La agenda de Kristalina Georgieva en Buenos Aires fue tejida con extremo cuidado por la diplomacia del FMI, al punto que en la comida con empresarios el lunes en el palacio Duhau, pensada para que la “Jefa” conozca el lado B, seleccionaron a los que les va bien.
En lo que es una rareza para lo que suelen ser esas giras en otros países, evitaron cualquier contacto con organizaciones de la sociedad civil y hasta Luis Cubeddu, encargado de Supervisión Multilateral, le falló a su amigo Gerardo Martínez que imaginó un encuentro en la sede de la Uocra.
En la cena y entre la burrata, el lomo y el postre de dulce de leche, Georgieva preguntó qué pensaban de la reforma impositiva. Lo tomaron como una ironía. Y en la que fue una charla distendida le contaron que no hay ninguna reforma impositiva en marcha. Georgieva se sorprendió, se mostró muy segura de que por el esfuerzo fiscal esta vez es distinto.
No le ocultaron la preocupación por la volatilidad global y el año electoral que se avecina. Un comensal matizó al señalar que el superávit comercial será gigantesco en 2027, por eso apuestan a un 2027 gris pero sin crisis. Y otro vaticinó: “En la Argentina el cambio no es que gane Milei, sino que gane un peronista y no cambie las reglas”. De su cofre de confesiones, la jefa del FMI sacó que confía en la gente de Milei. “Son transparentes”, dijo. Al despedirse soltó que Argentina puede pasar de pedir plata a prestarla, una definición que también sonó a ironía.
Durante el viaje a Vaca Muerta en el que Georgieva lució el ya mundialmente famoso mameluco de YPF, la jefa del FMI pudo enterarse de la estrategia de la petrolera estatal de desprenderse de las áreas convencionales para concentrarse en el shale.
Precisamente en estos días el clúster Chachahuen, del área de petróleo convencional maduro de Mendoza, quedó para el grupo de José Luis Manzano luego de una licitación. El nombre del ganador no sorprende por el raid comprador de Manzano, desde Edenor a las estaciones de Shell. El dato es que se trata de uno de los últimos grandes activos convencionales de YPF. El clúster comprende varias áreas ubicadas en el sur mendocino. Son campos con décadas de historia productiva que todavía conservan un importante potencial. Llama la atención que no informaran el nombre del ganador ni el precio. Más que la transparencia que elogia Georgieva, parece opacidad.
Hoy a las 14 en la Rosada, en un hecho muy poco frecuente, Javier Milei junto a Marcelo Mindlin anunciará el RIGI para la planta de urea que aprovechará y agregará valor al gas de Vaca Muerta. La levanta Pampa Energía en Bahía Blanca. Es la primera fábrica de gran tamaño que se construye desde cero en décadas, con un desembolso de US$ 2.700 millones con fondos del BID, la CAF, algunos bancos privados y seguro algún bono de Pampa para la ocasión. Con otros tres proyectos en ampliación de gasoductos, plantas y producción de petróleo y gas, Mindlin es un fuerte inversor en Energía.
La semana próxima estará tocando la campana en Wall Street por los cien años de Loma Negra, la reina del cemento, a la que ingresó desde su holding controlante en Brasil. Son sectores que, por su potencial, se han independizado del devenir político.
Horacio Marín y Marcelo MindlinEn el Palacio Lanús, que alberga a la embajada de Polonia en Buenos Aires, hubo ayer otro indicio de un rubro que promete: la infraestructura para la inteligencia artificial. Allí el CEO de la polaca Green Capital, Michał Polanowski, ex campeón europeo de surf, firmó un acuerdo para el proyecto Atlas GigaHub, una ambiciosa plataforma de computación avanzada e infraestructura para inteligencia artificial en Chubut y desarrollada por la compañía con su corazón en Varsovia.
Están, además, los que se posicionan como alternativa de inversión con ganancia a futuro en la construcción, y pese a que el costo del metro cuadrado en dólares es hoy más alto que su precio de venta. Gabriel Martino, con fondos propios y de un grupo que maneja fortunas familiares, se puso al frente de numerosos proyectos con la marca Mirabilia Hype con una manzana en Chacarita, el desarrollo Bond en Retiro, y otros en Escobar. Apuesta a que el precio se revalorice una vez que baje el stock que está en venta.
En Santa Fe se celebra la normalización del gigante Vicentin desde que la volvió a poner en marcha el grupo Grassi, conocidos corredores de cereales que se hicieron cargo de las numerosas instalaciones industriales y de los 1.000 operarios con un socio que accede a financiamiento con gran facilidad.
Se trata de Esteban Nofal, dueño de Cima Investment, que les compró a los bancos extranjeros su deuda en una operación que despierta envidia: con US$ 50 millones se quedó con el derecho a negociar US$ 447 millones del pasivo de Vicentin. Las multis Cargill y Bunge también aportaron su granito de arena y volvió a movilizarse ese gigante industrial.
Pero en una consultora, puestos a analizar el clima de negocios para fondos del exterior, destacaron que pocas veces notaron tanta diferencia entre lo que se dice a viva voz y lo que se comenta en privado en el mundillo de negocios. “El Gobierno elevó el costo de hablar en público”, soltaron para describir que fuera de Vaca Muerta, la minería y una parte del campo, “hay demasiadas compañías en crisis en un proceso de caída y estancamiento que es largo y profundo”.
En la UIA hay alertas ya que con el RIGI, la minería y la energía pueden importar maquinarias y servicios que antes compraban localmente. La cadena de proveedores cruje.
Los estudios de abogados expertos en concursos hablan de varios tras la feria judicial, entre ellos comercios de grandes superficies en el Conurbano que no pueden hacer frente a sus deudas.
Se añade que China, que crece menos internamente, está colocando excedentes a precio de dumping y se nota. El principal fabricante de neumáticos chinos desembarcó con créditos laxos a los distribuidores. Se teme que las otras dos fábricas que aún subsisten con pocas líneas en producción sigan la suerte de FATE: ya se perdieron 11.000 empleos en el sector. Son los destruidos. Como escribió Schumpeter viven en un huracán permanente.
“Vienen tiempos difíciles de surfear”, señalaron en una multi que busca convencer a la casa matriz que Argentina siempre es una oportunidad. Desde Estados Unidos les indican que están más atentos a lo que puede pasar allá con la tasa de interés que varios sitúan al alza y al resultado de la elección de noviembre que en caso de perder Trump, anula la posibilidad de ayuda financiera para la Argentina. Georgieva fue clara: tampoco habrá plata del FMI.
“No tengo duda que la dirección es correcta. Milei cuenta además con el apoyo del país del Norte, generador de 35 trillones de dólares de PBI, y hará un esfuerzo enorme para que Bolsonaro gane en Brasil. Así tendríamos una América Latina libertaria, a la que solo le faltaría México para completar el cuadro. La gran pregunta no es si Milei va en sentido correcto. Esa discusión ya está saldada. La verdadera pregunta es si la población aguanta”, sintetiza Gastón Taratuta, de Aleph, el unicornio argentino que es líder global en publicidad digital.
En ese dispar universo que llamamos los mercados, llama la atención que pese a la mejora de las calificaciones el riesgo país siga en torno a 450 puntos. Y que la inversión actual, pese a los RIGI, equivale a 18% del PBI, el nivel más bajo desde 2004.
Carlos Melconian“No hay nada en este mundo que no tenga un instante decisivo”, supo escribir el genial fotógrafo Henri Cartier Bresson. Y ese instante parece haber impulsado a Carlos Melconian a lanzarse a la carrera presidencial. El economista observa que hay un espacio hacia la moderación.
En ese mientras tanto, hace hincapié en una grieta muy marcada entre pocos ganadores, muchos perdedores y un dólar tirando a atrasado. En su visión, “sin resultados en la actividad es muy difícil sortear la incertidumbre electoral”.
El punto débil que observa es la compra de dólares por parte de la gente. Este año los particulares acumularían US$ 28.000 millones, unos 7.000 millones menos que en 2025. ¿Qué pasará en 2027, después de un tranquilo 2026?
