El Gobierno y los bancos vienen resistiendo una ofensiva silenciosa que se incuba en el Congreso para regular al sistema financiero y las plataformas digitales. Se trata de 30 proyectos, la mitad de ellos presentados este año, que buscan llevar alivio a las familias endeudadas con topes en las tasas, planes de hasta 36 cuotas e impuestos a los bancos, entre otras medidas. En una cámara bancaria encendieron el alerta hace dos semanas, cuando la oposición intentó convocar a una sesión especial el 20 mayo en Diputados para tratar el pelotón de iniciativas, 16 de las cuales tienen giro a la Comisión de Defensa del Consumidor, del Usuario y de la Competencia. La avanzada fracasó por falta de quórum, pero bastó para acelerar el lobby subterráneo de los bancos. “Lo que más preocupa es que se impongan condiciones hacia atrás en los contratos por ley, en lugar de resolverse cada caso por separado”, dijo el lobbista de un grupo de bancos, donde aseguran que el 40% de los créditos en problemas ya se están refinanciando y que su mayor temor es que a partir de la discusión legislativa los clientes empiecen a pedir mecanismos de alivio financiero o aumenten los fraudes. Las iniciativas contemplan mecanismos para relajar las deudas de familias y empresas con facilidades de pago a tres años, condonaciones y tasas subsidiadas. También alientan la reestructuración de deudas para quienes tomaron créditos UVA, mayores controles al sistema financiero y el retorno de los créditos de ANSeS, financiados con impuestos a los bancos y las plataformas financieras. Según un relevamiento de 1816 con datos del Banco Central, la demora en la cancelación de préstamos bancarios a las familias volvió a crecer en abril y alcanzó un nuevo récord al ubicarse en 12%, 0,5 puntos porcentuales por encima de marzo. Son 5,3 millones de personas con al menos un crédito irregular. En tanto, el incumplimiento en los hogares con entidades no financieras subió al 31,5% de los clientes. En ese marco, el sector financiero se contactó con legisladores de la comisión a cargo de los proyectos sobre mora, encabezada por Hugo Yasky (Unión por la Patria). “Los bancos pidieron reunión, pero todavía no se concretó porque no hicieron llegar la solicitud por correo, estamos tratando de reunificar los proyectos en uno o dos”, confirmó el diputado. Con La Libertad Avanza, también hay diálogo. Si bien los banqueros todavía no ven que la campaña de “desendeudamiento familiar” reúna voluntades suficientes, la danza de negociaciones en marcha para unificar los proyectos les resultan inquietantes. Siguen con atención el rumbo que puede tomar la coalición involuntaria del kirchnerismo, el peronismo federal, radicales, exPRO, la Coalición Cívica, exmiembros de La Libertad Avanza y la izquierda. Las otras puertas que fueron a golpear son las del Banco Central. En contactos reservados, le pidieron al equipo de Santiago Bausili que reduzca la periodicidad con la que se difunden los datos de la central de deudores, de donde surge el nivel de mora. El sistema califica a los clientes en una escala del 1 al 5 (donde 1 es el estado ideal y 5 el más crítico), con un lapso de al menos dos meses. “La idea es que el tipo que sacó un crédito sepa su situación antes, el Banco Central está de acuerdo, pero para eso los bancos tienen que ofrecerle su base de datos“, explicó una fuente vinculada a la banca privada, mientras que cerca de los bancos públicos desecharon la posibilidad por considerar que no hay un riesgo sistémico. Desde la autoridad monetaria, no respondieron si evaluaban esa posibilidad. La última vez que el BCRA tomó medidas fue durante la pandemia en 2020, cuando extendió 60 días los plazos de mora para las clasificaciones crediticias y suspendió en forma temporal la recategorización obligatoria más estricta. Aunque el nivel de endeudamiento actual es superior al de la crisis sanitaria global, el Central insistió estos días en que la mora tocó un pico. En los bancos, creen que bajará en junio. La reacción de Luis Caputo fue ambigua. Primero, responsabilizó a los deudores que “tomaron créditos a tasas muy altas apostando a que la inflación licuaría sus pasivos”. Luego, reveló que pidió a los bancos privados que refinancien a algunos morosos. Y por último, bajo su órbita, se sumó la “asistencia” del Banco Nación, con un costo financiero total de hasta el 9% mensual, casi cuatro veces la inflación. El Gobierno optó por eludir el Congreso por temor a que una eventual regulación demore aún más la recuperación de la actividad. Si el Congreso fijara tasas, los bancos ya la advirtieron que encarecerán el crédito. Y con tasas reales más altas para prestar, la reactivación seguirá postergándose. En mayo, por caso, el crédito en pesos al sector privado volvió a caer en por la mora y el endurecimiento de los requisitos. Source link Navegación de entradas Dólar blue hoy: a cuánto cotiza este viernes 05 de junio Ethereum hoy: cotización y precio del ETH este viernes 5 de junio de 2026