Un escándalo sexual en escuelas primarias, jardines de infantes y guarderías se extiende en Francia. La justicia investiga al menos un centenar de casos y más de 80 de abusos sexuales a niños en París por parte de los monitores o animadores, contratados por la alcaldía, para vigilar a los chicos en los recreos o en las actividades extraescolares. Los acusados no son maestros, sino animadores extraescolares, responsables de actividades extracurriculares que cuidan a los niños, antes y después de clase, y durante los recreos. Menos de uno de cada cinco animadores tiene un puesto fijo y cobra tan solo 12 euros la hora. Son empleados del ayuntamiento, no de las escuelas. No hay un proceso de veto, ni certificado de buena conducta o de antecedentes penales para seleccionarlos. En toda Francia, se han presentado cientos de denuncias de abusos contra estos trabajadores. Pero los juicios o interrogaciones avanzan lentamente. ¿Violación en la guardería? Un niño de cuatro años en París lloraba antes de ir al colegio, se hacía pis y no cantaba alegremente. Finalmente le contó a su madre “un secreto”, que no podía borrar de su memoria. A tan corta edad, el hijo de Jeanne no podía comprender que un miembro del personal supuestamente lo hubiera violado en su guardería pública de París. Emmanuel Gregoire, el alcalde de París, bajo presión. Foto: Reuters Ya hay 15 denuncias por presunta violación contra el mismo hombre, pero nunca se ha celebrado un juicio. Sigue en la nómina del Ayuntamiento de París tras haber sido suspendido, pero no despedido formalmente. Otra madre contó que la bibliotecaria también les enseñó a sus hijas una canción, en la que las invitaba a tocarse como parte de un “juego”. Al día siguiente, Manon y su esposo grabaron el testimonio. En habitaciones separadas, las niñas cantaron exactamente las mismas palabras. Eso ayudó a su caso y la bibliotecaria fue suspendida, pero el proceso ha sido extremadamente lento. Dos años después de que las niñas denunciaran los hechos, se asignó un juez al caso. Pero a sus padres no se les ha informado si sus hijas son consideradas posibles víctimas. Veinte padres han presionado para que se presenten cargos contra la bibliotecaria. Los presuntos abusos se producen en guarderías y escuelas primarias de la capital francesa. Algunos de los niños, de entre tres y diez años, fueron presuntamente encerrados en habitaciones, abusados sexualmente y amenazados con violencia si lo contaban. En vez de suspenderlos, el ayuntamiento de París trasladó a algunos animadores problemáticos a otras escuelas, donde supuestamente abusaron de otros niños. Cien escuelas investigadas en París Un informe encargado por la ciudad en 2015 hizo 50 recomendaciones para prevenir el abuso. Pero sus advertencias fueron ignoradas. Este es un escándalo que crece rápidamente. El domingo 17 de mayo, la fiscalía de París reveló que más de cien escuelas de la capital están siendo investigadas por la brigada criminal, ante la sospecha de abusos sexuales por sus animadores. La situación se considera “de emergencia” debido a las sospechas. En la capital, ningún distrito se libra ya, anunció la fiscalía parisina el domingo, indicando que se han abierto investigaciones en más de cien centros: 84 preescolares, una veintena de escuelas primarias y alrededor de diez guarderías. “Hay un número considerable de casos pendientes en la unidad de investigación criminal. Esto es motivo de alarma”, declaró Laure Beccuau, fiscal de París. Por su parte, el colectivo #MeTooEcole exige una mayor supervisión de los programas extraescolares en todo el país. “Se trata de casos e incidentes extremadamente graves que van más allá de París, ya que es un problema sistémico y nacional. Necesitamos más formación y más personal”, afirma Barka Zerouali, portavoz del colectivo #MeTooEcole. El alcalde bajo presión Emmanuel Grégoire, el último alcalde socialista de París, está bajo presión para abordar el escándalo y ha reconocido un “riesgo sistemático” para los niños. Declaró que 78 personas fueron suspendidas, 31 de ellas bajo sospecha de abuso sexual, entre enero y abril. Los sindicatos afirmaron que la cifra ya superaba las 100. El alcalde lanzó este lunes una “convención ciudadana sobre la protección y el tiempo de los niños en la escuela”. Abogó por una organización “diferente” de las actividades extraescolares, al tiempo que defendió la semana escolar de cuatro días y medio vigente en la capital, en un sector marcado por varios casos de violencia. En París, en el sistema actual, además de los miércoles, las actividades extraescolares se programan los martes y viernes a partir de las 3 de la tarde. El 11 de mayo, los sindicatos que representan al sector convocaron una huelga hasta el 22 de mayo para denunciar las “suspensiones automáticas” que practica el ayuntamiento, en un sector que sufre una “falta crónica de personal”. Grégoire afirmó estar “a favor” de mantener la semana escolar de cuatro días y medio, “en línea con las recomendaciones de los científicos, pero organizada de forma diferente”. Esperará a las conclusiones del congreso antes de finalizar un nuevo horario. Source link Navegación de entradas Bolivia: campesinos se concentran en El Alto para descender a La Paz y exigir la renuncia del presidente