física y entrenadora. Daiana había sido una de las jugadoras destacadas cuando obtuvieron el primer título provincial. “Yo la vi el domingo a la tarde en el polideportivo porque fue a ver un partido de handball con sus amigas. La saludé a la distancia y me dije mañana le doy un beso…pero ya no tuve oportunidad”, se lamentó. Mirian, su tía materna, busca consuelo en su profunda fe. Y en su cabeza todavía retumba el llamado que le hicieron los agentes municipales de tránsito para avisarle que su sobrina había sufrido un grave accidente. “Yo la llamo a mi hermana y me dijo que estaba cuidado a la bebé de Daiana mientras ella festejaba el cumpleaños. No sabia que había salido a dar una vuelta en moto con su amiga”, reveló. Fue un primo de la adolescente, oficial de Policía, quien le confirmó a la familia que Daiana murió a causa del despiste. “Ellas ya estaban volviendo a la casa cuando tuvieron el accidente. Un ratito antes las habían visto en la costanera”, contó Mirian. La mujer admite que la muerte de su sobrina fue a causa de una combinación de factores: alta velocidad y la ausencia de cascos protectores. “Ella salió despedida y murió por un golpe en la cabeza”, admitió. Por su parte, Silvia y Fernando, los padres de Daiana, buscan reconstruirse y se aferran a su pequeña nieta para superar el dolor. Source link Navegación de entradas Quería contrabandear álbumes y figuritas del Mundial, pero se emborrachó, intentó evadir un control de Gendarmería y terminó volcado Femicidio de Margarita Gutiérrez: detuvieron a uno de los hijos de la docente asesinada en Mendoza