Como previeron el Gobierno y las consultoras privadas, la inflación se desaceleró en mayo y fue de 2,1%, informó este jueves el Indec. Tras la marca de 2,6% de abril, es la segunda baja consecutiva luego de 10 meses de suba y se espera que se perfore pronto el piso de 2% mensual, lo que sucedió por última vez en agosto de 2025, cuando dio 1,9%.

De esa manera, en los primeros cinco meses de 2026, el IPC acumuló un alza de 14,7%, en tanto que la inflación interanual avanzó 33,2%.

Pese a la complejidad política por la crisis que envuelve a Manuel Adorni, es una buena semana para el Gobierno en términos ecónimos. El dato de inflación se conoce luego de que, este miércoles, hubo otra buena noticia en el frente financiero, con la mejora de la calificación de la deuda argentina, lo que puede allanar el camino para la entrada de más fondos de inversión internacionales y que este jueves provocó una baja del riesgo país, que rompió el piso de los 444 puntos.

Javier Milei festejó en X minutos después de que el Indec difundió la publicación.“ VAAAAAAAAMOOOOOO TOTO. Inflación al consumidor 2,1%, mientras la núcleo logra quebrar el 2%, cayendo al 1,9%”, escribió el Presidente.

A su vez, en un posteo, Luis Caputo repasó los principales puntos y agregó que la media móvil de tres meses de la inflación, cuya evolución permite analizar el proceso de desinflación suavizando la volatilidad intermensual, disminuyó por segundo mes consecutivo.

Aunque el dato se ubicó dos décimas por debajo del consenso general de los analistas, que estimaron que se ubicaría en torno a 2,3%, este mes consolidó el sendero descendente que se retomó con el IPC pasado, luego de que la tendencia a la baja se había interrumpido a mediados de 2025.

A su vez, el dato está en línea con la desaceleración que presentó el Índice de mayo de la Ciudad de Buenos Aires, que se conoció el lunes y dio 2,1%, cuatro décimas menos que en abril.

En el IPC nacional, la división con el mayor incremento mensual fueComunicación’ (3,4%); seguida por ‘Educación‘ (2,9%). En el otro extremo, las de menor variación fueron ‘Prendas de vestir y calzado‘ (0,3%) y ‘Bebidas alcohólicas y tabaco‘ (0,8%).

La inflación núcleo explica en parte el dato: el índice que excluye precios regulados y estacionales rompió el piso de 2%, y registró 1,9%, cuatro décimas menos que en abril (2,3%). Fue el nivel más bajo en ocho meses, en buena medida, por la estabilidad cambiaria y las paritarias.

En el resultado de mayo influyeron también otros factores. Por un lado, los aumentos que quedaron en suspenso de las naftas, por la renovación por un mes más del buffer, el ‘amortiguador, que a principios de abril dispuso YPF para mantener estables los valores en los surtidores en medio de la extensión de la guerra en Medio Oriente y que originalmente vencía el 15 de mayo.

Por otra parte, impactaron los aumentos contenidos en los alimentos. Aunque la categoría se movió por encima del promedio general, 2,5%, hubo bajas de precios en cortes de carne y frutas, que habían aumentado las semanas previas. Por ejemplo, el limón bajó 25%, la naranja 24%; los huevos, 1,4%; el asado, 1,6%; y el cuadril, 0,8%.

En ese sentido, tanto grandes cadenas de supermercados como mayoristas habían anticipado que, salvo algunas excepciones, en mayo prácticamente no hubo nuevas listas de precios de los proveedores.

Reconocieron que, por las ventas planchadas aún, fueron pocos los que les informaron aumentos y que, en su mayoría, fueron los casos de los que vienen aplicando ajustes trimestrales.

Recibieron como una buena noticia la renovación del acuerdo de estabilización de precios por parte de YPF, porque implica amortiguar, aunque sea temporalmente, los costos logísticos, en un contexto en el que la suba del precio internacional del barril de petróleo no afloja, lo que les significa un alivio en medio del alza de sus costos operativos.





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