Más de tres semanas después de la primera vuelta, el candidato de izquierda Roberto Sánchez mantiene una ventaja de más de 23.000 votos sobre el ultraderechista Rafael López Aliaga en la disputa por el segundo lugar de las elecciones generales en Perú, que permitirá disputar la Presidencia peruana en la segunda vuelta del próximo 7 de junio con la derechista Keiko Fujimori, la candidata más votada. Cuando se ha contado el 98,2 % del sufragio, Fujimori recibe este miércoles el 17,13 % de la votación, seguida por Sánchez, con el 12,03 %, y López Aliaga, con el 11,89 %. Estas cifras, además de confirmar la presencia de Fujimori en la segunda vuelta, al haber recibido 2.824.688 votos, otorgan a Sánchez 23.709 votos de ventaja sobre López Aliaga, ya que el izquierdista suma 1.984.313 sufragios frente a 1.960.604 del ultraderechista. La Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE) detalló que se contabilizaron 91.113 actas de votación y solo queda pendiente que las oficinas del jurado electoral revisen 1.653 actas electorales. Este martes, el jefe interino de la ONPE, Bernardo Pachas, reafirmó ante una comisión del Congreso peruano que durante las elecciones generales del 12 y 13 de abril pasado se presentaron retrasos en la distribución del material electoral, sobre todo en Lima, pero remarcó que la participación de los electores fue similar a la de comicios anteriores. El funcionario dijo que los retrasos afectaron al 1,34 % de las mesas de votación en Lima, pero a nivel nacional solo llegaron al 0,4% del total. Sin embargo, este mismo martes, la Asociación Civil Transparencia instó a dimensionar “las graves incidencias” ocurridas en la jornada electoral y aunque sostuvo que solo llegaron al 0,65 % del total de locales en el país, aseguró que “afectaron claramente la votación en locales focalizados en Lima”. El organismo remarcó que, pese a ello, “no existen evidencias” de que estos problemas “hayan sido sistemáticos e intencionales”, por lo que consideró que “no existe un escenario de fraude o distorsión de la voluntad popular”. Desde el inicio de la misma jornada electoral, López Aliaga ha denunciado, sin presentar pruebas contundentes, un fraude en su contra al considerar que se afectó la votación en Lima, donde tiene su gran bastión electoral. A su turno, el partido de Sánchez, Juntos por el Perú, señaló que se está judicializando el proceso electoral peruano con el objetivo de obstruir su desarrollo, ya que dijo que se han interpuesto cuatro procesos de amparo que buscan paralizar la culminación del conteo. Fujimori ha comenzado, por su parte, un recorrido por el país con miras a la segunda vuelta, lo que le ha llevado ya a visitar la región sureña Ica, la andina de Ayacucho y la amazónica de Ucayali, uno de los departamentos donde la hija y heredera política del expresidente Alberto Fujimori (1990-2000) fue la más votada en primera vuelta. Source link Navegación de entradas ¿Qué pasó cuando el papa León XIV tuvo que llamar al servicio de atención al cliente? Alerta de spoiler: no hubo ningún milagro