La baja del tipo de cambio desde que comenzó el año encareció los precios argentinos en la comparación internacional y algunos bienes aparecen entre los más altos en relación con un grupo de países de la región y economías desarrolladas.

Una pregunta que aparece de manera recurrente en la economía argentina tiene que ver con si el dólar tiene un precio “adecuado” para su funcionamiento y si requiere, o no, algún reajuste para favorecer a las exportaciones.

El debate sobre un eventual “atraso” cambiario se hizo presente en los últimos meses en el contexto de tranquilidad cambiaria y caída del precio del dólar en lo que va de 2026. Para algunos economistas se trata de un valor bajo e influido por las restricciones que quedan en el mercado cambiario. El Gobierno cuestionó con dureza la postura “devaluadora”.

Existe un indicador “objetivo” de competitividad cambiaria que es el índice de Tipo de Cambio Real Multilateral, que compara al peso con los principales socios comerciales y que elabora el Banco Central. En abril, de acuerdo a la Fundación Mediterránea, el indicador se ubicó 28% por debajo del promedio histórico, aunque por encima del final de la Convertibilidad y de fines de 2015.

De todas formas, no es el único criterio para hacer una comparación de precios internacional. Influyen también los cambios en la política comercial (con la apertura importadora como la que experimentó la economía en los últimos dos años) o tributaria o en la productividad local.

Un informe de la Mediterránea advirtió sobre el deterioro de la competitividad de precios de la Argentina en algunos rubros de consumo en los últimos meses y detectó diferencias marcadas respecto de otros países, especialmente en bienes durables, indumentaria y electrónica.

En qué es cara y en qué es barata la Argentina

El trabajo comparó precios de alimentos, bienes durables y servicios personales en diez países a fines de abril. El muestreo incluye, además de los valores locales, a Brasil, Chile, México, Estados Unidos, Francia, Polonia, Australia, China y Corea del Sur. En alimentos y bebidas, la Argentina apareció más cara en el 47% de los casos relevados.

Según el estudio, Brasil mostró precios más bajos en ocho de los diez productos analizados, mientras que en Chile, México, Polonia y Corea del Sur entre la mitad y el 60% de los bienes resultaron más baratos que en el mercado argentino. La brecha se amplió frente a China, donde el 90% de los productos relevados costaron menos que en la Argentina.

El informe destacó que el país aparece “relativamente caro” en productos como agua mineral y cerveza nacional, aunque mantiene precios más bajos en queso, papas y arroz blanco.

En ese punto, el IERAL (Instituto de Estudios sobre la Realidad Argentina y Latinoamericana, que pertenece la Fundación Mediterránea) vinculó parte de esa diferencia con la elevada productividad agropecuaria local y con la existencia de derechos de exportación, que moderan algunos precios internos de alimentos.

También marcó cambios respecto de la medición de diciembre de 2025. “Los mayores cambios se encuentran en el encarecimiento relativo de la carne vacuna, papas y cerveza”, señaló el documento. En términos generales, los alimentos en la Argentina se encarecieron en dólares hasta 40% en relación a EE.UU, Brasil o Chile. El principal factor fue el aumento de la carne.

Al comparar valores de bienes durables, indumentaria y calzado, el estudio concluyó que la Argentina es el país más caro en el 81% de los productos relevados. Se incluyen autos, motos, electrónicos, ropa y zapatillas, que mostraron precios superiores a los del resto de los países comparados.

“El principal factor es la combinación de protección comercial y elevada carga tributaria interna”, explicó el informe. Entre los elementos que encarecen los productos, mencionó derechos de importación, restricciones cuantitativas y tributos como IVA, Ingresos Brutos e impuestos específicos.

Cuatro productos quedaron entre los más caros de toda la comparación internacional: freidoras de aire, jeans, vestidos y zapatillas. “Si bien se trata de bienes transables, que en principio deberían tener precios similares entre países cuando se expresan en una moneda común, en Argentina los valores resultan generalmente más elevados”, indicó IERAL.

En servicios personales y familiares, la Argentina apareció más cara en el 34% de los casos. El informe detectó diferencias particularmente amplias frente a Brasil y China, donde el país mostró precios superiores en el 80% de los ítems comparados. En contraste, varios servicios continuaron relativamente baratos, como el abono mensual de gimnasio, el boleto de transporte urbano, las expensas y la tarifa de taxi.

El documento también incluyó referencias sobre el tipo de cambio real y el índice Big Mac como indicadores de competitividad. Según IERAL, el índice Big Mac mostró que en enero la hamburguesa costaba US$ 5,5 en la Argentina, apenas 6% por encima del promedio mundial relevado por The Economist y prácticamente en línea con América Latina.

El informe remarcó, sin embargo, la fuerte volatilidad argentina: entre 2000 y 2026 el precio de la Big Mac osciló entre US$ 0,8 y US$ 7,4, el rango más amplio entre todos los países incluidos en el índice.



Source link

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *