Millones de británicos acudieron el jueves a las urnas en Inglaterra, Escocia y Gales para votar en las elecciones locales; los comicios cerrarán recién a las 10 de la noche, hora local. Los resultados de las elecciones regionales se conocerán el viernes entre la mañana y las 5 de la tarde, y podrían marcar la reconfiguración política más trascendental del Reino Unido en un siglo.

El mandato del premier laborista, Sir Keir Starmer, está en juego, ya que el auge de Nigel Farage a la derecha y el verde Zack Polanski a la izquierda representan su mayor desafío ante la opinión pública hasta la fecha. Evaluar la magnitud del cambio político será muy difícil la mañana después del cierre de las urnas.

A diferencia de las elecciones generales, que cuentan con una encuesta a pie de urna a las 22:00 y casi todas las circunscripciones contabilizadas durante la noche, los resultados de las municipales y autonómicas se demoran mucho más. El recuento en Escocia, Gales y la mayoría de los ayuntamientos ingleses comienza el viernes por la mañana, lo que significa que los datos se irán conociendo a lo largo de la tarde de ese día.

En un día gris, miles de personas acudieron a votar en el reino. Son unas elecciones que prometen cambiar el panorama político de la noche a la mañana y podrían suponer un desafío inmediato al mandato de Starmer, quien se encuentra debilitado e impopular internamente. Tanto los conservadores como los laboristas se preparan para una jornada difícil; el partido del premier prevé pérdidas históricas en Inglaterra, mientras que Reform UK y el Partido Verde se perfilan para arrebatar antiguos bastiones a las dos principales fuerzas en todo el país.

Las 45 zonas que anuncien resultados en la madrugada del viernes ofrecerán algunas pistas sobre la tendencia, aunque también corren el riesgo de presentar una imagen engañosa. La mayor amenaza a estos resultados la encarna Reforma, el partido populista de ultraderecha de Farage, y los verdes, que captarán votos tanto laboristas como conservadores en este nuevo escenario.

En varias zonas donde el laborismo había dominado anteriormente, pero que se ven amenazadas por Reforma por primera vez, solo un tercio de los concejales se presentan a la reelección. Esto significa que, en algunos casos, es matemáticamente imposible que el ayuntamiento cambie de manos.

Sin embargo, se podrán apreciar indicios de la magnitud de las pérdidas frente a Reforma en zonas como Hartlepool, donde la derrota de Starmer en una elección parcial en 2021 casi le llevó a dimitir; o en Halton, donde se encuentra el distrito electoral de Runcorn & Helsby, que el partido de Farage arrebató al laborismo el año pasado.

Las primeras declaraciones de los distritos londinenses también darán una idea de la dinámica, aunque no reflejarán los resultados más significativos. El Partido Laborista sufrirá resultados desastrosos en Londres si los Verdes experimentan un repunte significativo en Ealing y Hammersmith & Fulham. Por el contrario, se llevará una sorpresa positiva si logra conservar Westminster y Wandsworth a expensas de los conservadores, o Merton y Bexley, objetivos clave para los liberaldemócratas y los reformistas.

Habrá una pausa en los resultados durante la mañana mientras comienza el recuento, antes de que se anuncien los de otros 47 ayuntamientos antes de las cuatro de la tarde del viernes.

Starmer podría enfrentarse a un peligro temprano alrededor del mediodía si Andy Burnham, alcalde laborista del Gran Manchester, utiliza los resultados de su zona para criticar al primer ministro. Él es el candidato a reemplazarlo.

A media tarde del viernes, la magnitud de las pérdidas laboristas frente a los verdes e independientes en Londres quedará clara con la declaración de los resultados en Hackney, Lewisham y Newham. Los verdes habrán obtenido un resultado especialmente bueno si también ganan en Islington y Waltham Forest.

¿Cómo será la noche del viernes? Hacia las 5 de la tarde, el panorama comenzará a aclararse rápidamente. Los resultados en Escocia y Gales se conocerán pronto. Dado que el laborismo prevé una derrota contundente en ambas regiones autónomas, podrían producirse dimisiones y discursos mordaces.

Por la tarde, podría haber victorias de Reforma en zonas que el Partido Laborista ha controlado durante décadas —incluidas Sunderland, Barnsley, Barking y el sur de Gales— y en áreas tradicionalmente conservadoras de Essex, Norfolk y Suffolk. Se espera que Camden, el feudo electoral de Starmer, anuncie sus resultados a las 6 de la tarde. Una victoria de los Verdes allí significaría que Polanski superaría con creces las expectativas en el centro de Londres.

La dinámica de una nueva fuerza en la política británica —los independientes que hacen campaña en zonas de mayoría musulmana criticando el apoyo laborista a Israel— se pondrá a prueba en Birmingham, Redbridge y Kirklees.

Las repercusiones políticas no esperarán a los resultados de los cuatro últimos ayuntamientos, que se conocerán el sábado por la tarde. El discurso de las elecciones ya estará definido. Si hay algún desafío al liderazgo de Sir Keir Starmer, este fin de semana probablemente será el momento en que surja o se desvanezca. Los que más se oponen a su gestión son los sindicatos laboristas.



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