En mayo se produjeron 11.561,7 toneladas de carbonato de litio en Argentina, un 45,1% más que en igual mes de 2025, según el Índice de Producción Industrial Minero (IPI minero) que difunde INDEC y mide la evolución mensual de la producción del sector minero. El acumulado entre los meses de enero y mayo marca una suba de 47,5% respecto a igual período del año anterior y consolida al litio como la serie de mayor crecimiento sostenido dentro de todo el índice minero.
El dato corresponde, en rigor, al mineral “beneficiado”: la etapa posterior a la extracción de la salmuera, en la que el litio se somete a distintos procesos industriales, como concentración, purificación, cristalización, hasta convertirse en carbonato de litio, el producto que finalmente se comercializa. Es decir, no mide la salmuera extraída de los salares, sino el litio ya transformado en insumo listo para la venta.
Ese ritmo de producción impulsa a toda la categoría de “extracción de minerales para la fabricación de productos químicos”, que agrupa litio y boratos, con una suba de 54,2% interanual, donde el carbonato de litio explica prácticamente la totalidad del salto (con una incidencia de 57,3 puntos).
El repunte productivo tiene correlato en el mapa de inversiones. El sector del litio proyecta desembolsos por US$ 10.000 millones para escalar su producción hasta las 400.000 toneladas de carbonato de litio equivalente (LCE) hacia 2030.
El contraste con el resto de la minería es marcado. El índice general subió 9,2% interanual en mayo, pero la extracción de minerales metalíferos, como el oro y la plata, avanzó apenas 1,5%, con el bullón doré (el lingote que se obtiene en la etapa intermedia) incluso en baja (-4,7%). En cambio, los minerales no metalíferos y rocas de aplicación, la categoría donde se contabiliza el litio, treparon 42,9% interanual y acumulan un alza de 34,2% en el año.
En el nivel de actividad, la diferencia es todavía más elocuente: mientras el índice de carbonato de litio se ubica en 539,7 puntos (tomando de base el año 2016 con 100 puntos), es decir, más de cinco veces el nivel de aquel año, la minería metalífera sigue en 58,9, todavía por debajo del promedio de 2016.
A la suba del litio se suma la de la extracción de sal (+128,9% interanual), traccionada por la salmuera o solución saturada de sal (+134,6%), un insumo directamente vinculado a la producción evaporítica de litio en los salares.
Según datos de mercado, el carbonato de litio argentino tiene como destino casi excluyente la industria de baterías para vehículos eléctricos, a través de exportaciones a Asia.
Alrededor del 80% de las ventas externas tiene como destino China, que además funciona como referencia de precio para el mercado local; Estados Unidos es el tercer comprador, detrás de Corea del Sur.
La demanda de fondo sigue atada a la electromovilidad: consultoras como Fast Markets, BMI y Trading Economics vinculan la reciente recuperación de precios con el repunte de la demanda de baterías para autos eléctricos en China y otros mercados asiáticos.
