El presidente de Rusia, Vladímir Putin, se reunirá con el de China, Xi Jinping, en un viaje de dos días a Beijing la próxima semana, informó el Kremlin el sábado. El anuncio se produce menos de 24 horas después de que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, concluyera su visita de Estado a China, donde también se reunió con Xi para hablar sobre comercio y la guerra de Estados Unidos e Israel con Irán. El Kremlin explicó en un comunicado que el viaje de Putin, previsto para el 19 y 20 de mayo, se programó para coincidir con el 25º aniversario del Tratado de Amistad Sino-Ruso de 2001. Durante el viaje, el líder ruso abordará la manera de “fortalecer aún más la relación global y la cooperación estratégica” entre Moscú y Pekín, según el texto. También abordarán asuntos económicos, agregó. La relación entre China y Rusia se han estrechado en los últimos años, en especial desde el inicio de la invasión a gran escala de Ucrania por parte de Moscú a principios de 2022, que aisló al país en el escenario mundial y amplió su dependencia de Beijing para el comercio debido a las sanciones occidentales. Cuando Putin visitó China en septiembre de 2025, Xi dio la bienvenida calificándolo de “viejo amigo”. Putin se dirigió a Xi tratándolo de “querido amigo”. El líder ruso tiene previsto visitar también China para la cumbre de Cooperación Económica Asia-Pacífico que se celebrará en la ciudad de Shenzhen en noviembre. Trump, quien trató de mediar en la guerra entre Ucrania y Rusia, sin resultados hasta ahora, precedió a Putin en su visita a China. El viaje del jefe de Estado ruso tiene lugar en un momento en el que los esfuerzos diplomáticos para encontrar una salida al conflicto bélico en Ucrania están estancados debido, en particular, a la guerra en Oriente Medio. Una breve tregua negociada bajo los auspicios de Trump pausó los bombardeos masivos lejos del frente, pero los ataques se reanudaron tan pronto como expiró el pasado lunes por la noche. China llama a negociaciones de paz y al respeto de la integridad territorial de todos los países, pero nunca ha condenado a Rusia por su ofensiva militar lanzada en febrero de 2022 en Ucrania. Dice ser una parte neutral en la guerra. Beijing niega proporcionar armas letales a ninguno de los dos bandos y acusa a los países occidentales de prolongar las hostilidades armando a Ucrania. Pero como socio económico de Rusia, China es el principal comprador de combustibles rusos en el mundo, incluidos los productos petroleros, lo que alimenta la máquina de guerra. Antes de la llegada de Trump a China, el presidente ucraniano Volodimir Zelenski le pidió que abordara con Xi de qué forma se puede poner fin a la ofensiva rusa. Trump partió de China el viernes diciendo que había alcanzado acuerdos comerciales “fantásticos”, sin dar muchos detalles. China dijo por su parte que se puso de acuerdo con Trump para entablar una “relación de estabilidad estratégica constructiva”. El ministro de Relaciones Exteriores ruso, Serguéi Lavrov, valoró positivamente la cumbre sino estadounidense, al tiempo que subrayó el carácter privilegiado de los vínculos entre Moscú y Beijing. “Si los acuerdos que han alcanzado o alcanzarán Beijing y Washington responden a los intereses de nuestros amigos chinos, no podemos más que alegrarnos”, declaró el viernes en rueda de prensa en Nueva Delhi. Pero “nos unen a China unas relaciones que son más profundas y sólidas que las alianzas políticas y militares tradicionales. Se trata de un nuevo tipo de relaciones que estabilizan la política mundial y la economía mundial más que cualquier otro factor”, subrayó Lavrov. Source link Navegación de entradas Un conductor embistió a más de 100 km/h contra una docena de personas en el centro de Módena