El imaginario colectivo pinta sobre Maldivas el paraíso en la tierra. Pero el lugar donde murieron cinco buzos italianos en este pequeño país insular es un lugar oscuro, helado y sin maniobra para el error. Buzos de Neva Divers, una empresa y escuela de buceo de origen ruso experta en buceo de cuevas bajó y filmó varias veces sus descensos a la “Cueva Tiburón, en el atolón de Vaavu, donde murieron la semana pasada los buzos. En las islas Maldivas, Neva Divers, operan como centro de buceo y organizan safaris de buceo (vida a bordo), además de expediciones de buceo técnico y profundo. El canal de YouTube de la empresa fue el que originalmente registró las complejas imágenes de la cueva Thinwana Kandu (o cueva Tiburón), las cuales luego tomaron trascendencia global tras la tragedia de los científicos y buceadores italianos. Según la empresa, el 14 de febrero de 2014, Sergey Lapkin y Vladimir Tochilov, como parte de un grupo de buceadores técnicos, llevaron a cabo una exploración más exhaustiva de la cueva en el atolón de Vaavu. Las imagenes de ese descenso muestran un lugar oscuro, con poco visibilidad, buzos con dos tanques y linternas. Un lugar sombrío y poco acogedor para el buceo recreativo. Los cuerpos de Monica Montefalcone, profesora asociada de ecología en la Universidad de Génova, su hija, Giorgia Sommacal, el biólogo marino Federico Gualtieri y la investigadora Muriel Oddenino fueron hallados el lunes en el interior de la cueva, en su parte más remota. Habían descendido el jueves y nunca regresaron. El grupo, acompañado por Gianluca Benedetti, quien fue encontrado el mismo día de su desaparición, fue localizado dentro de la cueva Thinwana Kandu. Ahmed Shaam, portavoz del gobierno de Maldivas, declaró: “Los cuatro cuerpos fueron encontrados dentro de la cueva, no solo en el interior, sino en el tercer segmento, que es la parte más grande. Prácticamente juntos”. Dos de esos cuerpos fueron rescatados este martes. El cuerpo de la quinta víctima, Gianluca, fue recuperado el jueves cerca de la entrada de la cueva. Se han planteado varias teorías sobre lo ocurrido durante la arriesgada inmersión en las aguas turbias de la cueva. Una de ellas apunta a las adversas condiciones meteorológicas que azotaban el atolón durante la excursión. Un día antes se había emitido una alerta meteorológica amarilla, debido a los fuertes vientos de 48 km/h que agitaban este popular destino turístico. El marido de Mónica, Carlo Sommacal, declaró al diario La Repubblica que “ella jamás habría puesto en riesgo la vida de su hija ni la de los demás niños por imprudencia. Algo ocurrió ahí abajo”. Las imágenes escalofriantes del video muestran el interior de la cueva Thinwana Kandu, de unos 60 metros de largo y dividida en tres cámaras. En el video, un buceador recorre una serie de estrechos pasadizos sinuosos dentro de la cueva. La cueva parece estar desprovista de vida, a excepción de una solitaria raya que merodea por el lugar. Source link Navegación de entradas Tragedia en Maldivas: recuperaron otros dos cuerpos de los buzos italianos ahogados en la cueva submarina