El agudo olfato de Gretel: la perra labradora que encontró la pista de 58 kilos de cocaína enterrados en un jardín

El hombre, de 41 años y oriundo de Roldan (Santa Fe), no estaba en los cálculos de nadie. Incluso no tenía antecedentes penales. Sin embargo, tras el secuestro de 320 kilos de cocaína en una avioneta -el 12 de mayo pasado-, su Ford EcoSport gris comenzó a aparecer en todos los seguimientos. Fue filmada y fotografiada en los lugares clave del caso.

Donde estaban los hermanos Santiago y Juan Cruz Borras (narcos poderosos en la zona) aparecía Flavio Gabriel Batista (41) con la EcoSport (sin la clásica rueda de auxilio en la parte de atrás). Así fue como, por orden de la Justicia Federal, el lunes a la noche Gendarmería allanó tres casas Roldan donde solía parar. Y en una de ellas apareció la camioneta gris. En el operativo él también cayo preso y este jueves será la audiencia imputativa.

El vehículo estaba vacío pero, entonces, entró en juego Gretel, una de las perras de la División Canes que, ya en mayo de 2023, había salido en los diarios locales por haber detectado 50 kilos de cocaína en un auto durante un control sobre la Ruta 34, en el municipio de Totoras.

En esta oportunidad la labradora -que tiene 10 años y fue adiestrada en Campo de Mayo- primero dio unas vueltas en el garaje, moviendo la cola, pero cuando estuvo bien colocado el hocico a la altura del baúl de la EcoSport comenzó a rasguñar con fuerza la patente. Conclusión: en ese auto se había transportado cocaína, solo hacia falta encontrarla.

Eso tampoco llevo mucho tiempo. En la casa de la mamá de Batista había un patio trasero cuya tierra había sido removida. Se notaba a simple vista. Incluso habían dejado una pala apoyada en el paredón. Hicieron falta apenas unas paladas para que salieran a la superficie unos 50 panes de cocaína. Su peso final fue de exactamente 58 kilos 823 gramos.

Los panes estaban envueltos en plástico verde y llevaban el bajo relieve NY ( por la Ciudad de Nueva York). Como la droga de la avioneta secuestrada el 12 de mayo tenía idénticas características una hipótesis es que ese día los narcos pudieron rescatar algo de la carga antes de huir. En su escape atropellaron a un gendarme, que quedó gravemente herido.

La investigación de la Justicia federal y de la Gendarmería lo acorraló y Batista cayó este lunes a la noche en medio de un gran disgusto familiar. Cuando los Gendarmes encontraron a la casa de la madre, la mujer se desmayó en pleno operativo.

Según la investigación, Batista responde al liderazgo de dos hermanos rosarinos, los Borras, ya detenidos en el caso.

Casi sobre la medianoche del miércoles 13 de mayo, escondidos en la ciudad de Funes (a unos 15 kilómetros de Rosario), refugiados en lo de una novia y sin disparar un solo tiro. Así fueron capturados por Gendarmería los hermanos rosarinos Santiago Emmanuel Borras (35) y Juan Cruz Borras (27), quienes tenían orden de captura.

A ellos se los acusa de ser los jefes de la banda para que trabajaba el ahora detenido, Batista.

Los fiscales de la Procuraduría de Narcocriminalidad (Procunar) Matías Scilabra, Diego Iglesias y Santiago Alberdi los imputaron por dos cargamentos de cocaína: 62 kilos decomisados hace siete meses en Arequito en un avión boliviano y 320 kilos encontrados el martes 12 de mayo en una aeronave que aterrizó en un campo de Villa Eloísa, una localidad ubicada a solo 40 kilómetros de Arequito.

En un principio se pensó que detrás de esta droga estaba el capo narco rosarino Brian “Patoruzek” Bilbao (48). Pero una investigación a cargo de la Procunar y el juez Eduardo Rodríguez De Cruz descubrió que no.

En realidad, ese avión -cuya chapa patente se repetía en varios casos- pertenecía a los hermanos Borras. El mayor tenía una condena unificada a cuatro años que vencía en 2029 y por la que debía estar en arresto domiciliario. El menor aparece relacionado comercialmente con “servicios portuarios”.

Como Bilbao, los Borras son rosarinos, se nutren de los productores de cocaína bolivianos y prestan logística a las bandas narco internacionales que sacan la droga de Argentina rumbo a Europa. Batista, detenido este martes en Roldán, era parte de su aparato.

Los Borras no trabajan para Bilbao, sino que tenían su propia “PYME” directamente relacionada con el contrabando narco a través de los puertos de la provincia de Buenos Aires.

Siguiendo la pista de los Borras fue que, en mayo, Gendarmería llegó a un campo de la zona de Villa Eloísa. Cuando los descubrieron, los narcos comenzaron a disparar contra los gendarmes y uno de los agentes que participaba del operativo fue atropellado por uno de los autos de los traficantes, en las inmediaciones de la ruta 178.

En la aeronave se secuestraron 300 bultos que contenían 320 kilos de cocaína. Los Borras -que estaban en tierra esperando la droga- lograron escapar, aunque la Gendarmería logró detener a dos bolivianos (el piloto y su acompañante) cuando llegaron caminando a un campo a pedir agua. Luego les siguieron la pista a Funes, y no se equivocaron. Allí cayeron los hermanos. Pero la investigación siguió.

El auto en el que iban fue abandonado luego en Roldán, a pocas cuadras de la casa de Batista. Los seguimientos y el análisis de los movimientos de su teléfono celular terminaron por delatarlo. Y a su mamá también.



Source link

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *