La negociación salarial entre las empresas aceiteras y los sindicatos volvió a mostrar escasos avances y mantiene en vilo al principal complejo exportador del país. Este miércoles, representantes de la industria y de los gremios mantuvieron una nueva reunión en Rosario con el objetivo de acercar posiciones, aunque el encuentro concluyó sin acuerdo. Desde la Cámara de la Industria Aceitera de la República Argentina (Ciara) señalaron que la intención era “abrir una negociación salarial basada en una actualización mensual de los salarios de acuerdo con la inflación informada por el Indec”. Según la entidad, los haberes ya acumulan una mejora cercana al 14% desde enero y la propuesta apunta a garantizar que los trabajadores no pierdan poder adquisitivo en adelante. Sin embargo, la cámara empresaria afirmó que no logró convencer a los dirigentes sindicales de abandonar “propuestas con efectos políticos nacionales contra el Gobierno”, por lo que las conversaciones no registraron avances. En ese contexto, las empresas depositaron sus expectativas en la próxima audiencia prevista para el martes en la Secretaría de Trabajo, donde esperan que los sindicatos acepten y firmen la oferta presentada por la industria. La falta de acuerdo se produce luego del fracaso de la audiencia convocada el lunes por la Secretaría de Trabajo a pedido de Ciara, cuando la entidad informó que “los sindicatos no aceptaron las propuestas de la industria de actualizar salarios en base al índice mensual de precios que publica el Indec“. La posición empresaria es que la recomposición salarial otorgada desde comienzos de año alcanza el 13,8%, mientras que la inflación acumulada se ubicó en 14,7%, por lo que la diferencia actual sería inferior al 1%. A partir de allí, proponen aplicar ajustes mensuales automáticos según la evolución del Índice de Precios al Consumidor. En un comunicado difundido antes de la audiencia, Ciara sostuvo que “nadie pierde su poder de compra y de vida”, al señalar que los salarios promedio del sector rondan los 4,8 millones de pesos mensuales. Además, advirtió que una eventual medida de fuerza terminaría perjudicando los ingresos de los trabajadores, estimando una pérdida de unos 160.000 pesos por día de paro. Los sindicatos, por su parte, mantienen una visión opuesta. Tanto la Federación de Trabajadores del Complejo Industrial Oleaginoso, Desmotadores de Algodón y Afines (FTCIODyARA) como el Sindicato de Obreros y Empleados Aceiteros de San Lorenzo (SOEA) recuerdan que en la paritaria del año pasado se había establecido una revisión entre fines de abril y comienzos de mayo para evaluar el impacto de las variables económicas sobre el salario. Según los gremios, las empresas —beneficiadas por una reducción temporal de los derechos de exportación que, aseguran, les significó ingresos adicionales por unos 3.740 millones de dólares— ofrecieron “0% de aumento para mayo”, situación que motivó el anuncio de una huelga nacional por tiempo indeterminado a fines de mayo. Aquella medida de fuerza quedó suspendida por la conciliación obligatoria dictada por el Gobierno, cuyo vencimiento estaba previsto para este jueves. Sin embargo, en el sector empresario consideran probable que la Secretaría de Trabajo haga uso de sus facultades y extienda la conciliación por una semana más, hasta el 25 de junio, con el propósito de mantener abiertas las negociaciones y evitar un conflicto que podría afectar el normal funcionamiento de las plantas aceiteras y de los puertos exportadores. De esta manera, la pulseada salarial continúa abierta. Las empresas insisten en que la indexación mensual por inflación es la única alternativa viable, mientras que los sindicatos reclaman una recomposición que contemple la evolución de las variables económicas y las ganancias extraordinarias obtenidas por el sector. La próxima audiencia será clave para determinar si ambas partes logran acercar posiciones o si el conflicto vuelve a escalar. Source link Navegación de entradas Dólar CCL hoy: a cuánto cotiza este jueves 18 de junio La mayor bodega de la Argentina ahora también venderá el vermut más consumido en el país, tras su cambio de dueño