Irán rechazó las declaraciones del presidente Donald Trump según las cuales permitirá el acceso de inspectores de la Agencia Internacional de Energía Atómica a sus principales instalaciones nucleares bombardeadas durante la reciente guerra con Israel y Estados Unidos. La contundente desmentida revela un nuevo foco de tensión que amenaza con complicar las negociaciones para poner fin al conflicto regional.

Como suele hacerlo a través de la red Truth Social, el líder de la Casa Blanca aseguró que Teherán había aceptado “plena y completamente” el regreso de los inspectores nucleares de la agencia dirigida por el argentino Rafael Grossi. Luego del acuerdo firmado por los dos países para poner fin a la guerra en Oriente Medio, las dos capitales negocian cuestiones cruciales, como el futuro del plan nuclear de Teherán.

Trump dijo que las conversaciones técnicas, desarrolladas en los últimos días en Suiza “van bien” y que “Irán ha aceptado plena y completamente inspecciones nucleares del más alto nivel durante un largo período de tiempo (¡¡¡Infinito!!!). Esto garantizará la ‘Honestidad Nuclear’”. En otro párrafo en su red social, el presidente dijo que “sobre la base de ésta y otras concesiones importantes que está haciendo Irán, he acordado permitir que el estrecho de Ormuz permanezca ABIERTO, sin ningún otro bloqueo naval”, añadió.

El tránsito por el estrecho de Ormuz, una vía fluvial vital para la exportación de petróleo y gas, ha sido un importante punto de fricción durante la guerra desatada a fines de febrero, que sacudió la economía mundial. Y según anunciaron ayer Irán y Omán, dos estados ribereños, se disponen a trabajar para imponer el pago de alguna clase de peaje o tarifa, algo que no existía antes de la guerra (ver aparte).

Pero poco antes del mensaje de Trump, Irán afirmó que no tiene intención de permitir que la agencia atómica de la ONU (la OIEA) inspeccione sus sitios nucleares bombardeados por fuerzas estadounidenses e israelíes el año pasado. La magnitud exacta de los daños aún se desconoce y Teherán invoca cuestiones de seguridad para negar el acceso a estas instalaciones.

Preguntado por el desmentido iraní durante una rueda de prensa, Trump reafirmó que los inspectores de la OIEA se desplazarán al terreno “a su debido tiempo”. Luego agregó: “Ellos (los iraníes) se equivocan. Nos lo dijeron en privado, y contamos con un nivel de inspecciones del 100%. Y si ellos tuvieran razón, cancelaría las reuniones de inmediato”, declaró.

Persiste la duda sobre el estado de las reservas de uranio altamente enriquecido de Teherán, un motivo de choque con Washington. Irán siempre ha negado querer dotarse de la bomba atómica, al tiempo que se mantiene inflexible en su derecho a desarrollar una industria nuclear civil y completa.

La OIEA no ha respondido a solicitudes de comentarios sobre su posible participación. La agencia ha entrado y salido de Irán desde la guerra de 12 días de Israel en 2025, pero no se le ha concedido acceso a los sitios de enriquecimiento bombardeados que Estados Unidos atacó en su ofensiva.

El régimen teocrático también negó los anuncios de Trump y de su vice, JDVance, respecto a que el dinero iraní que sea liberado en cuentas occidentales será usado para comprar maíz, trigo y soja de EE.UU. “Resulta curioso que la filosofía y el objetivo de la guerra, que era la destrucción de la civilización iraní y el colapso de Irán, se haya convertido en enriquecer a los agricultores estadounidenses”, declaró el vocero de la cancillería iraní.

En tanto, EE.UU., Irán y otros países del Golfo, junto con representantes de la industria marítima, ejecutan un plan para evacuar a 11.000 tripulantes varados en barcos anclados en Ormuz, según el jefe de la Organización Marítima Internacional, Arsenio Domínguez. “Hemos obtenido las garantías de seguridad necesarias y hemos verificado las condiciones para una navegación segura con el fin de apoyar estas operaciones”, aseguró.

La organización sostuvo a su vez que el traslado de los barcos se hará gradualmente para evitar cualquier riesgo de colisión. La empresa de datos y análisis Kpler confirmó que 39 barcos cruzaron por el estrecho el último lunes, después de unas 92 travesías entre el viernes y el domingo. Antes de la guerra, aproximadamente 100 barcos al día cruzaban por el estrecho.



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