El Departamento de Comercio de Estados Unidos levantó este martes las restricciones sobre todos los modelos de inteligencia artificial de Anthropic, permitiendo que la empresa vuelva a poner en marcha sus tecnologías de IA más poderosas, según una carta del gobierno a la que tuvo acceso The New York Times, dirigida a la compañía.

En la carta el secretario de Comercio, Howard Lutnick, comunica a Anthropic que ya no necesita licencia para las exportaciones o traslados dentro del país de sus modelos de inteligencia artificial Claude Mythos y Claude Fable, revocando así una orden emitida el 12 de junio pasado.

“Anthropic ha tomado medidas en estrecha coordinación con el gobierno de Estados Unidos para afrontar los riesgos asociados a Claude Mythos 5 y Claude Fable 5”, escribió Lutnick.

La medida constituye el capítulo más reciente de la relación a menudo difícil de Anthropic con el gobierno federal y está destinada a atenuar el conflicto entre ambas partes, allanando el camino para que la empresa recupere en gran medida su actividad habitual. Alegando motivos de seguridad nacional, el Departamento de Comercio había ordenado inicialmente que Anthropic suspendiera el acceso de toda persona de ciudadanía extranjera a sus modelos de inteligencia artificial más recientes.

Dicha limitación suscitó interrogantes acerca del grado de intervención que la administración Trump podía ejercer sobre la industria en rápido crecimiento de la inteligencia artificial. También podría haber ocasionado considerables problemas para el desarrollo tecnológico de Anthropic, que, junto con OpenAI, figura entre las compañías de IA más influyentes del mundo. Mythos y Fable, muy eficaces para detectar fallas de seguridad en software, se consideran una mejora significativa respecto a los modelos de IA anteriores.

Las restricciones indican la segunda vez que la administración Trump pone en su mira a Anthropic, cuya sede central está en San Francisco, California. En marzo, al cabo de tensas conversaciones sobre cómo podría utilizarse la inteligencia artificial de Anthropic en conflictos bélicos, el Pentágono calificó a la compañía de riesgo inaceptable para su cadena de abastecimiento, lo que podía limitar su utilización por parte de organismos federales. A raíz de dicha apreciación, Anthropic demandó judicialmente al gobierno federal.

Lutnick levantó los controles a la exportación tras semanas de deliberaciones entre el Departamento de Comercio y la empresa en cuanto a las salvaguardas incorporadas a los modelos de inteligencia artificial. La semana pasada el secretario de Comercio anunció un acuerdo parcial con Anthropic para restablecer el acceso a su modelo Mythos para algunos clientes.

En la carta de este martes Lutnick señala que Anthropic aceptó efectuar determinados pasos que incluyen detectar y abordar de manera proactiva los riesgos de seguridad de sus modelos de IA, trabajar en colaboración con el gobierno de EE.UU. en protocolos y estándares para éstos y para futuros modelos, e informar al gobierno sobre cualquier actividad maliciosa.

Lutnick añadió que el Departamento de Comercio “se reserva el derecho de reconsiderar las decisiones tomadas en esta carta” si Anthropic no cumple con sus compromisos o si cambian las circunstancias.

A través de un comunicado publicado en redes sociales, Anthropic anunció que comenzaría a restablecer el acceso a sus modelos de IA este miércoles.

“Agradecemos a nuestros usuarios su paciencia y a todos los que colaboraron con nosotros en la redistribución de los modelos”, declaró allí la empresa.

Tiempo atrás el presidente Trump había adoptado una postura de no injerencia en lo referente a la industria de la inteligencia artificial, argumentando que la misma debía crecer sin trabas para que Estados Unidos compitiera con China. Sin embargo, en lo que representa su paso más significativo hacia la regulación de esta tecnología, este mes firmó una orden ejecutiva que solicitaba a las empresas tecnológicas permitir voluntariamente que el gobierno supervisara los nuevos modelos de IA antes de lanzarlos al público.

Desde entonces, la administración Trump procedió a regular otras empresas de inteligencia artificial de Silicon Valley, además de Anthropic.

Al presentar una tecnología de IA denominada GPT-5.6 Sol, este mes OpenAI anunció que solo iba a compartirla con aquellas empresas aprobadas por la administración. La semana pasada, Meta —la única gran corporación estadounidense desarrolladora de IA que no ha llegado a un acuerdo para permitir voluntariamente que el gobierno federal su revise sus modelos — fue presionada por la administración para empezar a enviarle sus modelos.

(The New York Times ha demandado a OpenAI y a Microsoft por infracción de derechos de autor sobre contenido informativo relacionado con sistemas de IA. Las dos compañías negaron tales acusaciones.)

De acuerdo con dos personas al corriente de las tratativas, los funcionarios de Trump aún están trabajando en un marco acerca de cómo deben presentar formalmente las empresas nuevos modelos de IA para su revisión y a qué estándares deberían atenerse.

En un mensaje divulgado el martes en redes sociales, Susie Wiles, jefa de Gabinete de la Casa Blanca, expresó su “gratitud a las compañías de diversos sectores de la industria que continúan colaborando estrechamente con la Casa Blanca” para poner en práctica la orden ejecutiva de Trump sobre inteligencia artificial.

“Nuestra prioridad compartida sigue siendo implementar la mejor tecnología de la manera más rápida y segura posible”, comunicó.

Sheera Frenkel, reportera radicada en el Área de la Bahía de San Francisco, cubre cómo afecta la tecnología a la vida cotidiana, centrándose en empresas de redes sociales como Facebook, Instagram, Twitter, TikTok, YouTube, Telegram y WhatsApp.

Ana Swanson cubre temas de comercio y economía internacional para el Times, con sede en Washington. Ejerce el periodismo desde hace más de una década.

Traducción: Román García Azcárate



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