Luis Caputo dijo este martes que “sobran dólares” en la economía. El ministro expuso otra vez (lo hizo la semana pasada) un gráfico donde una línea punteada muestra que, de sostenerse el actual ritmo de compras, a fin de año acumularía una cifra que más que duplicaría el compromiso con el FMI de US$ 10.000 millones en 2026. Acto seguido especuló con que sería entre US$ 10.000 millones y US$ 17.000 millones. El Banco Central quedó ahora al borde de cumplir la meta y el mercado ya hace cuentas con la especulación de Caputo (nota al pie de página: el ministro había adelantado una cifra parecida el 4 de diciembre último). El ex ministro de Economía Nicolás Dujovne cree que es posible llegar a US$ 17.000 millones “si la demanda de dinero tracciona”, Fernando Marengo dijo ayer que espera US$ 18.000 millones y la economista Marina Dal Poggetto escribió en su informe de esta semana que al Gobierno “le salen dólares por las orejas” y que “el Central aceleró la compra de divisas luego de aumentar el ritmo”. Un tema clave para Javier Milei son los pesos que se inyecten a la economía a cambio de los dólares que acumula el Banco Central. Para el Presidente se trata casi de una obsesión. ¿Dónde irán a parar esos pesos, máxime ahora que se espera para mayo y junio una tasa de inflación más baja? Según Eco Go podría dar 2,4% y 2,2% respectivamente. FM&A habla de abajo del 2%. Milei le dijo a Santiago Bausili en la Argentina Week: “Preparáte te van a salir dólares por las orejas” y que tuviera cuidado sobre qué hacía con los pesos porque si el Banco Central compra divisas e inyecta pesos que no son demandados, la inflación rebrotaría. Podría decirse que Milei la vio. Como si esta fuera poco, el Presidente no está a favor de emitir deuda para absorber esos pesos con lo cual la única condición que él admite para dejar más dinero en la calle es que la demanda de dinero resurja y la economía se remonetice. “Que no se vaya a la inflación, por favor. O sea, cuidado cómo los comprás. Ya saben que si fuera por mí….”. Ahora Milei estaría dispuesto a admitir una desinflación más lenta que la que imaginaba meses atrás. Y comprar protección de un turbulencia futura (reservas). El Gobierno argumenta con que es mejor crear los colchones aunque vaya en detrimento de una tasa de inflación más alta a la esperada pero que aún así, según dijo ayer Caputo, desciende más rápido que la de otras experiencias de desinflación (citó un paper de Guido Sandleris). Puede no cambiarle mucho la vida a alguien que la inflación mensual sea 1% o 2% el año próximo, pero sí en cambio que el dólar pegue un salto. “En ese sentido sería muy bueno entrar a 2027 mostrando que el financiamiento está normalizado y que 2027 está prefinanciado”, dice un veterano de las finanzas. “Más reservas, acceso al mercado, prefinanciamiento, tipo de cambio a cierta distancia del techo, y poder de fuego marcarían una diferencia importante en lo económico para llegar a las elecciones. Pienso en después del Mundial como un posible momento en que Caputo decida volver al mercado”. Esta semana o incluso este miércoles podrían concretarse dos noticias financieras positivas para Argentina: cumplir la meta de compra de dólares con el FMI y que el riesgo país llegue al mínimo de la era Milei (484 puntos básicos y este martes cerró en 488 puntos). Ambas están ligadas. Incluso el FMI lo explicó bien claro: la acumulación de reservas netas debiera superar los US$ 8.000 millones de meta porque resulta conveniente “reconstruir amortiguadores que generan la capacidad de administrar shocks” y “aprovechar la ventana de oportunidad para recomponer reservas”. Un informe de la consultora Empiria señala que “según las métricas del FMI la Argentina tiene el 40% del nivel de reservas que le correspondería para mitigar shocks. Es decir, las reservas brutas deberían alcanzar US$ 100.000 millones para cumplir los umbrales del Fondo. Hoy son menores”. Actualmente son US$ 48.427 millones. El regreso a los mercados podría ocurrir ya sea porque siga bajando el riesgo país argentino o porque descienda la tasa de interés en Estados Unidos por el final de la guerra en Medio Oriente. Además la Argentina sorteó el shock petrolero: su deuda hoy rinde menos que antes del conflicto y eso es un dato positivo. Caputo, mientras tanto, explica por qué no salió todavía al mercado. Ayer lo hizo en el IAEF: “Las empresas se están financiando en el mercado internacional más barato que nosotros y es la razón por la que no vamos -argumentó Caputo-, queremos refinanciar la deuda a la tasa más baja posible, no tiene sentido hacerlo al 9,5% si podemos pagar 6,5% vía otros mecanismos como estamos haciéndolo con emisiones locales y vía organismos multilaterales ¿cuál sería el sentido pagar más? Es un error decir que tenemos que salir al mercado para probar que tenemos financiamiento”. Lo que el ministro no cuenta es que el organismo apuntó en su reporte de la semana pasada que es recomendable que el país reduzca su exposición en los organismos (el Fondo, básicamente). Además, financiarse a través del dólar MEP mientras haya cepo es arriesgado de cara a 2027 e insostenible si se piensa en algún momento en liberalizar más el régimen cambiario como sugiere el propio FMI. Por último, el organismo señaló que el precio del dólar debería ser más flexible. El nivel tipo de cambio real se encuentra apreciado entre 9% y 20% “equivalente a un tipo de cambio de $ 1.700 a precios de hoy”, dice Empiria. Con lo cual el dólar también busca acomodarse más cerca del techo de la banda para ganar capacidad de amortiguación de las turbulencias que, como dijo JP Morgan, serán “inevitables”. Source link Navegación de entradas Luis Caputo dijo que el Gobierno enviará un nuevo proyecto para que los dólares salgan del colchón Empresarios discutirán el impacto de la IA en el mundo laboral y el rol de las empresas