En su momento político más agónico desde que llegó al Palacio de la Moncloa en 2018, Pedro Sánchez defendió este miércoles en el Congreso su modo de gestionar los casos de corrupción en el PSOE que él lidera, negó la financiación ilegal de su partido y confirmó que no piensa renunciar. La oposición le reclamó un adelanto electoral, el Partido Popular (PP) volvió a amenazar con una posible moción de censura y algunos de los grupos políticos que apoyaron la última reelección de Sánchez le recordaron que “ha perdido la mayoría parlamentaria”. Antes de escucharlos, el jefe del gobierno había admitido que los españoles asisten a una “maraña judicial” que enturbia la opinión pública. Sin embargo, Pedro Sánchez fue claro: “La pregunta no es si vamos a continuar. La pregunta es: ¿Cómo no vamos a continuar?”. El líder de la oposición, Alberto Núñez Feijóo, muestra en el Parlamento los delitos que se adjudican al PSOE de Pedro Sánchez. Foto: Cézaro De Luca “Jamás conocí ni hubiera tolerado ninguna de estas prácticas”, dijo el jefe del gobierno respecto de la trama que, desde dentro del PSOE, habría intentado desprestigiar a jueces, fiscales y agentes que investigaran al gobierno o a dirigentes de su partido. Mentiras, rumores y confusión “Soy plenamente consciente de que en estas últimas semanas el debate público ha sido contaminado por un reguero de noticias judiciales, noticias que se suceden en nuestras pantallas, mezclándose con rumores, con medias verdades, con bulos (mentiras), provocando en consecuencia una legítima preocupación y una confusión razonable en la ciudadanía”, admitió el presidente. Pero negó la existencia de una “corrupción generalizada”. El lunes se conoció la sentencia del juicio a su ex ministro de Transportes, José Luis Abalos. Abalos, quien también fue mano derecha de Sánchez y secretario de organización del PSOE, fue condenado a 24 años de prisión por haber cobrado coimas en la compra de barbijos durante la pandemia. El Tribunal Supremo lo sentenció por organización criminal, cohecho, malversación y tráfico de influencias. “Desde el gobierno respetamos y acatamos (la sentencia a Abalos), como no puede ser de otra manera, porque estamos convencidos de que en este país, como gran democracia que es, no debe haber ningún espacio para la impunidad de personas corruptas, sean quienes sean”, dijo Sánchez en una intervención que duró media hora. “No vamos a aceptar la corrupción como un hecho consustancial a las organizaciones humanas -subrayó el jefe del gobierno-. Nosotros vamos a seguir trabajando con la ambición de erradicarla del todo.” Y agregó: “Por eso, cuando se descubrieron estos hechos, no dimos un paso a un lado, sino que dimos un paso al frente. Pedí disculpas, expulsamos inmediatamente a los investigados, comparecí ante sus señorías, pusimos al servicio de la Justicia y las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado toda la información requerida, renovamos la dirección del Partido Socialista e impulsamos muchas medidas para reforzar los mecanismos de control, de supervisión y también de prevención contra la corrupción.” Defensa de Rodríguez Zapatero Sereno y en saco y camisa -sin la formalidad de la corbata que suele lucir para las sesiones parlamentarias-, Pedro Sánchez reiteró, desde el estrado del hemiciclo, su apoyo al ex presidente socialista, José Luis Rodríguez Zapatero, investigado por presunto tráfico de influencias y lavado de dinero. “En su gobierno no hubo un solo escándalo. Segundo, hace 15 años que no ostenta un cargo público. Tercero, le avala como pocos, la presunción de inocencia”, enumeró Sánchez. “Colabora con la justicia. Ha defendido con gran convicción la legalidad de su actividad privada, como la de tantos expresidentes de gobierno, y esa convicción y su trayectoria política explica la confianza que nos merece, que me merece a mí personalmente”, señaló. El juez que investiga al ex presidente socialista sospecha que Rodríguez Zapatero intercedió para que el gobierno concediera un préstamo estatal a la aerolínea Plus Ultra en tiempos de pandemia, dinero que la compañía habría desviado para lavar ilícitos con oro y petróleo venezolano. En el Congreso, Sánchez aseguró que no piensa renunciar. Foto: Cézaro De Luca “Al gobierno le compete aclarar si hubo trato de favor en el préstamo a una aerolínea llamada Plus Ultra, y la respuesta es clara, rotunda y contundente. No lo hubo”, afirmó Sánchez. “El crédito que se concedió a esa compañía aérea era plenamente legítimo, como lo hicimos con todas las aerolíneas en pleno Covid-19”, enfatizó. Sobre su hermano y su esposa “No voy a usar esta tribuna para reivindicar la inocencia de mi familia”, dijo Pedro Sánchez sobre el juicio que aguarda sentencia a su hermano, David Sánchez, por haber sido contratado en un puesto presuntamente creado a su medida. El presidente habló en el Congreso horas antes de que su esposa, Begoña Gómez, entregue su pasaporte ante el juez que la envía a juicio oral porque sospechar que la primera dama se benefició de ese rol para su carrera profesional. El juez le prohibió la salida del país y la citó para este mismo miércoles para que entregue su pasaporte, como medida cautelar. El magistrado llegó a insinuar que la custodia de la primera dama podría ayudarla a huir de la Justicia. “Sí me gustaría compartir con los ciudadanos y ciudadanas que estén interesados en estos casos recordar cinco hechos que son absolutamente indiscutibles e irrefutables -dijo Sánchez-. Primero, según la propia Guardia Civil, la plaza por la que hoy está siendo juzgado mi hermano fue creada el 10 de octubre de 2016 y fue convocada el 19 de mayo de 2017. Es decir, durante un período en el que yo no tenía ningún cargo en el Partido Socialista y, de hecho, en la segunda fecha no era ni siquiera diputado de estas Cortes.” Respecto de su esposa, sospechada de haber co-dirigido una cátedra en la Universidad Complutense de Madrid por ser la mujer del presidente y de haberse apropiado de un software creado para la cátedra, el jefe del gobierno afirmó: “Mi mujer empezó a trabajar en la Universidad Complutense de Madrid en 2012. Es decir, dos años antes de que yo fuera elegido secretario general del Partido Socialista y seis años antes de ser elegido presidente del gobierno de España”. “Y la cantidad total que mi mujer ingresó por dirigir la cátedra extraordinaria y desarrollar un software asciende a un total de cero euros”, señaló. La crítica de Felipe González Un día antes de la presencia de Pedro Sánchez en el Parlamento para dar explicaciones sobre los casos de corrupción, el ex presidente socialista Felipe González volvió a insistir con que “debería haber convocado elecciones ya”. “Hay un responsabilidad política y yo creo que hay que asumirla”,dijo González en un acto que compartió en Toledo con el presidente autonómico de Castilla-La Mancha, Emiliano García Page, uno de los tres presidentes regionales del PSOE y muy crítico con el jefe del gobierno. “En eso consiste el liderazgo -agregó Felipe González-. El liderazgo no mercenario.” También el rey Felipe VI, en otro evento, calificó el panorama político actual como “oscuro”: “En esa convivencia que nos ofrece la democracia, en su capacidad generadora de consensos y de cooperación, debemos seguir confiando, sobre todo en estos días un tanto oscuros”, admitió el jefe del Estado español. 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